En
realidad, la historia de esta red pública empezó en los
años 90 con las nuevas formas de presentar la
información y también con la bajada de los precios del
"hardware", de los ordenadores y módems, para
conectarse al sistema telefónico. Con el crecimiento del
servicio de redes comerciales, como Compuserve
-probablemente el sistema internacional más grande del
mundo-, se abrió un camino para el crecimiento explosivo
de las comunicaciones a través de los ordenadores.
Mi propio interés en comunicaciones a través del
ordenador empezó al final de los años 70 cuando era
editor de la revista New Scientist. En aquellos momentos
el principal corresponsal de la revista estaba en
Washington D.C. Yo, quería recibir sus artículos de la
manera más fácil y barata posible, evitando el fax
porque en aquella época todavía era un medio caro y
relativamente nuevo. En aquellos días, se utilizaba la
máquina telex, CUANDO TODO SE ESCRIBÍA EN MAYÚSCULAS,
y muy, muy despacio. En el principio de los ordenadores
personales, decidimos utilizar esta nueva manera de
comunicación para mandar y recibir artículos. Con el
nuevo sistema, evitabamos re-escribir los artículos para
el día de la publicación. Desafortunadamente, en
aquella época no había ninguna red pública
internacional y el redactor tenía que llamar desde
Washington al Reino Unido para conectarse con el
ordenador de la empresa. La tecnología funcionaba muy
lentamente porque los módems sólo transmitían 300 bits
por segundo (bps) aunque después mejoraron a 1.200 bps.
Pero, como aún no se habían desarrollado las
comunicaciones digitales, la calidad era mala y no era
posible transmitir a más velocidad. Hoy en día, se
transmite información a 28.800 bps y con la ayuda de
software especial que compacta la información, se puede
trabajar a velocidades aún más rápidas. Según los
fabricantes de módems, sus productos pueden funcionar a
casi 250.000 bps. A causa de este aumento de velocidad y
de la propagación de Internet, hoy en día es posible
mandar imágenes y otros datos de información más
complicada entre ordenadores. Pero antes de que esta idea
tuviera éxito, alguien tenía que crear una manera más
fácil de transmitir y usar información para que los
usuarios pudiesen manejarla comodámente.
Durante los últimos años, la industria informática ha
adoptado una manera más agradable y fácil de presentar
la información en la pantalla del ordenador, así ha
visto la luz el "World Wide Web" (WWW).
Aunque la presentación de la información es importante,
quizás el aspecto más significante del WWW es el hecho
de que cada página de información incluye conexiones
(links) que conectan al usuario a otras páginas o
incluso a otro ordenador del otro lado del mundo. Así
nació la capacidad de hacer "surf", lo que
significa saltar de un lugar a otro por un camino que
lleva al usuario a cualquier parte.
Aparte de la mecánica de Internet, es importante
resaltar lo que ha hecho la red en favor de la
comunicación científica fuera de la comunidad de
investigadores. El impacto más obvio ha sido la
oportunidad para periodistas científicos de escribir
muchos artículos sobre Internet.
Los periódicos y el resto de los medios de comunicación
tienen tantas ganas de escribir artículos sobre Internet
que casi todo el mundo escribe sobre ello. Recientemente,
The Guardian uno de los periódicos más serios y
respetables del Reino Unido publicó durante una semana
una serie de artículos sobre "los principiantes de
Internet", es decir gente que nunca había utilizado
la red.
Cuando termine la histeria inicial sobre Internet, vamos
a considerarla sólo como una herramienta más, como el
teléfono o el fax o, incluso, como una forma de
entrevista cara a cara. Cuando esto ocurra, apreciaremos
realmente las características útiles de Internet en vez
de las superficiales. Porque finalmente, como en
cualquier periódico o revista, lo importante no es la
imagen, sino el contenido. Debemos analizar Internet por
su contenido y no por su apariencia.