Internet y sociedad

 

Internet and society

 

Norman H. Nie y Lutz Erbring

 

_________________

© SIQSS, 17 de febrero de 2000

Este estudio ha recibido ayudas para su financiación por parte del Consejo de Asesores del SIQSS, de InterSurvey Inc. y de McKinsey & Co.

 

 

El Instituto Stanford para el Estudio Cuantitativo de la Sociedad (Stanford Institute for the Quantitative Study of Society, SIQSS) se fundó en 1998 a propuesta de Norman H. Nie, actual director de este organismo. Uno de los principales objetivos del centro es la realización de una investigación cuantitativa de los cambios sociales que permita conocer la realidad social y la percepción de la misma por parte del público. «Internet podría convertirse en la última tecnología aislacionista, pues reduce la participación de la sociedad más de lo que antes hizo la televisión.» Es un fenómeno absorbente donde el usuario incrementa el tiempo de utilización a medida que va conociendo el sistema. Dada la velocidad a la que está cambiando Internet, los datos preliminares de este estudio son de interés informativo para conocer la actualidad norteamericana.

 

Stanford Institute for the Quantitative Study of Society, SIQSS, was established in 1998 thanks to the interest and effort of Norman H. Nie, its current director. One of the main goals this center strives for is to conduct quantitative research on social changes, gain knowledge on social realities and their public perception. «Internet could become the most recent isolating technology, as it reduces the participation of society in a higher degree than television did at a time». It becomes an absorbing phenomenon where a user gradually increases the time devoted to Internet, as he/she becomes more knowledgeable of the system. Given the speed at which the Net is changing, the preliminary data of this study provide interesting insight on the current attitude toward Internet in the North American society.

 

En los últimos cinco años, la revolución en las tecnologías de la información ha dado lugar a innovaciones que tienen unos efectos cada vez más visibles en la vida del ciudadano norteamericano medio. Estos avances no sólo han afectado al modo de trabajar de la gente, sino al lugar de trabajo, a la cantidad de trabajo o a las personas con las que interactúan cara a cara o por correo electrónico. ¿Seguirán compartiendo los trabajadores del futuro cierta proximidad física con sus colegas o trabajarán en solitario conectados a máquinas digitales, con contactos ocasionales mediante mensajes electrónicos o de voz? ¿Qué significarán estos cambios en las relaciones sociales y la vida social más allá del entorno familiar? ¿Con esta tendencia creciente dirigida hacia el trabajo en casa favorecida por las tecnologías de la información se reforzará la estructura familiar o hará que los problemas del trabajo se introduzcan aún más en el hogar? ¿Reducirán las horas de trabajo o las aumentarán al repartir trabajo en cada esfera de la vida, devorando el tiempo para el ocio y la familia? ¿Y cómo afectará Internet al papel que tienen y el uso que se hace de los medios de comunicación tradicionales?

Estas mismas innovaciones de las tecnologías de la información están revolucionando la información y la oferta de ocio, afectando a su producción y consumo, transformando nuestra vida y comportamiento social e incluso nuestras instituciones políticas y el papel de los ciudadanos en su seno. Algunos sostienen que la nueva tecnología del correo electrónico, las charlas online, la información sobre demanda y la difusión de información a través del web crearán un público general más informado, comprometido e influyente. ¿Viviremos en una sociedad mejor informada y más al día, más comprometida y participadora? ¿O en una sociedad donde el único contacto con la humanidad será muy impersonal y de opiniones políticas fácilmente manipulables, basadas en los iconos de una sociedad del cable o incluso inalámbrica?

La repercusión que puedan tener estos cambios en el ser humano aún no está clara. Hay quien recibe estos avances con euforia; otros avisan de sus insospechadas consecuencias. Seguramente, la verdad se encontrará en algún punto intermedio entre ambas posturas: parte de los cambios sociales y políticos pueden resultar liberadores, otros tendrán un escaso efecto social, pero algunos pueden resultar dañinos o incluso social y políticamente explosivos; algunos pueden incluso demostrarse perversos, y los más críticos serán los más inesperados. Para obtener respuestas a estas preguntas, tenemos que pasar de las afirmaciones ideológicas a las pruebas empíricas. Esto es lo que se propone nuestro estudio.

 

Metodología del estudio

 

Los datos se recogieron empleando una nueva metodología revolucionaria desarrollada por InterSurvey para realizar estudios a través de Internet. Al contrario que los estudios realizados con usuarios de Internet ya conectados o con unidades familiares en general, que inevitablemente presentan distorsiones y favorecen la generalización de los resultados, esta nueva metodología de estudio se basa en una estructura de hogares seleccionados como una auténtica muestra telefónica aleatorizada de la población de Estados Unidos. Al usarse Internet para obtener la necesaria colección de datos por diferentes canales, se equipa a cada hogar de la muestra, conectado o no hasta el momento a Internet, con un equipo de WebTV (Internet por televisión), con acceso libre a Internet y correo electrónico gratuito.

Los datos del estudio se recogieron en diciembre de 1999 a partir de una muestra aleatoria de 4113 individuos de Estados Unidos distribuidos en 2689 hogares, que sirvió de base para el programa de estudio continuado. Cada miembro de los diferentes hogares rellenó un cuestionario independientemente usando la televisión y la WebTV para responder a las preguntas que le aparecían en pantalla. Para evitar la contaminación de resultados, debido a que el estudio se llevó a cabo a través de Internet (todos los hogares de la muestra tienen acceso a Internet, al haber sido equipados con la WebTV), los resultados sobre el uso de Internet de este estudio se basan únicamente en las respuestas de los participantes que ya tenían acceso a Internet (en casa o en otro lugar) independientemente y con anterioridad al acceso a la WebTV instalada por InterSurvey. El margen de error de la muestra es de ± 1,5 % aproximadamente para los resultados de todo el estudio, y de ± 2,5 % para el subconjunto de usuarios de Internet.

 

Principales resultados

 

Acceso a Internet en Estados Unidos (figuras 1 y 2)

 

• Ordenadores familiares y acceso a Internet:

- El 65 % de las unidades familiares americanas tienen por lo menos un ordenador (de ellas, un 19 % tienen más de uno).

- El 43 % de las unidades familiares americanas están conectadas a Internet.

• Acceso individual a Internet:

- El 38 % de los estadounidenses de más de 18 años acceden a Internet desde casa.

- El 34 % acceden a Internet desde otros lugares (el 17 % exclusivamente; el 17 % en ambos lugares).

- Por tanto, el 55 % de la población tiene acceso actualmente a Internet.

 

¿Qué hacen los usuarios en Internet? (figura 3)

 

Se pidió a cada uno de los 4000 entrevistados que eligieran de una lista de 17 actividades comunes por Internet y comentaran lo que hacían y lo que no. Este fue el resultado:

 

- El correo electrónico es, con bastante diferencia, la actividad más frecuente por Internet: un 90 % de los usuarios afirman utilizarlo.

- En su mayor parte, actualmente Internet es una gigantesca biblioteca pública con una clara orientación comercial. El uso más extendido de Internet hoy día es como utilidad de búsqueda de productos, viajes, aficiones e información general. Prácticamente todos los usuarios entrevistados respondieron que hacían uso de una o más de estas actividades como fuente de información.

- Algo más de la tercera parte de todos los usuarios de Internet dicen usar la red para actividades de ocio, como los juegos de ordenador (como por ejemplo, los juegos de rol, ajedrez on-line, etc.). Así pues, Internet se está convirtiendo en un proveedor de ocio.

- Los chats son para los jóvenes y los anónimos. Aunque una cuarta parte de los usuarios de Internet aseguran haber entrado en un chat, esta actividad disminuye sustancialmente a partir de los 25 años de edad. Y los participantes afirman que la gran mayoría de personas con las que se comunican en los chats son personas anónimas cuya identidad se mantiene en secreto.

- Las transacciones comerciales del consumidor (compras, compraventa de valores, subastas on-line y transacciones bancarias por vía electrónica) se efectúan en una proporción muy inferior: sólo un tercio de los participantes afirman hacer compras por Internet y menos del 15 % realizan alguna de las otras actividades de transacción económica. A pesar de la gran publicidad que se les da, las transacciones comerciales por Internet por parte de los clientes particulares están aún en período de inicio.

 

¿Cuántas actividades diferentes realizan los usuarios de Internet?

 

A partir de los datos de la figura 4, observamos que el usuario medio de Internet afirma participar en 7,2 tipos diferentes de actividades de media. Aunque el recuento puede haber registrado algún dato repetido debido a la voluntad de que las actividades listadas fueran lo más inteligibles posible, el usuario medio realiza por lo menos cinco actividades diferentes en Internet: una combinación de diferentes tipos de búsquedas de información, entretenimiento y juegos y, en una cuarta parte de los casos, transacciones comerciales.

 

La cantidad de tiempo que se ha sido usuario está en proporción con el uso que se hace (figura 5)

 

Según los encuestados en Internet, cuanto más tiempo se ha sido usuario más horas se pasan conectado y se participan en más actividades. Aunque puede que, actualmente, los recién incorporados estén mostrándose más selectivos, los datos de la figura, junto con los datos generacionales, sugieren firmemente un modelo de cambio social no sólo con un número creciente de usuarios de Internet, sino con unos usuarios que participarán en el futuro en un espectro de actividades en Internet cada vez mayor.

 

Cuanto más tiempo se pasa usando Internet...

 

... más se pierde el contacto con el entorno social (figura 6). Este efecto se puede observar con sólo de 2 a 5 horas de conexión a la semana, y aumenta sustancialmente en quienes pasan más de 10 horas a la semana, de los cuales hasta el 15 % afirman haber reducido sus actividades sociales. Aún más sorprendente es el hecho de que los usuarios de Internet pasen mucho menos tiempo hablando por teléfono con los amigos y familiares: la disminución alcanza un 25 %, aunque no está claro hasta qué punto esto representa un cambio del teléfono por el correo electrónico incluso en la comunicación con los amigos y familiares, o si se debe al bloqueo de la única línea telefónica familiar por el uso de Internet.

 

... más se deja de prestar atención a los medios de comunicación tradicionales (figura 7). Este efecto aumenta proporcionalmente a las horas de conexión a Internet: por cada hora más en la red, se registra una mayor disminución del tiempo dedicado a los medios de comunicación tradicionales, llegando al 6,5 % en el caso de los que pasan más de 10 horas a la semana conectados. Es evidente que los medios están compitiendo con Internet en términos de tiempo, especialmente en el caso de la televisión: con sólo dos horas a la semana en la red, una cuarta parte de los usuarios de Internet declara haber reducido la cantidad de tiempo dedicado a ver la televisión (no se puede navegar y ver la televisión a la vez). En cuanto a los periódicos, se registra el mismo efecto, de forma menos espectacular, y ello también puede suponer que la gente sustituya la prensa por la lectura de las noticias en la red.

 

... más tiempo pasan trabajando en casa –y en la oficina– (figura 8). Aun con menos de 5 horas de conexión a Internet, un 15 % aproximadamente de trabajadores a tiempo completo o tiempo parcial afirman haber aumentado la cantidad de tiempo pasado trabajando en casa. Y al aumentar el tiempo dedicado a Internet a partir de las 5 horas a la semana, cada vez más (hasta un 12 % más) incluso afirman que pasan más tiempo trabajando en la oficina, además de en casa. De los usuarios que dedican muchas horas a Internet y tienen trabajos estables, una parte sustancial del uso total que se hace de Internet suele llevarse a cabo en la oficina y, según parece, provoca que se queden allí más tiempo, además de invadir su hogar. Actualmente no hay indicios que sugieran un inicio de diferenciación en el uso entre la oficina y el hogar.

 

... menos tiempo pasan comprando en tiendas y en el coche (figura 9). Este efecto aumenta con el número de horas de conexión a la semana y, tal como se podría esperar, crece claramente en el caso de las personas que usan Internet para buscar información sobre productos o para hacer sus compras, ahorrándose así viajes a la tienda. Pero no afecta al tiempo pasado viajando en coche, que disminuye con el aumento de horas de conexión sólo entre la población no trabajadora, compren o no en la red. Los usuarios de Internet que trabajan pasan tanto tiempo conduciendo para ir o volver del trabajo como antes.

 

Mito y realidad de la división digital

 

Existen algunas diferencias demográficas en el acceso a Internet (figura 10)

El 21 % de las diferencias en el acceso a Internet se pueden atribuir a factores demográficos. Los factores más importantes que facilitan o inhiben el acceso a Internet, con mucho, son la formación y la edad, y no los ingresos (ni la raza o el sexo, a los que se les atribuye menos del 5 % de los cambios en los índices de acceso y no son estadísticamente significativos). En cambio, los índices de acceso a Internet se disparan en el grupo con formación universitaria, alcanzando un 40 % más que el grupo de menor formación académica, mientras que las personas de más de 65 años presentan un índice un 40 % menor de acceso a Internet en comparación con los menores de 25 años. La edad refleja verdaderamente las diferencias generacionales, y por ello nos enseña lo que podemos esperar en el futuro.             

Hay pocas diferencias demográficas en el uso de Internet (figuras 11 y 12)

Sólo el 6 % de diferencias en el uso de Internet se pueden explicar por factores demográficos. Así, una vez se conectan a Internet, hay pocas diferencias en el tiempo y el modo en que se utiliza Internet, con la excepción de la caída a partir de los 65 años de edad y una ligera diferencia entre sexos.
Las diferencias demográficas en el uso de Internet muestran una variación máxima de una hora y media a la semana, en la que influye la cantidad de tiempo disponible y el nivel laboral; y suponen una variación en el número de actividades realizadas a través de Internet de apenas 0,5 de media, debida a los diferentes niveles de educación. En cambio, y sobre todo, el uso de Internet aumenta de manera espectacular, tanto en tiempo como en variedad de actividades, cuanto más tiempo se ha estado conectado a la red, y este hecho tiende a registrar un crecimiento estable en el futuro.

 

 

 

Norman H. Nie

Doctor en ciencias políticas por la Universidad de Stanford. Goza de gran reconocimiento por sus contribuciones a los campos de estudios e interpretación de encuestas, estudios sociales cuantitativos y comportamiento político. Durante años ejerció de profesor en el Departamento de Ciencias Políticas de la Universidad de Chicago. Fue director de estudios para el Centro de Investigación de Opinión Nacional en Estados Unidos (National Opinion Research Center). En 1998 pasó a formar parte del profesorado de la Universidad de Stanford y participó en la creación del SIQSS (Stanford Institute for the Quantitative Study of Society), institución dedicada a la utilización de datos empíricos y métodos estadísticos, que centra su atención en la compleja cuestión de la naturaleza de la sociedad y los cambios sociales. Ha publicado numerosos artículos y ha sido galardonado en dos ocasiones con el premio Woodrow Wilson Award al mejor libro sobre ciencias políticas.

 

nhnie@stanford.edu

http://www.stanford.edu/group/siqss/about_us.html

 

 

 

Lutz Erbring

Doctor en ciencias políticas por la Universidad de Michigan, donde ejerció como profesor de 1970 a 1979. Desde 1979 es profesor de estudios de comunicación de masas en la Universidad Libre de Berlín. Actualmente está completando un proyecto de investigación sobre el papel de los medios de comunicación en la creación de la imagen pública durante las campañas electorales en Alemania. Durante su año sabático en Stanford ha impartido clases en el Departamento de Comunicación y ha colaborado con el profesor Norman Nie en el estudio «Internet y sociedad».

 

erbring@zedat.fu-berlin.de

http://www.fu-berlin.de/fun/6-00/letze/letze2.html

 

 


Figura 1  Unidades familiares conectadas a Internet

Figura 2  Acceso individual a Internet

Figura 3  Qué hacen los usuarios en Internet

Figura 4  Número de actividad en Internet

Figura 5  Media de horas de uso y de número de actividades según años de acceso

Figura 6  Aumento del aislamiento social

Figura 7  Usuarios de Internet que dejan de usar los medios de comunicación

Figura 8  El trabajo invade el hogar y aumenta en la oficina

Figura 9  Usuarios de Internet que dejan de usar los medios de comunicación

Figura 10  Diferencias entre las personas que acceden a Internet: efectos de edad, formación, sexo, raza e ingresos

Figura 11  Diferencias en los horarios de uso en Internet: efectos de sexo, edad, jubilación y años de conexión

Figura 12  Diferencias de las actividades realizadas en Internet: efectos de sexo, edad, formación y años de conexión

 


 

 

 

La evolución de Internet en España

 

 

En España uno de los indicadores para conocer el uso de Internet es el Estudio General de Medios (EGM).1 Uno de sus principales objetivos se centra en conocer el perfil del internauta español. El sistema utilizado para la recogida de datos se basa en las encuestas, y desde sus primeros sondeos el número de encuestas válidas se ha ido incrementando hasta superar las 30 000, un claro reflejo del interés que despierta Internet en la sociedad.

En las encuestas recogidas durante los meses de abril y mayo del presente año se remarcaba que un total de 3 900 000 personas utilizan Internet, un millón más de usuarios que los registrados a finales de 1999. La tendencia creciente en el uso de Internet contrasta con el estancamiento en la cifra de ordenadores personales, cercana a los diez millones, en su mayoría un PC.

En el Estudio General de Medios, con respecto al escenario principal para acceder a Internet todo apunta a que el hogar se ha convertido en el lugar preferido para navegar, más de la mitad de los participantes de las encuestas. Si bien otras fuentes de acceso siguen siendo el lugar de trabajo y los centros de estudio. Tal y como se detalla a través de estas encuestas, el usuario tipo se define como hombre con edad comprendida entre los 25 y 34 años y de clase media. Ésta es la franja que cuenta con un número más elevado de aficionados, el 35 %; y tras ellos, los más jóvenes entre 14 y 19 años que representan el 15 %.

Otro apunte sobre el consumo de Internet señala que es proporcional al poder adquisitivo del internauta. Así, más de la mitad de los usuarios se encuentra entre la clase social alta y media-alta. En cuanto al análisis por sexos, los hombres hacen más uso de Internet en un 62 %, mientras que las mujeres representan el 38 % restante.

Al margen de este tipo de estudios, la incorporación progresiva de las tecnologías de la información a todos los ámbitos sociales y económicos es unos de los objetivos de la Comisión Europea. Entre las acciones más destacadas puestas en marcha se encuentran la creación de unos puntos de accesos públicos a Internet en zonas rurales, bibliotecas y centros de educación, además de diversas actividades en este sentido en el campo de la Administración y la sanidad. En relación con los trámites administrativos accesibles a través de Internet un estudio2 elaboró una lista con cerca de 160 trámites (renovación de permisos o trámites con la Administración central). En el estudio se puntuó a cada Estado sobre la base de la información disponible en Internet y sobre las gestiones que se pueden realizar on-line. En la clasificación de ámbito internacional entre los países donde los ciudadanos realizaban más trámites se encontraban Estados Unidos, Singapur y Australia; mientras que la Administración española ocupaba el décimo puesto. Sobre el porcentaje de información administrativa que necesitan los particulares y que está disponible en la red en España es del 27,8 %, mientras que en Estados Unidos este porcentaje alcanza el 44,5 %.

 

Cataluña

 

Es una de las comunidades donde se registra un mayor porcentaje de usuarios conectados a Internet; y los datos apuntan a un avance lento, continuo e imparable. Un trabajo presentado en el mes de abril por el Departamento de Universidades, Investigación y Sociedad de la Información de la Generalitat de Catalunya3 remarcaba que en el 44,8 % los hogares catalanes hay un ordenador personal y en el 18,5 % están conectados a Internet. Esta cifra se sitúa por encima de la de algunos países europeos como Francia (8 %), Alemania (11 %) o Reino Unido (17 %). Entre los países con un índice más elevado de hogares conectados a Internet se encuentran Dinamarca o Finlandia, con un 35 % y 21 %, respectivamente.

Este Departamento trabajará en varias iniciativas en diferentes ámbitos. En el campo administrativo y de servicios uno de sus objetivos es ofrecer a los ciudadanos la información pública europea, estatal, autonómica y local en la red, además del acceso del ciudadano a la tramitación electrónica de determinadas gestiones. Y en el ámbito de la sociedad y cambio cultural, entre otras iniciativas, se facilitará el acceso y promocionarán las iniciativas de participación ciudadana en la red.

 

Barcelona

 

Desde el Instituto Municipal de Informática de Barcelona también se realizan estudios para conocer el impacto de Internet en esta ciudad. Los datos recogidos a través de más de 1000 entrevistas telefónicas, forman parte de la experiencia Ómnibus Municipal. Los últimos resultados correspondientes al mes de diciembre apuntaban que la mitad de los consultados tenían ordenador en casa, lo que refleja un aumento progresivo detectado en el transcurso de los últimos años.

En general son los hombres, los jóvenes y las personas con un nivel elevado de estudios las que más utilizan Internet. En cuanto a los lugares desde donde se realiza la conexión a Internet es más frecuente desde casa (56,5 %), pero también le sigue de cerca el lugar de trabajo (45 %). Sobre los usos de Internet, el correo electrónico es uno de los más frecuentes, el 55 % de los usuarios envían y reciben mensajes desde casa. En todos los datos recogidos a través de estas encuestas reflejan un aumento de interés por entrar en la red. • Mar Mediavilla

 

Notas

 

1. http://www.aimc.es.

2. Andersen Consulting y Júpiter Communications.

3. http://www.gencat.es/dursi.

4. Institut Municipal d'Informàtica de Barcelona.