Entrevista
Vinton Cerf
«Es evidente que
Internet goza de buena salud»
«It
is quite obvious that Internet is perfectly healthy»
Manuel Sanromà
Durante los días
21, 22 y 23 de mayo, el Dr. Vinton Cerf visitó nuestro país. Cerf, junto con Robert
Kahn, estableció en el año 1973 el protocolo de comunicaciones TCP/IP, el lenguaje
universal que «hablan» todos los ordenadores que configuran la gran red de redes,
Internet. Este hecho, junto con la fundación en 1991 de Internet Society (la mayor
organización mundial de internautas) y su continuado trabajo, tanto desde el punto de
vista científico y tecnológico como social para convertir Internet en una tecnología
abierta, han conseguido que Vinton Cerf sea considerado mundialmente como «el padre de
Internet».
El pasado 21 de mayo, Vinton Cerf
estuvo en Tarragona para ser investido doctor honoris causa por la Universidad
Rovira i Virgili (URV) e inaugurar allí la primera calle en el mundo que lleva el nombre
de Internet. Posteriormente se trasladó a Barcelona donde, además de una intensa
interacción con los medios de comunicación, fue recibido por el presidente de la
Generalitat de Catalunya y por el alcalde de Barcelona y dictó una conferencia en el
Museo de la Ciencia de la Fundación La Caixa sobre «Internet interplanetaria», proyecto
en el que trabaja actualmente.
Quien esto escribe tuvo el privilegio
no sólo de ser su padrino en el acto académico en la Universidad, sino también de
compartir con él las intensas horas de su estancia en Cataluña, durante las cuales todos
pudimos apreciar la inmensa estatura humana y profesional de un científico relativamente
desconocido pero que ha hecho posible una de las grandes revoluciones tecnológicas de la
humanidad.
Vint Cerf es un personaje
renacentista, interesado por todos los aspectos de la actividad humana y que destila
humanidad. Con él hemos tratado diversos aspectos relacionados con el presente y futuro
de Internet.
Vint, la pregunta es tópica, pero
¿cómo ve el padre de Internet el desarrollo de su hijo?
Es evidente que Internet goza de una
excelente salud. De cara a su futuro, el mayor reto es la escalabilidad, cómo asegurar un
crecimiento armónico y cómo manejar la creciente capacidad de la red en los próximos
años. Sin olvidar los aspectos de seguridad y fiabilidad: en la medida en que Internet se
va convirtiendo más en una infraestructura básica, sobre la cual bascula cada vez más
el núcleo de nuestra sociedad. Es absolutamente vital que sea una herramienta tan segura
como la electricidad o el teléfono.
En Estados Unidos ustedes tienen un
término acuñado para los efectos del analfabetismo digital: el «digital divide». ¿No
es este también un problema que hay que afrontar?
¡Sin duda alguna! Este es un riesgo
que corremos y sobre el que hay que actuar con decisión. Y aunque el riesgo existe en
zonas tradicionalmente desfavorecidas, como África u otras regiones del llamado Tercer
Mundo, no lo es menos en países más adelantados como Estados Unidos. Creo que los
gobiernos tienen un papel que desempeñar para asegurar que este peligro de segregación
digital no se produzca.
Y si por un lado Internet puede suponer
un riesgo para el desarrollo de los sectores más desfavorecidos, al mismo tiempo es un
espacio de nuevas oportunidades con la aparición de la llamada nueva economía...
Efectivamente. Pero no debemos
olvidar que ante las novedades revolucionarias tendemos a ser un poco extremistas. Yo no
creo que, en realidad, podamos hablar de una nueva economía. Tenemos nuevos tipos de
negocios, pero los indicios en los mercados de valores nos están indicando que algunas de
las herramientas tradicionales para medir el éxito y la sostenibilidad de las empresas
son las mismas. Hasta un ingeniero como yo entiende que los negocios consisten en ¡ganar
más dinero del que se gasta!
¿Es una crítica al papel de las
empresas en el desarrollo de la red?
¡En absoluto! Más bien al
contrario. Yo mismo, hace 12 años, fui uno de los impulsores de la entrada de las
empresas privadas en Internet. En realidad, participé en la conexión del primer sistema
comercial: el MCImail a una Internet que hasta entonces era una red esencialmente con
fines académicos y militares. Creo que con eso contribuimos a la gran expansión que ha
experimentado Internet. La red necesita un motor económico para su sostenibilidad. Mis
colegas universitarios no estuvieron muy de acuerdo con mi actitud, pero hoy pienso que
fue una decisión correcta que ha redundado en beneficio de la idea que Internet debe ser
para todos.
Parece que vamos a un mundo globalizado
en el cual se difuminan las identidades. ¿Cuál es el papel de lo local en este mundo
cada vez más conectado?
Creo que mi presencia en Cataluña es
un ejemplo de que la red es una gran aliada de lo local. Cuando Bob Kahn y yo mismo
inventamos el protocolo TCP/IP, nuestro objetivo era que cualquier ordenador de una red
pudiese hablar con cualquier otro ordenador de otra red. Este concepto, esta solución
tecnológica que dimos a un problema práctico para la conexión entre redes, está en la
misma base del nuevo paradigma que se extiende a todos los niveles de relaciones humanas.
En esta visita he sido investido doctor
honoris causa por una universidad [por la Universidad Rovira i Virgili] que no es, en
tamaño, de las más grandes de su país, pero que tiene un activo núcleo de profesores
que trabajan con las nuevas tecnologías y que han tenido la amabilidad de proponerme para
este título honorífico. He sido recibido por el presidente de la Generalitat de
Catalunya y con él he hablado de la importancia estratégica que tiene Internet para un
pequeño y activo país. Y mañana estaré en Madrid, como vicepresidente de MCIWorldcom,
una de las mayores compañías de telecomunicaciones, y pasado mañana me entrevistaré
con el Gobierno del país más poblado de la Tierra, China. Estos cambios de escala, donde
lo pequeño y lo grande implican cantidad, pero no necesariamente calidad, son un producto
de la nueva sociedad. En la era industrial, a menudo lo grande se asociaba a lo bueno.
Ahora desde un pequeño pueblo de un remoto país se puede intervenir decisivamente en la
vida y en la economía global. El caso de los programadores hindúes, que desde su país
constituyen una mano de obra de calidad y muy competitiva, no es más que un ejemplo
evidente de esto.
Y por si no fuera suficiente la
revolución de Internet, tenemos ahora la explosión de los móviles...
Aquí creo que Europa tiene un
liderazgo del que puede sacar mucho partido. No cabe duda alguna de que Internet será
cada vez más versátil en asociación con la telefonía móvil y en Europa llevan una
gran ventaja sobre Estados Unidos. He aquí un ejemplo donde unas dosis de acuerdo
constituyen un buen catalizador en un mercado libre. Europa llegó rápidamente a un
acuerdo en el estándar GSM (Global System for Mobile Communications) y ello ha provocado
que sea mucho más fácil el acceso y uso de la telefonía móvil, a diferencia de Estados
Unidos donde un teléfono móvil en Nueva York a menudo no puede llamar a otro en Miami.
Si además ahora ya estamos hablando de un nuevo estándar de alta velocidad en telefonía
móvil, Europa puede ganar el terreno perdido con respecto a América del Norte en la
implantación de Internet.
Y para terminar, parece que ahora ya no
hay suficiente con la Internet terrestre y vamos hacia una Internet interplanetaria...
Bien, es uno de los proyectos más
interesantes en los que estoy trabajando y me gustaría aclarar algunos conceptos. En
primer lugar queda muchísimo por hacer en la Internet que conocemos, tanto desde el punto
de vista tecnológico como social. Y para ello, tanto desde Internet Society, como desde
el grupo que hemos creado en ella, la ISTF (Internet Societal Task Force), seguiremos
trabajando por esa Internet que se define en nuestro lema: «The Internet is for
everyone».
Pero el hecho es que desde hace un
par de años, y a partir de unas conversaciones con ingenieros de JPL (Jet Propulsion Laboratory) nos planteamos
cómo superar los problemas científicos y técnicos que habrá que afrontar en la
conquista del sistema solar. Pensemos que la velocidad de la luz impone unos tiempos de
transferencia de los paquetes de información, que en el caso de Marte son de varios
minutos y para los planetas más lejanos puede ser de horas. Habrá que rediseñar la
estructura de la red en el espacio. Pero de momento, lo que nos proponemos es que cada
misión que vaya a la Luna o a Marte o a Júpiter lleve consigo una parte de equipamiento
de comunicaciones que dejará en el lugar con el objetivo de ir creando una red que
permita que la exploración y posterior colonización de nuestro sistema solar, y
progresar de forma continuada y no a saltos como hasta el momento.
Cuando Vint Cerf habla de este
proyecto lo hace con el entusiasmo de quien está convencido que no está hablando de
ciencia ficción (a la cual por otra parte es un gran aficionado), el mismo entusiasmo del
joven Cerf que hace 27 años diseñó un visionario sistema de comunicación que ha sido
capaz de crecer desde los cuatro ordenadores iniciales hasta los miles de millones de
ordenadores y máquinas de todo tipo que en pocos años poblarán Internet. Y ese mismo
entusiasmo muestra Vint Cerf ante las murallas de Tarragona, ante la catedral de Barcelona
o ante un vino del Priorato, uno de los grandes descubrimientos de su viaje a Cataluña.
Ciertamente ha sido un privilegio para todos los que hemos estado con él durante su
estancia, compartir la vitalidad de este personaje del siglo XXI.
Vinton G.Cerf
Es uno de los padres de Internet. En
el año 1973, junto con Robert Kamh, estableció el protocolo de comunicaciones TCP/IP
«un lenguaje universal que hablan todos los ordenadores en Internet». En 1997, por la
fundación y desarrollo de Internet, ambos recibieron The U.S. National Medal of Technology, y
posteriormente han sido galardonados con numerosos premios y galardones en reconocimiento
a su trabajo. Actualmente es investigador en el Jet Propulsion Laboratory de la NASA.
http://wmpert.cc.purdue.edu/~conclub/cerf/bio