Las instituciones académicas de los Estados Unidos han sido más rápidas que las europeas en adoptar las rutas de difusión electrónica de material de prensa. Es un hecho que debe preocuparnos. Es tan fácil para los escritores científicos europeos descubrir lo que está pasando en los laboratorios americanos y ponerse en contacto con los científicos, que existe la tentación de escribir más a cerca de las ciencias en Norteamérica que en Europa.
Los periodistas americanos normalmente no escriben a cerca de la ciencia en otros países. Por otro lado, los escritores científicos de Europa escriben sobre noticias científicas de cualquier parte del mundo. Pero, lo normal es escribir a cerca de las investigaciones científicas que están más disponibles en vez de hacerlo sobre temas inusuales.
Afortunadamente, las universidades europeas han empezado a darse cuenta de que pueden aprovechar la difusión electrónica. En el Reino Unido, por ejemplo, el Committee of Vice Chancellors and Principals (Comité de los Vice Cancilleres y Directores, CVCP) ha organizado un servicio muy parecido a Quadnet. Con este servicio las universidades no tienen que pagar para distribuir sus materiales ya que al asociarse, el servicio está incluido.
Las instituciones académicas de Europa deberían tomar el mismo camino. Desde el punto de vista de los periodistas científicos, lo ideal sería si sólo hubiera un proveedor de información, digamos la European Science Foundation (Fundación de las Ciencias Europeas, ESF) en Strasbourg.