Knowledge sciences: a proposal to
start a debate
Jaume Bertranpetit
La prospección de los límites del conocimiento
está llevando, en estos momentos, a dos de las visiones más actuales de la
conexión entre conocimiento y comunicación. Por un lado, las ciencias y
tecnologías de la comunicación representan una aplicación a la conectividad
entre los individuos. Por otra, las ciencias biomédicas intentan comprender el
funcionamiento del organismo con la intención de aumentar el conocimiento sobre
las bases orgánicas de la complejidad humana y tener el potencial de preservar
las propiedades del individuo en un proceso terapéutico científicamente
establecido.
Dos de las grandes
preocupaciones actuales se centran, así pues, en comprender, intervenir y
facilitar la integridad funcional de los individuos y su interconexión en
canales de comunicación.
Una de las puertas que
probablemente se abrirán en el futuro será la integración de partes de estos
dos aspectos (la persona y la comunicación) en algo que podremos denominar
«ciencias del conocimiento» o «ciencias cognitivas» y en el que confluirán
todas las disciplinas que explican cómo, en el individuo, se integran los
estímulos externos en la propia configuración. Cómo y porqué nuestro organismo,
además de los estímulos internos (los genes), se configura continuamente hasta
la formación del individuo concreto: cada uno de nosotros. Cómo y porqué
conocemos, y cómo y porqué el conocimiento nos hace. Cómo y porqué nos
comunicamos y cómo la comunicación nos moldea. Comprender científicamente no ya
al ser humano genérico en el que se investiga actualmente, sino al individuo
concreto y específico con su biología, su psicología, su lenguaje y su
filosofía entendidas de manera integrada.
Una propuesta de ciencia
cognitiva abarca muchas disciplinas actuales que pueden converger hasta este
terreno configurando una de las disciplinas que puede ser pionera en lo que se
pueden denominar «nuevas humanidades»: preguntas formuladas desde las
humanidades clásicas, pero buscando las respuestas allá donde puedan estar, incluyendo
las ciencias experimentales, la lingüística, las tecnologías.
Incluye como núcleo
central:
1. Psicología
2. Neurobiología
y, como otros elementos
fundamentales:
3. Lingüística,
incluyendo lenguajes naturales y lingüística computacional.
4. Biología
evolutiva, para situar el proceso de aparición de innovaciones y
entender el porqué de lo que observamos en los seres vivos y en los humanos.
5. Computación y
comunicación aplicadas, con bases físicas y aplicaciones
tecnológicas para comprender la información y su transmisión, incluyendo la
inteligencia artificial y otras tecnologías.
6. Filosofía y
teoría del conocimiento, que continuarán planteando cuestiones
fundamentales sobre los que pensamos y lo que preguntamos.
No se nos escapa la
importancia, dentro de este contexto, de algunas extensiones:
• Implicaciones del impacto
de la tecnología aplicada a los procesos cognitivos; su extensión va más allá
de la predictibilidad actual con extensiones de la inteligencia artificial,
reconocimiento automático (forma, sonido...), robotización.
• Implicaciones clínicas
del desarrollo de la neurociencia aplicada en conjunción con desarrollos
tecnológicos y en la interfase entre neurología, psiquiatría y comportamiento.
Los procesos terapéuticos y de rehabilitación tienen una clara vertiente
aplicada.
• El estudio de primates no
humanos es un punto de referencia esencial para comprender la unicidad humana
desde muchas disciplinas, desde la psicología hasta la genética y puede
configurar un área de referencia con carácter propio.
Todas estas disciplinas ya
son, actualmente, muy ricas, pero no tienen un enfoque hacia un campo común.
Así, mientras que la psicología propone muchas preguntas, pocas veces se van a
buscar fuera del propio campo. Y, sin duda alguna, muchas disciplinas están
preparadas para dárselas, si se crean las sinergias necesarias entre
disciplinas. Pero, ninguna de las disciplinas mencionadas cae plenamente en el
área propuesta: mucha psicología, mucha biología, mucha lingüística mucha
tecnología... no caen dentro de la propuesta de campo multidisciplinario. La
presente propuesta es lo suficientemente novedosa para que ninguna disciplina
se pueda erigir como «propietaria».
Se puede entender como un foro en el que, definidos unos
objetivos, es necesario mirar hacia todas partes de donde puedan venir
respuestas. Y permanecer abiertos, a la expectativa, ya que desde otros campos
puede haber aportaciones fundamentales.
¿Estamos hablando de una ciencia «pura», «básica» y nada
más? La respuesta es, claramente: no. Una especulación sencilla nos puede
conducir a aplicaciones que probablemente surgirán en el futuro que
«humanizarán» las tecnologías y «tecnificarán» las humanidades, con la persona
como punto de referencia, con canales propios de comunicación, basados en los
sentidos biológicos y mecanismos cerebrales de percibir y comprender el mundo.
Con una precisión, no hacia el ser humano, sino al individuo como entidad
genética, biológica, cognitiva y pensadora, única.