NOTICIAS
Informe Quiral 1997
El «medicamentazo», la «clonación» y la «meningitis» fueron, sin lugar a duda, las tres grandes noticias del año 1997, tal como refleja el Informe Quiral 1997, en el que se han recogido y analizado las noticias sobre medicina y salud que ha publicado la prensa española durante este año y en el que se pueden encontrar las respuestas a algunas de las grandes preguntas que preocupan a los profesionales de la salud y periodistas. ¿Qué periódicos dedican mayor atención a la medicina y la salud? ¿Quién o cuáles han sido las fuentes de información con mayor presencia en la prensa? ¿Cómo se trata esta información? ¿Se informa, se difunde, se comunica o se opina?
Por segundo año consecutivo, se publica el Informe Quiral, realizado desde el Observatorio de la Comunicación Científica con la financiación de la Fundación privada Vila Casas. Este estudio se consolida, pues, como punto de referencia para toda aquella persona que pretenda estar al día de la cobertura informativa de los temas relacionados con la medicina.
El Informe Quiral se presentó el pasado mes de junio, en un acto que contó con la presencia del presidente de la Generalitat de Catalunya, Jordi Pujol; el rector de la Universidad Pompeu Fabra, Enric Argullol; Antoni Vila Casas, presidente de la Fundación Vila Casas, y Vladimir de Semir, director del Observatorio de la Comunicación Científica.
La muestra analizada comprende todas las noticias médico-sanitarias publicadas en cinco diarios españoles de gran difusión: ABC, El Mundo, El País, El Periódico de Catalunya y La Vanguardia. Resulta significativo el hecho que, prácticamente no hay ni un solo día del año en que la prensa española no publique algún texto relativo a la medicina o la salud, tanto en las páginas diarias de información, como en las revistas de fin de semana y los suplementos especializados. Las áreas temáticas o especialidades con una mayor representatividad son las enfermedades infecciosas, la gestión político-sanitaria y la genética. Los temas cambian en el caso de las informaciones con una cobertura internacional. En este caso, el tabaco ocupa la primera línea de la agenda mediática en el ámbito internacional. Ahora bien, cabe destacar que del volumen de artículos publicados durante 1997 sobre medicina, la mayoría de la información procede de España, mientras que tan sólo una cuarta parte del volumen total de textos son de otros países.
Las fuentes de información más citadas ocupan, en su mayoría, cargos profesionales relacionados con la política o la gestión sanitaria. Las revistas científicas suponen un pequeño porcentaje en el conjunto de fuentes de información.
Ciencia sin fronteras
VII Congreso Internacional sobre Comunicación Pública de la Ciencia y la Tecnología (Berlín, 17-19 septiembre)
Entre el 17 y 19 de setiembre se celebró en Berlín la 5ª edición de la Conferencia Internacional sobre Comunicación Pública de la Ciencia y la Tecnología, organizada por la Universidad Libre de Berlín. Este foro, auspiciado bajo el lema «Ciencia sin fronteras», es el punto de encuentro de investigadores, periodistas y relaciones públicas especializados en ciencia de todo el mundo.
La conferencia se estructura en torno a diferentes talleres y seminarios, en los que se analiza la presencia de la ciencia en los medios de comunicación, la percepción pública de la ciencia, las interacciones entre científicos y periodistas, la formación del comunicador científico, su responsabilidad pública, así como los mecanismos actuales para vender la ciencia, la promoción de la misma en museos, industria y universidades, y la utilización de los nuevos medios de comunicación como una nueva estrategia de divulgación. Esta reunión también sirve para analizar el estado de la cuestión desde una perspectiva regional. Durante la conferencia tuvo lugar un encuentro entre los miembros del comité de la Red Internacional sobre Comunicación de la Ciencia y la Tecnología (PCST), de la Asociación Internacional de Escritores de Ciencia y otros grupos de trabajo nacionales e internacionales.
La conferencia ha sido organizada por la PCST, en la que participan investigadores y profesionales cuyo campo de trabajo gira en torno a la comunicación de la ciencia y la tecnología. La red se creó en 1989 para dar respuesta a la necesidad de los colectivos que trabajan en medios de comunicación, industria, asociaciones, museos, centros de investigación, escuelas, etc.) ante el inminente crecimiento de la demanda de informaciones científicas por parte de la sociedad. El principal objetivo de la organización es servir de punto de encuentro para poner en común las experiencias desarrolladas en todo el mundo, lo que ha de servir para dar respuesta a los cambios que, a las puertas del siglo xxi, acontecen en el campo de las ciencias y la tecnología. Así pues, el organismo ha establecido diferentes canales de comunicación que permiten la colaboración e intercambio de experiencias entre los participantes. Desde su creación, los miembros de la PCST tienen una cita bianual. En 1989, el encuentro se celebró en Poitiers (Francia), en 1991 en Madrid, en 1994 en Montreal (Canadá) y en 1996 en Melbourne (Australia).
4 Para más información:
Prof. Winfried Goepfert
Freie Universitaet Berlin
Institut f. Publizistik
PCST Conference
Malteserstr. 74-100
D-12249 Berlin, Germany
http://silly.kommwiss.fu-berlin.de/pcst98/index.html
Descubriendo la sociedad de la información
Desde hace unos cuantos años, la Unión Europea anda en la labor de explotar todos los recursos que las tecnologías de este fin de siglo están poniéndonos en bandeja. Ya en 1994, en el marco de la política de las grandes redes transeuropeas, un grupo de trabajo de la Comisión Europea, presidido por el Sr. Bangemman, presentó un informe sobre la sociedad de la información en el que se recogían medidas de aplicación prioritarias para que Europa estuviera a la altura de las nuevas tecnologías de la información. Ahora, cuatro años más tarde, la UE está a punto de estrenar su V Programa Marco de Investigación y Desarrollo en el que se concede especial importancia a la creación de plataformas y aplicaciones que faciliten el acceso a esta sociedad, desde la cual la información y el conocimiento ejercerán un papel básico.
El Grupo de Periodistas Digitales (GPD), junto con la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) y el Colegio de Periodistas de Cataluña, fueron los responsables de la organización del 1er. Congreso sobre la Publicación Electrónica, celebrado en Barcelona el pasado mes de mayo, sobre las publicaciones electrónicas. En él se trataron los cambios que las nuevas tecnologías van a imprimir en la profesión periodística y en todo tipo de comunicaciones. ¿Qué publicaciones electrónicas están generando información?, ¿cuál es su impacto social y económico?, ¿qué tipo de mercado de trabajo están creando?, ¿qué cambios en la profesión periodística y qué nuevo modelo de comunicación proponen?.
El congreso reunió, en el Campus Nord de la UPC, a 400 personas de diferentes países para discutir sobre los contenidos de la Red y de qué manera influyen en los medios de comunicación tradicionales, en las empresas, la publicidad, la educación, el teletrabajo, las comunidades de individuos, la investigación o la lengua.
La idea de celebrar un congreso dentro del contexto de la publicación electrónica partió de una primera fase on-line, que duró cinco meses, y que contó con la participación geográfica de media parte del planeta, y cuyo resultado fue fascinante y enriquecedor.
En las jornadas presenciales, además de la alta participación en los seminarios y talleres, durante el fin de semana se presentaron unas 70 publicaciones electrónicas dentro de la sala Espacio Abierto, donde mostraron las originales ideas que se están lanzando diariamente a la Red.
Tres grandes seminarios llevaron el eje central de la discusión sobre la publicación electrónica. En el primero, «Bits y papel: ¿un falso dilema?» se habló de cómo Internet incidirá en las empresas de comunicación. En el de «La comunicación vigilada» se dijo que Internet es un medio propicio para el ejercicio de la libertad de expresión, en contraste con los medios de comunicación tradicionales, pero también es un medio censurable. Por último, entre las cuestiones planteadas en el seminario «Los hipocentros del hiperlenguaje» cabe destacar si la World Wide Web continuará existiendo en el futuro. Todo parece indicar que sí, y que se desarrollará en diferentes bloques (educación, documentación, información, manifestaciones culturales, planes personales, comercio electrónico, actividades profesionales, publicidad, administraciones e instituciones públicas, etc.) . Cada uno de ellos determinará la evolución del hipertexto y creará su propio lenguaje. En las conclusiones, se abordó cómo el hipertexto (la manera de presentar los textos en Internet) modifica nuestra manera de pensar, que ha producido una revolución equivalente a la de la escritura y que la escritura digital permite el uso de nuevos signos. Los textos alfabéticos se organizan de manera distinta y la gramática hipertextual incorpora iconos, logogramas, etc., que producen documentos que obligan a pensar de otra manera. El periodista del futuro será el que controle los medios.
Apuntando al futuro
Dos proyectos de futuro se anunciaron públicamente en la sesión de clausura: la creación y puesta en marcha del Primer Directorio Internacional de la Publicación Electrónica, donde estarán integrados todos los medios, las audiencias y las lonjas de intercambio de información. Y la necesidad de abrir, en Barcelona, el Centro de Comunicación Digital, donde se facilite formación a los nuevos periodistas que trabajarán ya navegando en la sociedad de la información, se promueva la investigación y se confeccione un semillero de empresas.
Después de todo lo expresado queda claro que el debate de la publicación electrónica será uno de los ejes de la reflexión sobre las redes y la sociedad de la información en los próximos años. El V Programa Marco de la Unión Europea lo contempla como un área de investigación prioritaria, a la cual dedicó 5000 millones de pesetas durante el programa anterior que finaliza este año.
Carme Peiró
Tabaco y medios de comunicación
La industria del tabaco ha desarrollado en los últimos años nuevas fórmulas para sortear las restricciones publicitarias promulgadas por la Administración. Del mismo modo, las nuevas estrategias de comunicación de las principales firmas tabaqueras apuntan hacia el abordaje de un nuevo segmento de mercado: los adolescentes. A estas y otras conclusiones llegaron los ponentes de la mesa redonda «Tabaco y medios de comunicación», celebrada en el marco del VI Simposio sobre Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica.
En medio de la encrucijada entre sociedad y tabaco se sitúan los medios de comunicación. La enorme responsabilidad que recae sobre el periodista, junto con las presiones a las que se ve sometida su labor profesional y la creciente complejidad en el manejo de datos y conceptos científicos, apunta hacia la necesaria presencia en las redacciones de la figura del periodista científico. Vladimir de Semir, director del Observatorio de la Comunicación Científica, manifestó que «gracias al periodismo especializado en temas sanitarios, a lo largo de estos años una gran parte de la población ha podido aumentar su conocimiento sobre el tabaco, sus efectos sobre la salud de quienes lo consumen y de quienes conviven con ellos, las diversas posibilidades para deshabituarse, etc. Paradójicamente, los medios también han supuesto el canal mayoritario a través del cual la industria ha hecho llegar sus mensajes publicitarios a la sociedad».
Esta dicotomía entre información y publicidad también centró la exposición de otros ponentes. «El tabaco como producto de mercado, por un lado, y el tabaquismo como factor de riesgo para la salud, por otro, constituyen uno de los elementos que ponen a prueba de forma más tensa la necesaria armonía entre el principio de servicio al interés público de los medios y la legítima aspiración al beneficio económico de las empresas mediante los ingresos publicitarios», expuso José Ramón González Cabezas, profesor de Deontología del Periodismo de la Universidad Pompeu Fabra y subdirector de La Vanguardia. El ponente también recordó que «no hay prensa independiente sin recursos suficientes ni tampoco existe prensa de calidad, si se desatiende el compromiso con el bien público. La gran responsabilidad de los medios y de los periodistas consiste en su capacidad de no traicionar ni olvidar ninguna de estas dos exigencias».
Como caso paradigmático, Gemma Revuelta, coordinadora del Máster de Comunicación Científica y Médica de la Universidad Pompeu Fabra, analizó las estrategias de comunicación utilizadas por la industria del tabaco. «Observando estos modelos no sólo es fácil comprobar cómo la sociedad ha ido variando en su ideología, sino que también se puede percibir cuáles han sido los diversos ataques que ha recibido la industria del tabaco y cómo ésta ha sabido salir airosa de ellos». Un ejemplo de ello es la campaña de Phillip Morris llevada a cabo en 1996, en la que la industria contraatacaba con las mismas armas que se habían esgrimido en su contra: el discurso científico. De la misma manera, se hizo referencia a la reciente avalancha de documentos que las principales tabaqueras internacionales han volcado en Internet. Ni más ni menos que 30 millones, situación que provoca que en cualquier búsqueda en la Red relacionada con el tabaco el usuario siempre acabe encontrándose con la publicidad de estas compañías.
Joan R. Villalbí, vicepresidente del Comité Nacional de Prevención, manifestó que la presión publicitaria que incita a los jóvenes al consumo se mantiene en España sin que las iniciativas de regulación hayan conseguido erosionarla». Según Villalbí, la nueva normativa «ha tenido que afrontar fuertes ofensivas que la han hecho inviable». A pesar de que la publicidad de tabaco está prohibida la publicidad en los medios de comunicación, en vallas fijas en la vía pública y en los medios de transporte, los publicistas han encontrado nuevos canales a través de la esponsorización e incluso a través del lanzamiento de productos, como ropa deportiva, gafas de sol, patrocinio de acontecimientos deportivos o conciertos, a los que han bautizado con el nombre de sus marcas.
Por su parte, José D. Gómez Castallo, director general de la Asociación de Autorregulación de la Publicidad, explicó algunos de los litigios que se han llevado a cabo desde este organismo encargado de velar por los derechos de los consumidores. Ante la necesidad de diversificar su gama de productos, Fortuna lanzó gafas de sol a las que llamó For Sun y a las que dio publicidad en todos los medios. De la misma manera, Ducados lanzó el pasado año un CD llamado DucaDos, que incluía una de las canciones que pegó más fuerte durante el pasado verano, con el que se logró que el nombre de su marca estuviese presente en todos los medios. También Camel buscó canales de comercialización diferentes con el lanzamiento de prendas deportivas. Según Villalbí, la industria del tabaco se escuda en la idea de que «cuando su producto estrella muera, debe tener otros».
El presidente de la Sociedad Española de Epidemiología, Miquel Porta, criticó la débil respuesta de la comunidad médica española ante las campañas de la industria tabaquera, así como su escaso protagonismo social al respecto, a diferencia de la fuerza con que este colectivo ha abordado el tema en los países anglosajones. «En Estados Unidos, desde los mismos colegios de médicos existe un lobby que en España no tenemos».
Científicos pagados
El pasado 15 de julio un periódico de Minnesota, el Saint Paul Pioneer Press, revelaba públicamente unos documentos en los que se demostraban acuerdos económicos dudosos entre algunos científicos y la industria del tabaco. En concreto, se proporcionaban citas y datos relativos a compensaciones recibidas a cambio de publicar en revistas especializadas cartas en las que se planteaban dudas acerca del efecto carcinogénico del humo del tabaco. Al parecer, más de una docena de científicos habían percibido un total de 156 000 dólares.
Las cartas fueron publicadas entre 1992 y 1993. Justo después de que la Environmental Protection Agency hiciera pública una polémica investigación declarando al humo del tabaco «de segunda mano» un potente carcinógeno. Algunas de las revistas en las que aparecieron dichos escritos fueron JAMA, JNCI, The Lancet o Pediatrics. Cada uno de los autores había percibido de 2000 a 10 000 dólares por carta del Tobacco Institute, de acuerdo con los documentos internos de la industria, a disposición judicial a raíz del proceso de Minnesota. Éstos revelaban también que dos abogados representantes de la industria revisaron algunas de estas cartas antes de enviarlas a las publicaciones respectivas.
La sección News de Nature dedicaba en su número del 13 de agosto un artículo a este hecho y a cómo los editores de algunas revistas habían empezado a reaccionar. Una de las revistas aludidas, The Journal of the National Cancer Institute, manifestaba que iba a cambiar su política editorial y que, a partir de ahora, solicitaría a los futuros autores hacer pública cualquier relación económica con la industria del tabaco, incluso en el caso de que el manuscrito presentado fuera una carta.
George Lundberg, editor de JAMA, opinaba que no existía ninguna incorrección en publicar una carta cuyo autor fuera pagado por alguna tabaquera siempre y cuando esta relación fuera explicitada en la propia publicación, junto a la carta. «Nuestra política funciona bien, se escucha a los dos lados de modo que el lector recibe toda la información», añadía Lundberg.
Gio Batta Gori, uno de los científicos acusados por una carta en The Lancet, argumentó que el hecho de que hubiera sido pagado por las cartas era irrelevante: «La auténtica cuestión científica es: ¿estoy o no en lo cierto?». Su editor, Richard Horton, no parecía estar de acuerdo, pues contestaba que «esto es, en el mejor de los casos, poco ético y, en el peor, un ejemplo de auténtica mala conducta científica».
El asunto también ha sido comentado en otras publicaciones, tanto generales como especializadas. El número de primero de agosto de British Medical Journal es un buen ejemplo.
Primeras Jornadas sobre Medicina preventiva y predictiva
La prevención es una de las mejores armas con las que se cuenta para gozar de una buena salud. En este contexto, la conducta individual en la adquisición de hábitos saludables, es decir, en la adopción de una cultura de la prevención desempeña un importante papel. Sobre todo si se tiene en cuenta que el último Informe sobre la salud en el mundo de este mismo año, realizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), indica que la vida de los ciudadanos del siglo xxi será más larga que nunca, por lo que cada vez serán más importantes los mecanismos que sirvan para ayudar a las personas a ganar en calidad de vida. Como no podía ser de otra manera, dicho informe apunta hacia los programas de prevención, a la educación sanitaria y a la mejora de la tecnología aplicada al tratamiento de las enfermedades más extendidas entre la población (por ejemplo, las vasculopatías) como responsables de esta mejora.
La Fundación Mil·lenni, sin ánimo de lucro celebró durante los días 11, 12 y 13 de junio las Primeras Jornadas sobre Medicina preventiva y predictiva. Estas jornadas se enmarcan dentro de uno de los objetivos prioritarios para los responsables de esta fundación: la divulgación del concepto de salud entre la población. Según el profesor Carles Vallbona, profesor de Medicina Familiar y Comunitaria en el Baylor College of Medicine de Houston (Texas), participante en las jornadas, la divulgación es la clave para conseguir que «la población participe activamente en la prevención de sus enfermedades, es decir, para que adquiera los conocimientos y las actitudes necesarias para adoptar hábitos que contribuyan al mantenimiento del buen estado de la salud».
Nuevas formas de comunicación en medicina
La medicina, en sus diversas vertientes de educación, práctica clínica y formación continuada, se enfrenta al reto de las posibilidades que abren las nuevas tecnologías. En el caso de los congresos, no sólo cambiará la forma en que se han venido desarrollando hasta ahora sino que, con toda seguridad, su fondo se verá también modificado. Constituirán una nueva dimensión por su capacidad de reunir a distintos centros alejados físicamente, facilitar la participación multidireccional y, en definitiva, dar una nueva forma a la relación entre los participantes que emiten y aquellos que reciben. Con toda probabilidad esta diferencia entre emisores y receptores será menos neta y se habrán generado nuevas dinámicas de participación.
El pasado mes de marzo tuvo lugar una de las primeras experiencias de comunicación en medicina, aprovechando las nuevas tecnologías de la información: siete centros, alejados geográficamente, estuvieron unidos por las redes durante todo un día. La complejidad comunicativa de la jornada, que mezcló tres elementos (la red de sistemas digitales integrados o RDSI, Internet y televisión vía satélite), hizo que la interactividad y la multidireccionalidad de los flujos de información fuese máxima. Rompiendo los esquemas clásicos, se creó una nueva forma de relación entre los participantes que constituye el ensayo de un nuevo modelo en la comunicación y educación en medicina.
Organizada por el Hospital General de Catalunya, conjuntamente con la Universidad Internacional de Catalunya (UOC), la Primera Jornada Internacional de Terapéutica Endovascular, conectó durante el día a seis hospitales catalanes y un centro de cirugía experimental de Cáceres mediante RDSI, que permitió la transmisión de audio y vídeo de forma multidireccional. Con este sistema se retransmitieron procedimientos de endocirugía en directo y en tiempo real, y se posibilitó la participación de todos los centros en los debates y discusiones de las mesas redondas. Esta reunión se preparó semanas antes a través de la información accesible en una página web que facilitó un soporte previo, simultáneo y posterior para el desarrollo del proceso. Parte de la jornada fue también retransmitida por satélite a la Televisión Educativa Iberoamericana a más de 200 universidades y centros educativos, facilitando también la participación directa en el debate.
¿Qué ha supuesto, pues, esta jornada en el desarrollo y aprovechamiento de las posibilidades tecnológicas aplicadas a la medicina? Podríamos hablar de un salto cualitativo y no sólo por la experiencia pionera que ha supuesto. El hecho de mezclar tres soportes tecnológicos distintos ha resultado en algo más que la simple suma de las partes. No se trata simplemente de descentralizar un congreso o un acto, permitiendo que en otros lugares alejados geográficamente puedan ver lo que sucede. Esto de por sí ya sería un hecho positivo, ya que facilitaría la posibilidad de que personas que, de otra forma no podrían acceder al acto, puedan informarse sobre un tema de su interés. Pero no se trata sólo de esto. En realidad, la experiencia permitió un congreso multicéntrico en el que, además de hacer de espectadores pasivos, los participantes fueron realmente eso, participantes. Desde cada centro se organizó parte del encuentro y se pudo preguntar, aportar y debatir. El grado de complejidad alcanzado ha dado una nueva dimensión a la comunicación en este área del conocimiento.
Mariona Grau