Mesa redonda

Medios impresos de transmisión al público

Printed media for public transmission

 

La salud es percibida como primera necesidad por la población, los avances médicos resultan atractivos para la sociedad, pero ¿cuál es el grado de alfabetización científica en la sociedad? Los suplementos de salud en los periódicos han permitido una información con más tiempo para su elaboración y con más reflexión. En la jornada del Seminario «Salud y opinión pública» dedicada a los medios impresos, se presentaron algunas de las dificultades con las que el periodista se enfrenta día a día en la información sobre salud, desde la selección de información hasta llegar a la publicación.

 

La información científica y médica en el mundo impreso es un modelo que ha evolucionado de forma importante en las últimas décadas y que todavía continúa inmerso en un proceso de evolución. El periódico que conocemos hoy es un modelo cronológico, donde las noticias eran colocadas unas detrás de otras sin ningún tipo de realce tipográfico. Posteriormente llegó la agrupación de noticias por temas desde un punto de vista geográfico, y más tarde aparecieron las secciones que existen hoy día.

Una fecha clave en el periodismo médico fue el año 1978, cuando The New York Times creaba una sección de ciencia. El primer suplemento donde se incluían las noticias relacionadas con los avances médicos. Esta idea se extrapoló a otros periódicos, «la gran virtud de este tipo de suplementos o páginas especializadas semanales en los medios escritos es que se convierte en un lugar de encuentro donde, con cierto tiempo y dosis de reflexión, se pueden abordar los temas científicos y médicos entre los especialistas de la comunidad científica y los periodistas», apuntaba Vladimir de Semir, director del Observatorio de la Comunicación Científica de la Universitat Pompeu Fabra.

Pero en el día a día, las noticias de salud tienen que competir por buscar su espacio en la sección de sociedad, «un cajón de sastre» en donde se agrupan informaciones de distinta índole y procedencia. Año tras año aumenta el número de noticias publicadas relacionadas con salud. Este dato se refleja en el número de registros que contiene el Informe Quiral: durante 1998, la suma total de noticias relacionadas con la salud en los cinco diarios de mayor difusión en España alcanzó los 8706 registros, mientras que durante 1997 fueron 5900.

Cada vez más estas noticias van adquiriendo mayor presencia, en parte influenciado por la eclosión que en los últimos años se ha producido en el mundo científico con una mayor producción. Este interés creciente por las noticias lo confirmó Lisa Dominici, directora de Ventas de la agencia de noticias Reuters Health (http://www.reutershealth.com): «los médicos y otros profesionales sanitarios no eran los únicos que leían las noticias médicas profesionales. De hecho, comprobamos que en el grupo principal de usuarios estaban los pacientes; es un cambio de actitud en la que los pacientes se hacen cargo de su propia salud y buscan información médica en otras fuentes».

Estudios rigurosos realizados en este campo avalan que la información de salud es importante para la sociedad, «pero existe una discreta esquizofrenia con respecto a la atracción de los avances médicos y es que el entendimiento sobre los avances biomédicos en la sociedad es muy peculiar. Existe una especie de dualidad extraña que probablemente es atracción por la noticia, combinado con cierto grado de poca alfabetización científica de la población general».

Un papel al que los medios de comunicación no han prestado especial atención. Pero, ¿qué papel desempeña el periodista? Para realizar este tipo de trabajo «creo que se debe ser especialista, y en general los periodistas deberían reciclarse en estos temas, nunca escribas de lo que no sabes», expuso José Luis de la Serna, editor del suplemento de Salud del diario El Mundo, y refrendó la mayoría de los presentes. «Pese a la cantidad de información que se recibe sin moverse de la redacción, el periodista no debe convertirse en oficinista. En su oficio, el periodista debe ser cuidadoso con lo que escribe; por un lado, para atraer al lector y por otro para garantizarse el respecto de los investigadores». Pero, además del estilo de redacción en este tipo de noticias, la infografía es un apartado que merece especial atención en la confección del artículo, por la ayuda que supone a la hora de comprender una noticia de salud.

De la fuente a la noticia

Uno de los puntos más destacados en este apartado se dedicó a las revistas científicas. Hasta la década de los años ochenta las revistas científicas, como Science o Nature, eran publicaciones centenarias donde los científicos transmitían sus avances. Durante esta década se generalizaron los press releases de estas revistas destinados a los medios de comunicación, y buscando entre otros objetivos el impacto en la sociedad. Al principio sólo unos pocos periodistas profesionales acreditados tenían acceso. Llegaban en un primer momento por correo tradicional y luego por fax. Hoy día, vía correo electrónico, los press releases copan las redacciones de los periódicos. Se han convertido en agentes activos de esa transmisión a los medios de comunicación de masas. «Desde mi punto de vista creo que ha bajado el rigor con el que las revistas de referencia diseminan sus comunicados de prensa», apuntaba Vladimir de Semir. Por su parte, José Luis de la Serna lanzaba una reflexión en este campo, «sería interesante que lo que no se publica se publicara y así tener la verdad de una manera más clara». Una de las razones de este apunte es que la publicación de resultados negativos en una investigación tiene poco interés para los editores de las revistas médicas. «Decir que un protocolo o una terapia o un medicamento no ha ido bien en el tratamiento de una patología determinada no es atractivo en general para los editores», anotaba José Luis de la Serna. Y añadió «la mayoría de los ensayos clínicos están de alguna manera financiados por la industria farmacéutica; y posiblemente casi toda la industria farmacéutica, no digo toda, está exigiendo una especie de contrato antes de que empiece el ensayo; de tal forma que comprometa a los autores a que si los resultados son negativos no se hagan llegar a una revista científica. Con lo cual estas historias de la revisión de todos los estudios clínicos, los metaanálisis habría que verlos en contextos que pudiéramos tener toda la información de lo que se ha hecho sobre un tema concreto». De la Serna propuso una opción al envío de los press releases de las revistas, «un buen modelo es el de The New England Journal of Medicine, que no manda press release alguno, y en España se ha citado su información 130 veces. Es una revista que envía su ejemplar con el tiempo suficiente para que el periodista especializado pueda investigar y realizar un artículo determinado. Ofrece la opción al periodista de decidir el tema más interesante y contrastarlo».

Los congresos, los laboratorios farmacéuticos, las ruedas de prensa, los gabinetes de comunicación son algunas de las fuentes que envían noticias diariamente a las redacciones de los periódicos. Pero, ¿cuáles deben ser las fuentes de noticias y cómo evaluarlas? «Personalmente, realizaría una distinción entre las revistas básicas y las clínicas, los organismos oficiales, los contactos personales y las agencias de prensa. Pero creo que sobre todo debemos hacer partícipes a los lectores que en biociencia lo que hoy es una verdad rotunda, mañana es mentira. Esto puede sonar duro, pero creo que es cierto y debemos compartir con nuestra audiencia que estamos contando historias de biociencia, que tienen un cierto rigor, pero que lo que creemos que hoy es muy importante, mañana llegará otro grupo de investigación, tan serio e importante como el primero, que descubrirá que aquel estudio era mentira.» Y José Luis de la Serna añadió que «en cualquier caso lo importante es la medicina basada en la evidencia: podemos criticar de dónde sale la evidencia, qué evidencia es buena y mala y qué matices tiene. Pero no creo que tengamos nada mejor en este momento para evaluar lo que estamos haciendo que la evidencia científica seria, no sesgada, no intencionada, que puede venir de ensayos clínicos, fundamentalmente de congresos médicos o de press releases. Mi opinión es que es muy importante la diferencia entre lo básico y lo clínico».

Lisa Dominici, a partir de su experiencia en Reuters Health, anotaba que «en nuestra agencia nos basamos en la convicción de que las noticias médicas requieren un enfoque más preciso y exhaustivo. En nuestro caso destacamos que, a diferencia de la mayoría de las agencias tradicionales, la publicación de noticias de salud en Internet exige extensión, profundidad y sobre todo precisión en los contenidos, mientras que lo que menos importa es la rapidez con que se transmite la información».

En este punto, la aparición y el afianzamiento de los suplementos de salud en los diarios han permitido el tiempo de reflexión para el análisis de la información. José María Fernández Rúa, jefe de la sección Ciencia del diario ABC, señalaba la diferencia entre el lector del diario y el lector del suplemento. «En nuestro caso utilizamos otro lenguaje porque el destinatario del suplemento es un público muy especializado.»

La mayoría de los asistentes apuntó como ejemplo de buen modelo de información de salud el diario The New York Times. «Dedican tiempo y personal a la elaboración de noticias y ello les permite realizar buenas informaciones», observa José Luis de la Serna. «Los periódicos en general no se han puesto al día, por ejemplo en dos diarios franceses como Le Figaro y Le Monde dedican una página al día a la información científica y no dependen del redactor jefe de Sociedad como ocurre aquí, sino que están gestionadas por los expertos que dirigen el suplemento especial de ciencia.»

 

 

Participantes:

José Luis de la Serna

Editor del suplemento de Salud del diario El Mundo.

http://www.elmundo.es/salud

Lisa Dominici

Directora de Ventas de la agencia de noticias Reuters Health. http://www.reutershealth.com

José María Fernández Rúa

Periodista científico. Jefe de la sección de Ciencia del diario ABC.

http://www.abc.es

Vladimir de Semir

Director del Observatorio de la Comunicación Científica (UPF). Concejal del Ayuntamiento de Barcelona. Ha sido director del desaparecido suplemento de «Ciencia y salud» del diario La Vanguardia.

vdesemir@mail.bcn.es

Gemma Revuelta

Responsable de las publicaciones del OCC y de la revista Quark. Coordinadora y profesora del Máster en Comunicación Científica de la UPF, y profesora en la Facultad de Ciencias de la Salud y de la Vida (UPF).

gemma.revuelta@cexs.upf.es

 

 

 

[DESPIECE]

 

La salud y la medicina en la prensa: el Informe Quiral

El proyecto Quiral nació con el objetivo de analizar el papel de la prensa en la transmisión de los temas médicos y sanitarios a la sociedad. Este proyecto de investigación es fruto de la colaboración entre la Fundación Privada Vila Casas y el Observatorio de la Comunicación Científica de la Universitat Pompeu Fabra. Su misión es el análisis sistemático de la cobertura diaria de los temas de salud y medicina en los cinco diarios de mayor difusión en el ámbito del Estado español. Los resultados del estudio se presentan anualmente en el libro Informe Quiral, del que hasta el momento se han publicado tres ediciones.

En el Informe Quiral 1998 se constató un incremento muy significativo del número de textos dedicados a los temas médico-sanitarios, pero este aumento cuantitativo del interés por la salud y la medicina no se acompañaba de un cambio tangible en la calidad de la información presentada por la prensa. Algunos hechos que permiten esta afirmación son:

a) Si comparamos los datos de estos tres años no se han apreciado diferencias sustanciales en cuanto a las variables que podrían determinar la calidad de la información. Entre éstas se incluyen el número y el tipo de las fuentes de información, la presentación de los temas (con apoyo gráfico o incluso artículos de opinión o comentarios realizados por especialistas en el tema, la creación de nuevas secciones especializadas en medicina y salud, etc.) o en el seguimiento de las noticias.

b) Al analizar los temas más destacados por la prensa en el último año, hemos observado una tendencia a la información de carácter sensacionalista y también una interpretación reduccionista de la medicina.

Dos de los temas con más cobertura en 1998 (tanto en el número de texto como de portadas y artículos de opinión) son un buen ejemplo:

• En primer lugar destaca el tema relacionado con los «riesgos sanitarios», entendiendo como tal grupo los textos con referencias a errores médicos, negligencias, imprudencias u otros daños como consecuencia de la utilización de los servicios sanitarios. El tema, presente en la prensa otros años en menor medida, resucita a raíz de un caso concreto (la noticia del anestesista valenciano relacionado con la detección de hepatitis C entre algunos de sus pacientes). A pesar de que el interés por el caso se va diluyendo a medida que avanza el año, la tendencia a denunciar otros errores, negligencias o infecciones adquiridas en quirófanos y hospitales de toda la geografía española fue aumentando con el paso de los meses. Desde 1997 hasta finales de 1998, los temas relacionados con los riesgos sanitarios han pasado de un lugar relativamente discreto a una posición dominante. Habría que preguntarse si este hecho refleja realmente un deterioro del sistema sanitario o es el resultado de un cambio en la selección de noticias, y si está preparado el público para interpretar con sensatez esta información.

• Otro de los grandes temas del año ha sido la comercialización del «Viagra». La rápida difusión de las informaciones iniciales, las enormes expectativas despertadas entre enfermos y curiosos, junto con los distintos calendarios de regulación del fármaco en diferentes países, crearon una impaciente demanda que pronto se vio compensada con la venta del fármaco a través de canales dudosos. El mal uso, y el abuso, llevaron a las primeras consecuencias negativas: los efectos secundarios muy graves y en algunos casos mortales. A partir de ese momento, la información se desvive en mensajes de alarma y precaución. En pocos meses, el Viagra pasa de ser el mayor logro farmacológico del año a ser un medicamento extremadamente peligroso. ¿Puede la aparición de un nuevo fármaco contemplarse desde una perspectiva tan reduccionista? ¿Está el público preparado para una visión más compleja o más de acuerdo con la cotidianidad de los productos farmacéuticos? Por otro lado, ¿quién proporciona la información a la prensa?

Prensa, opiniones y toma de decisiones

El análisis de la evolución de algunos temas que fueron noticia en 1997 permite observar cómo la prensa no sólo actúa como un medio de información, sino que tiene un papel clave en los cambios de actitudes y, sobre todo, en la misma evolución de los hechos. Dos ejemplos ilustran perfectamente esta afirmación:

• El año 1997 en la prensa se registra un número poco corriente de casos de meningitis C en algunas comunidades. Pese a que el consejo mayoritario por parte de las autoridades sanitarias fue no aplicar la vacunación masiva a la población infantil, la gran presión social (de una sociedad informada fundamentalmente por los medios de comunicación) consiguió que ésta se aplicase finalmente. En 1998, los escasos textos que cubrieron este tema indicaban que la vacunación fue un éxito y que el número de afectados por este tipo de meningitis había disminuido bruscamente después de la campaña. ¿Pueden las decisiones sanitarias inhibirse a la presión social? ¿cuál habría sido la evolución de esta enfermedad si la información facilitada por la prensa hubiese sido otra?

• La cobertura del tema de la clonación en la prensa española ha evolucionado desde un discurso basado principalmente en el debate ético hacia una ubicación más próxima a la ciencia y a las posibilidades de aplicación de las técnicas de clonación en medicina. El aumento de referencias científicas, y de las declaraciones de científicos, así como la reducción en el número de textos clasificados como opinión, son los dos argumentos fundamentales que dan soporte a nuestras conclusiones. ¿Se ha producido un cambio en la percepción social sobre la clonación o sobre algunas de las aplicaciones de ésta?, ¿es posible que una información más clara y rigurosa, desde el punto de vista científico, sea la responsable de este cambio de percepción?, ¿es inevitable que la opinión se adelante a la información?

Clonación, meningitis, medicamentazo, Viagra o riesgos sanitarios representan tan sólo la parte más visible del iceberg. Obviamente, en estos tres años, la prensa ha tratado muchos otros temas relacionados con la salud y la medicina. Este conjunto es el que va dando forma a la opinión pública.

A pesar de este papel crucial de la prensa sobre la salud de una población, el ajustado ritmo de trabajo al que se ven sometidas las redacciones obliga a las decisiones rápidas y dificulta una visión global. Por este motivo, creemos que uno de los valores principales del Informe Quiral, es precisamente poder ofrecer esta visión en perspectiva del trabajo de la prensa.