Crónica

10ª Reunión de la Fundación CITRAN

«Adicción a opiáceos»

Mònica López

 

La fundación privada sin ánimo de lucro CITRAN (Centro de Investigaciones, Tratamiento y Rehabilitación de Adictos a los Narcóticos) convocó en su última reunión anual en Sitges a un numeroso grupo de especialistas, en torno a la 10ª Reunión sobre conductas adictivas, dedicada en esta ocasión a la adicción a opiáceos. El encuentro estuvo marcado por las congratulaciones, tanto por parte de los ponentes como del público, ante el décimo aniversario de esta reunión, consolidada ya como punto de encuentro obligado para los especialistas en drogodependencias. La sesión inaugural fue presidida por el Honorable Sr. Eduard Rius, conseller de Sanidad y Seguridad de la Generalitat de Catalunya.

La experiencia acumulada en este foro permite a los ponentes analizar y observar las conductas adictivas con perspectiva. El doctor Lluís San, del Complejo Asistencial en Salud Mental San Benito Menni, pasó revista a la evolución del congreso y a la fidelidad de gran parte de sus asistentes. También constató el impacto de esta celebración en la sociedad y destacó la gran afluencia de público alcanzada en muchas de las ediciones de la reunión, especialmente en la que se celebró hace unos años sobre las denominadas drogas de diseño, a la cual asistieron numerosos representantes de los medios, ávidos por obtener información de primera mano a través de los especialistas presentes en el certamen. Las reuniones sobre adicciones organizadas por la fundación CITRAN siempre se han caracterizado por su función catalizadora en torno a los principales expertos y las últimas investigaciones sobre adicciones, tal como muestra, por ejemplo, la reunión celebrada el pasado año sobre adicciones comportamentales versus adicciones químicas.

Adicción a opiáceos: un giro de 90º

La mayoría de especialistas coinciden en que la actual situación en cuanto a la adicción a opiáceos se ha transformado, tanto desde el punto de vista asistencial como en cuanto a la conducta de los consumidores de estas sustancias. En los últimos diez años, las conductas de los consumidores de opiáceos han dado un giro de 90º. Se han producido importantes cambios tanto en las vías de administración, como en las conductas de riesgo. Enrique Martín, del Plan Nacional de Drogas, manifestó que «la adicción a opiáceos es uno de los frentes en que más se ha avanzado» en lo que se refiere a la modificación de las conductas de los consumidores y en investigación. Los datos de la última encuesta domiciliada realizada desde el organismo que representaba Enrique Martín así lo demuestran. Se ha incrementado el uso de material estéril. Ha disminuido el uso compartido de jeringuillas y la mayoría manifiesta utilizarla una sola vez (en 1992 tan sólo un 47 % manifestaba utilizarla una sola vez, mientras que en 1996 esta cifra ascendió al 67 %). Entre este colectivo también se ha extendido el uso del preservativo (en 1992 era del 17,4 %, mientras que en 1996 aumentó al 38,4 %) y se observa una mayor estabilidad con la pareja. El Dr. Miquel Casas, psiquiatra y jefe de la Unidad de Toxicomanías del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona, también explicó que durante los últimos años se ha observado un aumento de las politoxicomanías, es decir, que cada vez son más los individuos adictos a los opiáceos que de forma paralela también consumen otras drogas.

Los programas asistenciales han jugado un importante trabajo en esta batalla. Pero el principal motor de este cambio de conducta es la afección del sida, altamente extendida entre este colectivo. No obstante, existen aún grandes retos. La Dra. Cristina Menoyo, que trabaja en el Plan Sida del País Vasco, expuso que desde la experiencia vivida en su centro ha observado grandes cambios, aunque todavía existen muchas otras conductas de riesgo que requieren intervención. Si bien es cierto que, como indican las encuestas de ámbito nacional realizadas desde el Plan Nacional de Drogas, muchas personas dependientes de esta droga no comparten jeringuilla, esto no resulta suficiente si no se consiguen erradicar otras conductas de riesgo. En muchas ocasiones, no se utilizan anticonceptivos por lo que, teniendo en cuenta que la prostitución sigue ocupando un porcentaje importante de este colectivo y que la mayoría de las veces la pareja del drogodependiente también lo es, este cambio conductual por sí solo resulta insuficiente.

Otros cambios asistenciales

Las modificaciones en el comportamiento de los adictos a los opiáceos corren paralelas a ciertos cambios asistenciales, en los que se han incorporado nuevos inputs, como los condicionantes sociales, familiares y personales en torno al adicto. A pesar de que existen perfiles comunes, los pacientes no pertenecen a un colectivo homogéneo, por lo que es necesario diversificar la oferta asistencial y proporcionar respuestas inmediatas de tipo psicosocial.

Actualmente, el punto de mira está en los programas para reducir riesgos entre los consumidores, es decir, en el conjunto de medidas sociosanitarias destinadas a disminuir las consecuencias relacionadas con el consumo de drogas. Así pues, la abstinencia está dejando de ser el único y fundamental objetivo para ser uno más. Con este nuevo enfoque, el paciente ha mejorado su calidad de vida.

Se ha producido una revalorización de la patología dual, lo que implica cambios en los centros asistenciales, planteando un tratamiento integrado de sistemas de tratamiento de salud mental y toxicomanías. El camino a seguir por la oferta asistencial debe diversificarse en sus objetivos y métodos, aunque siempre deben ser complementarios. En el marco terapéutico, también se han integrado la psicofarmacología y la psicoterapia, que han dejado de ser antagonistas. Del mismo modo, la introducción de nuevos fármacos, abre el camino hacia desintoxicaciones ultrarrápidas.

En cuanto al marco social se ha producido un cambio en la percepción, por un lado, de los programas, incluso por parte del paciente, y, por otro, de las adicciones. Ha disminuido la alarma social y se ha acentuado una progresiva percepción pública del adicto como un enfermo.

Hacia una mejora continua

Los avances respecto a las bases biológicas de la adicción, así como en el campo de las neurociencias, han permitido demostrar que existen mecanismos comunes entre los individuos con conductas adictivas y que han dado una nueva orientación a este campo. Las neurociencias han demostrado que existen mecanismos comunes entre los individuos que son la clave para desvelar el origen de las conductas adictivas. Según manifestó el Dr. Miquel Casas, «los individuos no son viciosos, sino que consumen debido a una desregulación que deben suplir». Así pues, al integrarse las conductas adictivas y los trastornos del control de los impulsos, se ha dejado de hablar de toxicomanías para referirse a conductas adictivas. Desde el punto de vista de la investigación, se han incorporado a este campo los estudios sobre los trastornos del control de los impulsos, al igual que ocurre con otras conductas compulsivas, como las ludopatías y la anorexia. Asimismo se están desarrollando nuevos instrumentos para evaluar los programas asistenciales, observar si se han cumplido los objetivos iniciales y después mejorarlos. Otra de las asignaturas pendientes es desarrollar sistemas de evaluación propios, y no importados de países anglosajones como ocurre actualmente, que se adapten a la realidad sociocultural de nuestro país y a los objetivos que se persiguen.

 

 

Mònica López Ferrado

Estudiante de doctorado en comunicación audiovisual, en la Universidad Pompeu Fabra, e investigadora del Observatorio de la Comunicación Científica. Licenciada en ciencias de la información en la Universidad Autónoma de Barcelona. Máster en Comunicación Científica, especialidad de medio ambiente, por la Universidad Pompeu Fabra. Doctorante en comunicación audiovisual. Su principal actividad de investigación se centra en el desarrollo de nuevas estrategias de comunicación científica y nuevas tecnologías de la información, dentro del proyecto Aiguarium. Coordinadora de los informativos de Canal Natura, canal temático de medio ambiente de Vía Digital, también colabora como free lance en diversas publicaciones, entre otras Quark, La Vanguardia y El Temps Ambiental.

monica.lopez@peca.upf.es