Enero - marzo
1996 Número 2

Ciencia, Medicina, Comunicación y Cultura
LOS LÍMITES CULTURALES DE LA CIENCIA
Evelyn Fox Keller · Ricard
Guerrero
Javier Echevarría · Mercè Piqueras
JAMES LOVELOCK: Con los derechos humanos no
hay suficiente.
PIERRE-MARIE FAYARD: El arte estratégico. ADOLF
TOBEÑA:Paradojas perceptivas, travesuras rentables
del cerebro humano. MARTA ESPAR: Chernóbil:
Crisis nuclear e informativa.
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Secciones
Crisis de Valores
Vladimir de Semir
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Las ciencias, que son una parte de la cultura, intentan descifrar el mundo en el que vivimos y adaptarse, a la vez, a la propia evolución del pensamiento humano. Los seres humanos somos capaces de desarrollar numerosos caminos para dar respuesta a ese anhelo de entender nuestra cisrcunstancia y la del mundo que nos rodea. Mitos, creencias e ideologías son recursos igualmente válidos para elucidar las incógnitas, pero sólo la aplicación del método científico nos permite adentrarnos de forma rigurosa en el conocimiento. Pero la comprensión científica tiene sus límites: aquellos que le impone los bagajes històricos y religiosos de su cultura y que le dificultan discernir entre razón y método, y credulidad y fantasía.
Maneras de hacer
ciencia
Ricard Guerrero
¿Cómo se producen los resultados de la investigación científica? ¿cuál es su lógica y de que modo la sociedad puede reclamar compensaciones de una actividad financiada y apoyada por esa misma sociedad? El autor nos introduce en el pensamiento de diversos autores que a lo largo de la Historia de la Ciencia han reflexionado sobre su propio trabajo y su relación con el contexto que les ha tocado vivir.
Ciencia y género: Evelyn Fox Keller: Un paseo desde el género a la esencia misma de la ciencia
La visita de Evelyn Fox Keller a Barcelona, científica del Massachusetts Institute of Technology, conocida por sus trabajos sobre Género y Ciencia, nos introduce en el cambio de paradigma de la actividad científica contemplada desde la Filosofía y Sociología de la Ciencia. La objetividad y otras características, supuestamente inherentes a la metodología científica, se vienen abajo en las últimas décadas sobre todo a raiz de los estudios sobre género y ciencia. Amparo Gómez y Eulalia Pérez Sedeño, a su vez, contextualizan los trabajos realizados en España con esta doble perspectiva, desde el género, en particular, a la influencia social y cultural de la actividad científica general.
II Congreso Nacional sobre Pseudociencias
El II Congreso Nacional sobre Pseudociencias se ha celebrado en Pamplona entre los días 23 y 26 de noviembre dentro del marco de las actividades organizadas con motivo de la Semana Europea de la Cultura Científica. El encuentro, organizado por el Planetario de Pamplona, la Asociación Española de Periodismo Científico y Alternativa Racional a las Pseudociencias, conforma un espacio de discusión científica de todos los fenómenos paranormales, con especial émfasis en su difusión pública. Los asistentes, a través de distintas ponencias, pusieron de manifiesto la "irracionalidad" de los argumentos de la Pseudociencia.
Javier
Echevarría
Lluís Reales
«LAS REDES TELEMÁTICAS HAN
TRANSFORMADO PROFUNDAMENTE EL MODO DE PRODUCCIÓN DEL
CONOCIMIENTO CIENTÍFICO»
La ciencia ha sido tradicionalmente una actividad
internacionalista. Los resultados de la actividad investigadora
se publicaban en revistas especializadas y se difundían por todo
el mundo. El desarrollo de las redes telemáticas, cuyo
vecindario más conocido es Internet, ha acelerado
extraordinariamente este proceso. El intercambio de conocimientos
nunca fue tanto ni tan veloz, hecho que genera una nueva forma de
interacción entre los científicos y obliga a repensar las
formas tradicionales de hacer ciencia. Javier Echevarría, desde
su formación filosófico-matemática, reflexiona sobre este
fenómeno y ahonda en los cambios sociales y culturales que puede
conllevar la interacción social a distancia no sólo entre
científicos, sino entre todos los agentes sociales presentes en
las redes.
Conferencia Internacional sobre Comprensión Pública de la Ciencia y la Tecnología ¿Se está produciendo realmente una creciente desconfianza del público hacia la ciencia y la tecnología, y respecto a las acciones de científicos y técnicos? Si ello es así, ¿cómo restablecer esta confianza, a través de qué instituciones y con qué finalidad? Estas fueron algunas de las preguntas centrales de la Conferencia Internacional sobre Comprensión Pública de la Ciencia y la Tecnología, organizada con el apoyo de la Dirección General XII de la Comisión Europea (Ciencia, Investigación y Desarrollo), y que tuvo lugar en Berlín el pasado mes de diciembre. Participó un centenar de investigadores procedentes de 16 países, europeos y no europeos, bajo la presidencia del profesor Meinolf Dierkes, del Wissenschaftzentrum berlinés.
Las patentes genéticas en Europa, un ejemplo de mala comunicación ciencia-políticos Tras consensuarse entre el Consejo de Ministros europeo y el Parlamento de Estrsburgo una propuesta de directiva sobre patentes de genes y organismos modificados genéticamente, el pleno de la Cámara europea la rechaza como resultado de una dura campaña iformativa de Greenpeace y el subsiguiente efecto de votos a la deriva en las filas del grupo eurosocialista.
Convenio para analizar las informaciones relacionadas con la industria química Ante la preocupación creciente del sector químico europeo por la mala imagen pública de que gozan sus actividades, el Observatorio de la Comunicación Científica firmó el pasado mes de noviembre un convenio con la empresa Solvay. Dicho convenio se traduce en una beca de diez meses, en el transcurso de los cuales el Observatorio analizará la manera cómo la prensa presenta las informaciones relacionadas con la industria química.
Con
los derechos humanos no hay suficiente
James
Lovelock
James Lovelock explica los inicios de sus ideas sobre la teoría
de Gaia, cuando trabajaba para la NASA en la detección de vida
fuera de la Tierra, las bases del ecosistema a escala planetaria,
su funcionamiento de autorregulación y las consecuencias éticas
que se derivan de esta nueva visión del mundo y del lugar que en
él ocupan los seres humanos.
Lovelock
y el premio
nóbel de química 1995
Mercè Piqueras ![]()
En los años setenta, los trabajos de tres investigadores sobre
la influencia de la acumulación atmosférica de gases
clorofluorocarburos (CFC) en el deterioro de la capa de ozono,
provocaron la regulación de su uso en el ámbito mundial. Estos
trabajos y sus aplicaciones han merecido el Nobel de Química
1995. Sin embargo, uno de los primeros investigadores que
estudió la distribución de estos gases en la atmósfera fue
James Lovelock, el autor de la teoría de Gaia. Un científico
independiente cuyas ideas no han tenido efectos sociales tan
rápidos, al igual que las advertencias sobre el uso
indiscriminado de pesticidas que lanzó Rachel Carson en 1962.
El
arte estratégico
Horizonte de investigación en las ciencias de la información y
de la comunicación
Pierre-Marie Fayard
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El arte de la estrategia es casi inherente al proceso
comunicativo. Sin embargo, los estudios en el campo de las
ciencias de la información y de la comunicación respecto a la
estrategia son aún poco numerosos. El autor, profesor de
Comunicación en la Universidad de Poitiers (Francia), analiza la
cultura estratégica a partir de las concepciones teóricas
existentes y hace hincapié en su utilización por parte de las
culturas orientales. El tecnoglobalismo japonés es el ejemplo
escogido para ilustrar estas tesis.
Chernóbil:
crisis
nuclear e informativa
Análisis del tratamiento mediático en las prensas alemana,
francesa y española
Marta Espar
El accidente de la central nuclear de Chernóbil, aparte de ser
el más grave de la historia, marcó un antes y un después de la
comunicación en situaciones de crisis. El análisis del
tratamiento informativo en las prensas alemana, francesa y
española revela, además, las diferencias respecto a sus
repercusiones públicas.
Paradojas
perceptivas, travesuras rentables del cerebro humano
Adolf
Tobeña
La duda sobre la fiabilidad de nuestros sentidos ante la
percepción del mundo real reaparece con fuerza frente a las
posibilidades de algunas tecnologías que, como la realidad
virtual o la simulación por ordenador, van mucho más allá de
los límites sensoriales. El autor pone en evidencia estas
limitaciones, al mismo tiempo que constata su eficacia para
desvelar el funcionamiento del propio cerebro.