Entrevista

Philip Campbell

Director de la revista Nature

«A LA PRENSA LE GUSTA COLABORAR CON NATURE»

Gemma Revuelta

 

«Ante todo, Nature, una entidad que significa mucho más que un director, continuará buscando la excelencia científica y el impacto periodístico, de forma independiente»

Philip Campbell (Nature 14 dec. 1995; 378: 649)

 

 

Desde su nacimiento, bajo la influencia de Charles Darwin, la revista Nature ha sufrido enormes transformaciones. A pesar de esto, siempre se ha mantenido entre la docena de publicaciones de mayor reconocimiento y prestigio mundial, tanto para la comunidad científica como para los medios de comunicación. Estos últimos, a menudo, buscan en sus páginas información de actualidad y relevancia. A cambio, la revista afianza su posición no sólo entre el público no experto, sino incluso entre los propios científicos. Philip Campbell sucedió a John Maddox en la dirección de Nature a finales de 1995. Si bien pudiera parecer que tres años no es un largo período para una revista centenaria, el impacto de la nueva dirección se ha hecho notar.

 

Sucesor de John Maddox en la dirección de la revista Nature desde diciembre de 1995, Philip Campbell explica cuáles han sido los cambios que se han producido en esta publicación en los últimos dos años. Éstos no sólo se limitan a una modificación en su apariencia y contenidos, sino que también se ha realizado un verdadero esfuerzo para acercar la revista a los medios de comunicación y al público en general. Algunas de las iniciativas llevadas a cabo hasta el momento han sido una mayor difusión de sus press releases o comunicados de prensa, así como el establecimiento de acuerdos de colaboración entre Nature y diversos medios de comunicación.

 

 

En los últimos años, el diseño y el aspecto externo de Nature ha cambiado de forma notable. ¿Se ha acompañado este cambio de apariencia en una modificación de sus contenidos? ¿Qué parte de esta transformación considera que es debida propiamente a su actual posición como editor de la revista?

Desde que llegué a la revista, hemos incluido algunas secciones nuevas, tales como «Briefings», «News and views features» o «In retrospect» en la sección de crítica de libros. Otras novedades implantadas en este período son los artículos sobre «Careers and recruitment», que se publican de forma ocasional, o los «News analysis» y «News in brief», ambos dentro de la sección de noticias. En cuanto al contenido de los artículos científicos y otras partes «técnicas» de la revista, estamos haciendo un verdadero esfuerzo por intentar que los primeros párrafos de estos artículos sean más comprensibles. La mayoría de estos cambios han partido en un principio de iniciativas mías, pero posteriormente han sido desarrollados y puestos en práctica por los diversos responsables de las secciones que integran la revista.

La revista ha establecido una serie de acuerdos con algunos medios de comunicación (tal es el caso, por ejemplo, de los diarios Le Monde y El País). ¿Cuáles son las razones que justifican este esfuerzo por colaborar con los medios?

A la prensa diaria le gusta colaborar con Nature. Nuestra participación supone un valor añadido para el ya elevado nivel de comunicación científica que se realiza en estos diarios. Por nuestro lado, el interés en esta relación reside en que ésta favorece la perspectiva internacional de nuestra revista. Esta última refuerza nuestros intereses en los países en los que tenemos establecidos acuerdos, tanto desde el punto de vista estrictamente editorial como desde el aspecto económico.

¿Cuál cree que debería ser el papel de los medios de comunicación en la cadena de la información científica? ¿Cuál el de las revistas como Nature?

Esta es una pregunta demasiado profunda como para ser contestada brevemente.

¿Cómo se seleccionan los artículos que serán mencionados en los press releases o comunicados de prensa de la revista?

Cada semana se convoca una reunión de editores senior para seleccionar los artículos de investigación que serán publicados dos semanas más tarde. En esa misma reunión se identifican cuáles de éstos consideramos que pueden ser de mayor interés para el público, y que, por tanto, deben ser cubiertos en los press releases. El orden exacto en el cual aparecerán en el comunicado es decidido finalmente por el jefe de la sección que crea los comunicados, es decir, nuestro redactor científico jefe Henry Gee.

En el caso del ahora popular artículo de Ian Wilmut del 27 de febrero de 1997, ¿qué medio de comunicación fue el primero en romper el embargo impuesto habitualmente para hacer pública la noticia? ¿Qué medidas se toman en casos como éste?

Según creo, el primero en romper el embargo fue el británico The Observer. En ese caso, no nos dio la impresión de que nadie hubiera obrado de forma deshonesta, por lo que decidimos no llevar a cabo acción alguna. En ciertas ocasiones en las que los autores deciden hacer llegar a la prensa resultados científicos sin nuestro permiso, antes de la fecha de publicación de sus artículos, hemos llegado a tomar la decisión de no publicar el artículo en cuestión.

¿Qué opinión le merece la carta publicada por Norton Zinder en la revista Science cuestionando la autenticidad de Dolly como auténtico resultado de la clonación a partir de una célula diferenciada?

Poco después de la carta de Norton Zinder, publicamos una respuesta en nuestra revista y una noticia referente al debate (Nature, 26 de febrero de 1998). No tengo nada que añadir, excepto que todo lo que conozco respecto al trabajo original me da la confianza de que Dolly es lo que sus autores dicen que es.

¿Cómo ve el futuro de las publicaciones científicas? ¿Cree que Internet tendrá un gran impacto en ellas o en el tipo de suscriptor?

Internet, sin duda, va a ocasionar un enorme impacto en el futuro de la publicación científica. Sin embargo, es difícil pronosticar el alcance del mismo, y menos hacerlo de forma concisa. En el caso concreto de Nature, ya está disponible para su consulta completa la versión on line de la revista. En cuanto a las posibles diferencias entre los lectores de ambas versiones, no se me ocurre ninguna razón que las justifique.

Por otra parte, hemos comprobado que en los últimos dos años se está produciendo un incremento anual de un 4 o 5 % en el número de suscripciones.

¿Cuáles son los próximos objetivos de la revista, en cualquiera de sus dos versiones?

Nunca le explico a nadie cuáles son nuestros próximos objetivos hasta que los hemos alcanzado.

 

 

Philip Campbell

Nacido en 1951, dirige la revista Nature desde diciembre de 1995. Es diplomado en ingeniería aeronáutica y en astrofísica. En 1979 obtuvo un doctorado en física de la atmósfera en la Universidad de Leicester. De 1979 a 1988 trabajó en Nature como ayudante de redacción en el campo de las ciencias físicas y a partir de 1981 como redactor en jefe en el mismo campo. Creó y dirigió Phisycs World desde 1988 hasta 1995.

Desde 1979 es miembro de la Société Royale d'Astronomie y del Instituto de Física. Es autor de numerosos artículos en publicaciones nacionales, como The Economist. Su principal interés, además de su trabajo, es la música.

 

 

 

La verdad en ciencia

Gemma Revuelta

La verdad, en ciencia, es un término inalcanzable. A lo sumo, en ciencia, uno puede hablar de una «fuerte asociación» o de una «diferencia muy significativa». No basta tampoco con presentar un resultado, por muy extraordinario que éste sea. Si no se puede reproducir exactamente la investigación, de bien poco habrá valido. Ésta sí que es una de las pocas verdades de la ciencia: un resultado aislado no se acepta como válido y es la reiteración del mismo la que finalmente dará forma al conocimiento científico. No obstante, incluso esta exigencia de la ciencia puede llegar a ser cuestionada en determinadas ocasiones.

Pongamos por caso un ejemplo bien conocido: la clonación de la oveja Dolly. En pocas palabras podríamos resumir esta historia de «científicos-revistas-medios de comunicación», en las siguientes etapas:

1) Un equipo de investigadores consigue algo inaudito, algo que muchos otros equipos están persiguiendo desde hace años. El valor del trabajo, así como su rigor y metodología, superan la criba de puntillosos revisores, la prueba es que una de las revistas científicas más prestigiosas del mundo, Nature, publica los resultados. Y no sólo los publica, sino que dedica su portada y, de cara a los medios de comunicación, pone el énfasis en este artículo (o mejor, en esta «carta científica», pues es en esta sección donde se publica el trabajo).

2) El logro desencadena una enorme respuesta, social y mediática. Y esta situación se prolonga durante meses, cada vez más ampliada.

3) Casi un año después, Science, revista de igual prestigio, y rival de la primera, publica una carta en la que se cuestiona la autenticidad de la ya popular investigación. Los autores del escrito manifiestan además su extrañeza ante el hecho de que el trabajo no se haya vuelto a reproducir.

4) Los medios vuelven a recoger las dudas, aunque en este caso, la noticia no tiene tanto eco.

5) Los «padres» de Dolly se justifican. El experimento no se ha repetido debido a su elevado coste y a la poca rentabilidad inmediata. Por otra parte, el material genético donante no se había caracterizado mejor, pues, en principio, iba a ser utilizado con otros fines. Ofrecen a quien lo desee comprobar el grado de coincidencia del material genético.

6) Cuatro meses más tarde, Nature presenta tres trabajos que dan validez y autenticidad a Dolly.

7) Algunos medios recogen la noticia.

 

27 de febrero de 1997

Wilmut I., Schnieke A.E., McWhir J., Kind A.J., Campbell K.H.

«Viable offspring derived from fetal and adult mammalian cells»

Nature 1997 Feb 27; 385 (6619): 810-813

Sección: Research letter

30 de enero de 1998

Sgaramella V., Zinder N.D.

«Dolly Confirmation»

Science 1998; 279: 635

Sección: Letters

26 de febrero de 1998

Butler D.

«Dolly researcher plans further experiments after challenges»

Nature 1998 Feb 26; 391 (6670): 825-826

Sección: News

23 de julio de 1998

«Adult cloning marches on»

Nature 1998; 394: 303

Sección: Opinion

23 de julio de 1998

«DNA microsatellite analysis of Dolly»

Ashworth D., Bishop M., Blott S., Griffin H., Haley Ch., McWhir J., Wilmut I.

Nature 1998; 394

Sección: Research letter

23 de julio de 1998

«Full-term development of mice from enucleated oocytes

injected with cumulus cell nuclei»

Wakayama T., Perry A.C.F., Zuccotti M., Johnson K.R., Yanagimachi R.

Nature 1998; 394: 369-374

Sección: Letters to Nature

23 de julio de 1998

«Dolly is a clone and no longer alone»

Solter D.

Nature 1998; 394: 315-316

Sección: News and Views