Crónica

 

Seminario de formación

para periodistas

 

 

Información basada en la evidencia científica, pero con limitaciones. Científico y periodista mantienen una relación bidireccional en la que, en muchas ocasiones, aparecen interferencias. Merck Sharp & Dohme (MSD) convocó a ambas partes, científicos y periodistas, para realizar un análisis de la relación entre la ciencia y la prensa. Una jornada organizada por el Observatorio de la Comunicación Científica de la Universitat Pompeu Fabra y la Fundación Biblioteca Josep Laporte.

 

 

Las informaciones sobre salud aumentan año tras año, así lo demuestran los 8735 registros del Informe Quiral sobre noticias de salud y recogidos en cinco diarios de España durante 1999. Pese a este incremento, por otro lado, también cada vez es más patente la crisis entre la ciencia y la sociedad. Una crisis a la que se han sumado otros factores importantes: pérdida de autoridad científica en el contexto actual o la aparición de temas paracientíficos o las limitaciones de espacio y tiempo en los medios de comunicación.

En la actualidad imperan la estrategia y el márketing, lo que en muchos casos ha convertido la función del periodista en proveedor de contenidos. En este contexto, las fuentes de información se convierten en un punto clave del proceso de transmisión de información, si bien en muchos casos buscan su presencia en los medios de información y en determinadas ocasiones intervienen a través de un tercero, los gabinetes de comunicación.

Como primer punto de referencia en las jornadas se partió de la base de conocer qué se agrupa con la expresión medicina basada en la evidencia. Joaquim Camprubí, gerente de Relaciones externas de MSD, remarcaba que se trata de la utilización consciente, explícita y juiciosa de la mejor evidencia científica disponible para tomar decisiones sobre el cuidado de los pacientes individuales, interpretándola con la experiencia del médico y con las preferencias de los pacientes, y por extensión se aplican otras decisiones sanitarias no clínicas: guías terapéuticas, asignación de recursos y gestión. Y remarcó que la búsqueda de evidencia científica es hoy en día una obligación.

 

Incertidumbre e inmediatez

 

Fernado García Alonso, director del Fondo de Investigaciones Sanitarias (FIS), apuntaba que una de las claves de la medicina basada en la evidencia son los datos científicos publicados, «pero desafortunadamente el conocimiento científico que tenemos en este momento es muy poco y básicamente lo que tenemos es incertidumbre. La medicina es incertidumbre y debemos acostumbrarnos a vivir con ella. Esto implica que la información científica no puede estar basada en la inmediatez y, si lo hace, está condenada al fracaso o al ridículo».

Los representantes de los medios de comunicación apuntaban que existe un periodismo científico equilibrado y que da información de los avances científicos incontestables. En este campo del periodismo las noticias guardan cierta similitud con una obra de teatro: planteamiento, nudo y desenlace. Las noticias científicas suelen tener un planteamiento cerrado: primero se presenta el avance científico con sus antecedentes, luego se explica el descubrimiento concreto y se enmarca con las limitaciones que presenta.

 

Brotes mediáticos

 

El incremento en las informaciones de salud se sucede año tras año. En el caso de la prensa, dicho aumento se ha visto favorecido por varios motivos: incremento de las páginas en los suplementos de salud o mayor presencia de los temas médicos en las secciones de sociedad. Gemma Revuelta, subdirectora del Informe Quiral, remarcaba con símiles médicos los tipos de patrones que se suceden en las noticias de salud: el patrón agudo y el de interés crónico. En el primer bloque es donde se encuentran los temas de salud que se desarrollan en un breve espacio de tiempo, «la clásica noticia de portada que genera muchos artículos de opinión, con titular espectacular e impactante y que lleva implícito un tratamiento con más dependencia de las agencias y menos fuentes de información. Mientras que el patrón de interés crónico son artículos más trabajados, en los que se citan más fuentes de información y se cuenta con recursos gráficos».

Cada año, de forma recurrente, uno o varios temas se convierten en modelo de patrón agudo. La vacuna contra la meningitis fue uno de los ejemplos que se produjeron durante el pasado año; algunas fuentes de información sobre este tema no transmitieron riesgo, incluso los expertos internacionales no recomendaban suministrar la vacuna porque las cifras de casos eran las normales. Aun con estos datos, algunas comunidades autónomas decidieron suministrarla y, meses más tarde, calificaban de éxito la campaña de vacunación. «Creo que fue una vacuna mediática, y para algunas comunidades el coste/efectividad de esta vacuna fue infinito», apuntaba Albert Jovell, director general de la Fundación Biblioteca Josep Laporte. Se presentó como un caso basado más en los medios de comunicación que en la evidencia científica.

Fernando García Alonso, ante la presencia de muchas fuentes de información con mensajes divergentes, apuntaba la posibilidad que «el sistema público de salud debería tener un interlocutor científico-técnico-médico válido, para discutir los temas de crisis sanitarias. Creo que sería una forma de ofrecer una opinión seria y contrastada»; los representantes de los diversos medios de comunicación también apoyaban este tipo de iniciativas. Y se remarcó la necesidad de una política de comunicación para evitar ser noticia en los medios sólo cuando se presenta una crisis.

 

 

Merck Sharp & Dohme (MSD): http://www.msd.es

Fundación Biblioteca Josep Laporte: http://www.fbjoseplaporte.org

Informe Quiral: http://www.fundacionvilacasas.es

Observatorio de la Comunicación Científica (OCC): http://www.upf.es/occ/

Universitat Pompeu Fabra, Barcelona: http://www.upf.es