Entrevista

BRUCE V. LEWENSTEIN
Cristina Ribas


"ESTAMOS APRENDIENDO A ESCUCHAR AL
PÚBLICO Y NO SÓLO A QUEJARNOS DE LO POCO
QUE ENTIENDE"


BRUCE V. LEWENSTEIN

¿Por qué es necesario fomentar la comprensión pública de la ciencia ?

La ciencia es la puesta en práctica de nuestras capacidades racionales para conocer el mundo real y, por tanto, es una de las mayores expresiones de nuestro potencial como seres humanos. Actualmente representa la mayor esperanza para profundizar y resolver los problemas que tiene planteados la humanidad. Por ello es necesario fomentar su comprensión pública pero sin olvidar las necesidades e intereses de la gente que constituyen el público.

El intento de introducir el conocimiento científico puro ha fracasado. En Estados Unidos muchas asociaciones lo han intentado desde principios de siglo con la extensión de centros de divulgación, exposiciones, publicaciones, etc. Pero los indicadores sobre el conocimiento científico del público demuestran que la comprensión no sólo no es mejor, sino que ha empeorado. Sin embargo, algunos investigadores han demostrado que en comunidades en las que existen problemas en la contaminación del agua, por ejemplo, la gente alcanza conocimientos elevados de toxicología. Es un ejemplo de que, cuando existe motivación e interés, la comprensión de la ciencia es asumida por el público.

Entonces, ¿hay que cambiar los planteamientos en los programas de estimulo y divulgación de la cultura científica?

Estamos aprendiendo a escuchar al público y no sólo a quejarnos de lo poco que entiende.

La Asociación Americana para el Avance de la Ciencia ha elaborado un proyecto para el futuro en el que plantea la reducción de los programas escolares sobre ciencia porque, es tal la cantidad de información que los alumnos deben aprender, que se está premiando la memoria a corto plazo y se impide realmente que exista una comprensión de lo que se enseña.

Pero además, en occidente, nos hemos centrado en una divulgación de la Ciencia con mayúsculas, quizás la que menos interesa a las audiencias. Existen tres tipos de alfabetización científica. Por un lado, la que yo llamo "práctica". Es decir, cómo funcionan los electrodomésticos, qué posibilidades técnicas tengo para un problema particular, cómo evitar contagios, etc. Otra es la "cívica", aquella que me interesa como ciudadano de una sociedad democrática. Qué inversiones se estan haciendo en política científica y por qué, por ejemplo. Son datos que me proporcionan información para decidir mi voto. Y por último, la "cultural", entendiendo que la Ciencia puede ser alta Cultura como la Música, o el Arte. Sería la Cosmología y otros ámbitos típicos de la divulgación en las sociedades bienestantes. Esta última concepción, no es necesaria para nuestra supervivencia y mucho menos en los países en vías de desarrollo. Aunque es importante culturalmente, ha llevado al mundo occidental a centrarse en una comunicación científica que difiere dramáticamente de la preocupación de la mayoría de la gente en todo el mundo. El aspecto cívico sobre todo es importante en países en los que la democracia está consolidada y, el práctico -aunque en niveles distintos- es necesario en todas partes.

¿Cada sociedad debe definir sus prioridades en la comunicación de la Ciencia?

Desde luego. Respecto a los contenidos hay que situarlos en su contexto. Hablar sobre los agujeros negros quizás no es lo más importante en algunos países, por ejemplo en los que estan desarrollando un sistema democrático. O en paises muy pobres, la comunicación científica debe priorizar temas de salud e higiene y otras cuestiones prácticas.

Por otro lado, la forma en la que se produce la transmisión de la ciencia varia de unos lugares a otros. La estructura de comunicaciones, por ejemplo en España o Estados Unidos tiene múltiples componentes. Existen muchos canales de television, periódicos, fax, CD-rom, libros, correo electrónico, etc. Pero este mundo es una excepción, la norma general es que los accesos a la información sean muy limitados.

Eso no significa que no existan formas de transmisión de la cultura. La tradición oral en grupos pequeños es muy importante en ciertos países asiáticos. En la India, hay espectáculos de marionetas que transmiten ideas científicas.

Eso es comunicación de la ciencia y cualquier programa de fomento de la divulgación debe tenerlo en cuenta. En nuestas sociedades occidentales, en cambio, la cultura de la ciencia moderna no aprende suficiente ni de la cultura antigua ni de las creencias. En África, la ciencia compite con la religión de forma muy acusada y, por ello, no hay que menospreciarla.

Cada cultura adapta tanto la ciencia como su comunicación.

En las antiguas colonias, por ejemplo, se observan diferencias culturales según el país colonizador. Los ingleses desarrollaron programas de investigación en los territorios que dominaban implicando a científicos locales, e incluso mejoraron su formación al permitirles estudiar en Gran Bretaña. Francia, en cambio, estableció centros científicos en las colonias pero, una vez abandonadas, no dejaron ninguna influencia en la cultura local.

Son sólo ejemplos pero lo cierto es que sabemos muy poco de la comunicación de la ciencia fuera de Estados Unidos y Europa.

¿Que papel juega el periodismo científico en este proceso ?

No puede ser considerado un campo independiente de otras áreas en la comunicación pública de la ciencia y la tecnología. Es un proceso más de la comunicación científica. En Estados Unidos, desde el siglo pasado, funciona un sistema denominado "Extensión universitaria" que consiste en traspasar el conocimiento que se desarrolla en las universidades de forma inmediata a la sociedad. Las universidades estales promoueven programas especiales para que las nuevas tecnologías, o avances médicos, de gestión, etc., sean conocidos por los potenciales usuarios rápidamente. Es la manera, por ejemplo, como las nuevas técnicas agrícolas se comunican a los campesinos. Todos los profesores universitarios dedican un porcentaje de su tiempo de trabajo a esta labor. Creo que pocos periodistas científicos se dan cuenta que su trabajo es muy similar al que realiza el sistema de extensión e incluso diría que hay poca comunicación entre los periodistas y los que llevan a cabo estos programas de transferencia de conocimientos y tecnologías.

¿Cuál habría de ser la formación ideal de los periodistas científicos?

Lo mejor es que tengan conocimientos científicos antes de ser periodistas pero, en su defecto, algun curso en ciencia o en historia o sociología de la ciencia puede estar bien.

Creo que es conveniente un periodo de prácticas en laboratorios porque es la única manera de entender la ciencia y como funciona. Por otra parte, los cursos centrados en prácticas periodísticas profesionales, como redacción o uso de tecnologías de la comunicación, no han de ser muy extensos. Es más importante que se planteen preguntas y problemas, tanto en la comunicación de la ciencia como en la propia estructura científica. Una reflexión profunda que les permita tener en cuenta todos los factores que influyen y son determinantes en el trabajo que realizarán.

¿Hay diferencias con otros tipos de periodismo especializado, como el económico o el político ?

La respuesta a esta pregunta es si, no y puede ser.

En muchas ocasiones, es muy diferente, en el sentido que el periodista científico ha de ser capaz de explicar la ciencia y es consciente de ello. El periodista económico o de negocios debería, de la misma manera, ser capaz de explicar el sistema económico, pero la verdad es que no se hace de forma suficiente. Deberían explicar sobre todo la idea de por qué suceden determinadas cosas, no sólo lo que pasa. Por ejemplo, por qué Estados Unidos invierte en México. Este es el aspecto por el cual es, aunque no debería ser diferente.

Por otro lado, en mi país hay una tradición muy fuerte del periodismo de investigación. Se trata de hacer preguntas que pongan a los políticos y responsables en compromisos, averiguar si existen fraudes o corrupciones. Los periodistas representan así a los ciudadanos. Es aquí, cuando tener una formación previa en ciencia o en sociología y otros campos puede resultar un condicionante. Si procedes del lado científico, por regla general, lo único que crees importante es la parte técnica de la ciencia, si vienes del lado de la historia o la sociología, empiezas a entender como usan su poder los científicos, como obtienen la financiación, qué decide que investigan, etc. Entiendes más la ciencia com un mundo imbricado en la política y la economia, de manera que, no es ciencia, es negocio. Pero, de hecho, si muchas ramas de la ciencia que se han desarrollado espectacularmente se debe a que los científicos involucrados son una especie de políticos capaces de conseguir dinero para sus investigaciones.

Para alguien interesado sólo en el descubrimiento, no es importante quien lo financia. Pero la naturaleza de la misma ciencia es muy distinta, según quién paga la investigación. Si haces estas preguntas es que eres más un reportero investigador que un periodista científico.

Muchos periodistas científicos americanos sabían que Gallo no había actuado bien en el caso del descubrimiento del virus del SIDA pero no lo consideraron importante. Solamente un periodista del Chicago Tribune se ocupó de investigar la política de la investigación porque, como decimos nosotros, "algo le olía mal". El resultado es que pudo probar que Gallo había utilizado materiales de Montaigner. Mucha gente entendió entonces la competición brutal que se estaba desarrollando para acabar cobrando los derechos sobre las pruebas de detección de anticuerpos. Incluso porque Gallo, como científico del gobierno, iba a proporcionar mucho dinero a los Estados Unidos, a parte de enriquecerse él mismo. Investigar es una parte del periodismo y, en este sentido, el periodismo científico desde una aproximación de investigación no es distinto de los otros.

Finalmente, la respuesta "pueder ser que el periodismo científico sea distinto de otros ámbitos de especilización periodística" tiene que ver con el entretenimiento.

Una de las funciones que realiza el periodismo o la divulgación de la Ciencia, especialmente a través de la televisión, es la de de divertir y entretener. Yo me pregunto si, en realidad, cuando los periodistas hacen esto, están transmitiendo algun conocimiento al público. Quizás se trata de otra clase de periodismo. El periodismo de las grandes estrellas y de los grandes acontecimientos.

En mi país, el juicio de O. J. Simpson ha ocupado absolutamente todos los informativos de la televisión durante un tiempo. Se han hecho programas especiales, libros, publicaciones, CD-roms, etc. Si se ha hecho es porque a la gente le interesa, no porque sea importante. Pero tampoco se ha aprovechado un caso así para explicar el funcionamiento del sistema judicial americano, lo cual es muy importante. La mayoría de la gente no entiende los juicios a pesar que pueden formar parte de un jurado. Podría haber sido una ocasión fantástica para explicarlo pero se han decantado hacia el lado del entretenimiento, de la historia de pasión amorosa, etc., porque es lo que vende.

El periodismo científico también realiza esta función de entretenimiento.

A menudo vemos imágenes preciosas en la televisión sobre la naturaleza, los animales, etc. Pero, ¿es una película, o están explicando una realidad?, ¿es ésto periodismo, o no lo es? Lo que si está claro es que en la televisión lo que se cuente ha de entretener, sino se cambia de canal, pero la pregunta es ¿están haciendo buen servicio, buen periodismo o buena ciencia?.

En el campo del analisis de la comprensión pública de la ciencia, ¿cúal cree que debería ser el objeto de estudio prioritario?

En Estados Unidos y Gran Bretanya, que es lo que más conozco, sabemos mucho de como se producen las noticias científicas, el contexto, los periodistas científicos como trabajan, problemas de construcción de imágenes, del abuso del sensacionalismo, etc. Esto está bastante claro. Pero no sabemos mucho del lado de la audiencia: qué percibe el público, cómo asimila las informaciones, etc.

Es difícil de analizar pero es la parte del proceso más interesante quizás.

Sólo conocemos algo acerca de las imágenes que se transmiten al público y lo cierto es que la ciencia goza de una imagen bastante buena. No es la gran esperanza o la nueva religión pero tampoco es Frankenstein y los peligros de las locuras de los científicos. En general, es muy fácil demostrar, ante las constantes críticas de los científicos a los medios, que la imagen transmitida en conjunto es muy favorable. Pero aunque la imagen de la ciencia es buena, la gente ve que hay accidentes -Challenger, Bhopal, Chernóbil-, que existe la contaminación, que los científicos colaboran en la fabricación de armamento, etc. Es decir, el público está en contacto con una imagen no tan buena y entiende que la ciencia puede ser buena o mala. Por tanto, se preguntan ¿debemos confiar en la ciencia?. Las interacciones son muy complejas y, por ello, debemos estudiar más este proceso.

Pero la imagen que los periodistas transmiten de la ciencia puede ser muy contradictoria, por un lado hay un gran culto a las nuevas tecnologias y por otro una crítica constante en el caso del medio ambiente. ¿A qué se debe?.

Esto es muy interesante y forma parte de este tramado complejo de interacciones a las que aludía antes. Un punto clave es la relación del periodista con sus fuentes. En el caso de la Biotecnología, las fuentes son los científicos, las instituciones, etc. Aquí aparece, por tanto, un concepto fundamental, ¿en quién confía el periodista?. Las fuentes científicas són indiscutibles, merecen la credibilidad del comunicador pero, en el tema del medio ambiente, quién tiene credibilidad son los activistas. Tenemos, por tanto, las dos caras de la moneda. El periodista interpreta lo que le dicen sus fuentes en función de la credibilidad que le inspiran.

Se tiende a decir que la comunicación a través de las redes electrónicas va a revolucionar tanto el aceso de la sociedad al conocimiento, como la propia profesión periodística o la forma de validar la ciencia. ¿piensa que esta revolución es real?

Las redes electrónicas son muy útiles para la gente que hace productos periodísticos. Por ejemplo, a través de la conexión internacional, si necesitas hacer una entrevista con un experto, puedes saber los nombres y direcciones de los especialistas que buscas de forma rápida. En todo el mundo los centros de investigación, universidades, etc. están en las redes y cualquiera que esté conectado puede ponerse en contacto con un especialista de cualquier lugar del mundo, lo cual es muy útil.

Pero decir que las superautopistas de la información están al alcance de todos me parece un tópico. En primer lugar, la infraestructura tecnológica que hace esto posible sólo la tienes si trabajas en una gran universidad o en una gran compañía, o si tienes mucho dinero para pagártela. La mayoría de la gente en Estados Unidos no tienen acceso a estas cosas.

Aún queda mucho camino por recorrer. Incluso si solucionamos este problema, es dudoso que las redes electrónicas sean utilizadas de forma masiva. Los informativos de televisión ya ofrecen lo que el gran público quiere: obtener información sencilla y muy accesible. Si te interesa algo en concreto ya te esfuerzas en buscarlo, por ejemplo cuando alguien sufre una enfermedad.

Sin embargo, para los científicos es una herramienta importante y muy utilizada. En cuanto a si las redes van a modificar el sistema de validación de la ciencia, tengo mis dudas porque no existe un medio de validación electrónica que permita saber si un artículo es de calidad. Se necesita siempre un filtro humano.

La preocupación por la ética, sobre todo por la bioética pero también por la ética de la comunicación científica, se ha incrementado en los últimos tiempos ¿a qué cree que se debe?

Los avances de la ciencia, como la ingenieria genética, por un lado, y el hecho que se cuestionara el poder de las autoridades a partir de los años 60, por otro, además del surgimiento de la ética medioambiental han hecho que la sociedad se preocupe más por las cuestiones éticas y esto hace que las instituciones también. Por ejemplo, nos planteamos si los zoológicos ofrecen algun servicio a la sociedad y si es ético tener animales encerrados que viven de forma artificial porque no estan en su ambiente. Por ello, los zoológicos se han preocupado en hacer programas de conservación de especies en peligro de extinción.

La Comunicació científica es un campo muy bueno para abrir interrogantes en este sentido. Por ejemplo, el sistema de peer review, ¿es justo?, ¿es ético?, ¿los periodistas explican suficientemente estos aspectos éticos de la ciencia y de la propia comunicación científica?

Porque ellos tampoco se escapan de las consideraciones éticas.

Hay éticas distintas según los países. Un periodista acepta viajes de empresas e instituciones aquí en España pero en Estados Unidos es algo muy mal visto. Lo interesante es que, aquí, esto no influye en la credibilidad del periodista. De la misma manera, si una empresa se instala en un país en vías de desarrollo, puede que el tema mediomabiental no sea prioritario y hay que entender que, en ese contexto, los periodistas científicos no cargen las tintas en la contaminación o en el gasto de energía y recursos porque para su país es más importante crear puestos de trabajo y mejorar la economía.