Artículos
Gemma
Revuelta y Maria Roura
El artículo es un análisis sobre los
principales resultados de las noticias de medicina y sanidad publicadas en los
últimos cuatro años en los cinco diarios de mayor difusión en España. El Informe
Quiral, en el que participan científicos y periodistas, es fruto de la
colaboración entre la Fundación Privada Vila Casas y el Observatorio de la
Comunicación Científica y Médica de la Universitat Pompeu Fabra.
This article reflects on the results of the analysis performed on medicine and health news pieces published during the last four years in Spain's five most widely distributed newspapers. With the participation of scientists and journalists, the Quiral report is performed in collaboration with the Fundació Vila Casas and the Scientific and Medical Communication Observatory at the Universitat Pompeu Fabra.
El trabajo desarrollado en el Informe
Quiral, desde 1997 hasta 2000 (o desde 1996, si incluimos también el
estudio piloto que realizamos en aquel año), ha servido para conocer cuál ha
sido el «acontecer público» de la sanidad y la medicina a lo largo de este
período de tiempo. Esto es, cuáles han sido las «noticias», los temas, los
acontecimientos que ha destacado la prensa en estos años. Pero, sobre todo, ha
ayudado a conocer mejor cómo se «fabrican» o «cocinan» las noticias, qué
factores intervienen, cómo se presentan, porqué determinados temas tienen más
posibilidades de convertirse en noticia, cuáles son las fuentes de información,
etc.
Por último, el Informe nos ha
permitido conocer también cuál es el impacto de los medios de comunicación
sobre las propias decisiones y actuaciones sanitarias. En este sentido,
resultan particularmente reveladores algunos de los casos de los que hemos sido
testigos, tales como el de la «vacuna de la meningitis C» en 1997, las
infecciones por Aspergillus en 1998,
el conflicto entre los MIR y los MESTO en 1999 o, finalmente, en el 2000, el
desarrollo del debate sobre «las listas de espera», los brotes de Legionella o la crisis de las «vacas
locas».
Trataremos de resumir a continuación cuáles han sido los principales
resultados obtenidos a través del análisis de la prensa española en estos
cuatro últimos años (1997-2000, ambos incluidos).
El interés por los temas de salud ha aumentado de forma extraordinaria
· El volumen de
textos relacionados con la salud y la medicina ha experimentado un incremento
extraordinario. El número de textos sobre salud publicados en 2000 (11 945) es
prácticamente el doble al publicado en 1997 (5 984) en los mismos diarios y
siguiendo los mismos criterios de selección.
· Este
aumento en el número de textos se explica, sólo en parte, por un incremento en el
número de páginas o de suplementos especializados en salud y medicina.
Especialmente en el año 1999 se experimentó un cambio importante en este
sentido, cuando aparecieron nuevos suplementos y se observaron modificaciones
sustanciales en las secciones de salud de algunos diarios. Sin embargo, los
suplementos y páginas especiales sólo dan cuenta de una pequeña parte del
incremento global. El resto es atribuible a una mayor presencia de noticias de
salud en las otras páginas de los diarios: Sociedad, Opinión, Portada, etc.
· Los
datos del informe sugieren que el aumento en el volumen de textos no se ha
acompañado de un incremento paralelo en el número de redactores o en las
estructuras necesarias para gestionar el sobreesfuerzo informativo. Esto
implica que, en algunos casos, los mismos redactores han visto como en un
tiempo relativamente breve su trabajo se ha duplicado o triplicado.
Las noticias sobre salud y medicina se seleccionan según los mismos criterios
periodísticos que para el resto de ámbitos de la actualidad
· Los mismos
«valores-noticia» que son válidos para otros temas de la agenda periodística,
se aplican también en el caso de las noticias de salud y medicina. Esto es,
según admiten los estudios clásicos de comunicación, existen ciertos temas más
susceptibles de ser noticia. En concreto, aquellos que llevan asociadas
características (o «valores») tales como «espectacularidad», «grandiosidad»,
«negatividad», «controversia», «proximidad», «novedad», etc. Pues bien,
comprobamos que la temática médica y sanitaria no es una excepción a la norma y
así, los temas que mayor cobertura han tenido en la prensa en estos años han
sido los que han satisfecho estas condiciones. Esto es: descubrimientos anunciados
en grandes términos (genoma humano, clonación, etc.), negligencias médicas o
brotes infecciosos en entornos próximos (las infecciones intrahospitalarias por
Aspergillus, el caso del anestesista
que contaminó a algunos de sus pacientes con el virus de la hepatitis C, etc.),
infecciones producidas por nuevos agentes patológicos (Legionella, «vacas locas», etc.), o conflictos y diferencias entre
el personal sanitario (MIR/MESTO, listas de espera, etc.).
· La
única excepción a esta norma parece estar representada por algunas patologías
que «siempre son noticia». En general, se trata de enfermedades que, en algún
momento han dado lugar a un debate agudo o espectacular, pasando luego a formar
parte de «lo cotidiano», aunque no por ello socialmente menos terrible (sida,
cáncer, tabaquismo o anorexia son claros representantes de esta tendencia). El
tratamiento periodístico de estos temas es diferente al resto, tanto en la
profundidad de la información como en la utilización y el tipo de fuentes
consultadas.
La salud se está integrando en las secciones de opinión de la prensa
española
· Con el crecimiento
en el interés por la salud y la medicina, estos temas comienzan a integrarse
también en secciones de opinión (editoriales, columnas, artículos de opinión y
cartas al director). En concreto, durante el período estudiado, hemos visto
como el porcentaje relativo a los textos de opinión ha pasado de un 9 % en
1997, a un 17 % en 2000.
· Este aumento ha
sido realmente notable en el caso de la sección de Cartas al Director. En 1997,
sólo se publicaron 93 cartas sobre temas de salud, mientras que este número
crece hasta 633 cartas en el 2000.
· En cuanto a la
tipología de las personas que firman las Cartas al Director, resulta
particularmente interesante comprobar cómo el personal médico y sanitario está
cada vez más presente.
· En ocasiones, el
orden habitual «primero, noticia; después, opinión» se invierte, de modo que un
texto de opinión, como puede ser el caso de una carta, es la que desencadena la
noticia e incluso el tema puede acabar conduciendo a una actuación sanitaria de
envergadura. Este fue el caso, por ejemplo, de la carta en la que se
denunciaban las muertes de pacientes que estaban en listas de espera y que
generó un agrio debate que se resolvió con determinadas actuaciones y cambios
en la asistencia a los pacientes que esperaban quirófano. Este tipo de hecho
recuerda a determinadas actuaciones en las que, siguiendo una estrategia clara,
se han utilizado los medios de comunicación para desencadenar decisiones y
actuaciones relacionadas con la salud pública (estrategia denominada media advocacy y que ha sido muy
estudiada en el caso de actuaciones contra el tabaco).
· Los temas que han
generado más opinión son, por parte de los editorialistas y columnistas,
aquellos que o bien son cuestionados desde sus posibles implicaciones éticas
(clonación, genoma humano), o bien traducen un escándalo o una crisis sanitaria
de gran alcance (vacas locas, etc.).
· Por parte de los
lectores, sin embargo, abundan las cartas referidas a lo personal: las
atenciones sanitarias (listas de espera, negligencias, hongos e infecciones
intrahospitalarias, etc.) o a decisiones que pueden afectarles como usuarios y
contribuyentes (el caso paradigmático sería el medicamentazo, tema que generó
una gran reacción por parte de los lectores en los años 1997 y 1998).
La evolución en el uso de las fuentes de información es paralela a los
cambios de la sociedad en general y a la del sistema sanitario en particular
· Se observa una tendencia
cada vez mayor a utilizar como fuentes de información «personas con nombres y
apellidos» (médicos, políticos, etc.). Muchas veces, el contacto con estas
voces expertas es facilitado por los correspondientes gabinetes de prensa o de
comunicación, cada vez más populares en el sector médico y científico. Por otra
parte, estos profesionales cada vez con menor frecuencia se resisten a ser
entrevistados por periodistas, ya sea por razones de estrategia o bien por
convencimiento en la utilidad de informar a la sociedad.
· Por el contrario,
la utilización de la información procedente de agencias es cada vez menor.
Probablemente, la interpretación a esta tendencia es el impacto que ha tenido Internet
como sistema para acceder a la información e incluso a los productores directos
de la noticia. Como en el caso anterior, también puede haber influido en este
sentido la proliferación de los gabinetes de comunicación, los cuáles actúan
muchas veces como «agencia de prensa» de su propia institución, haciendo llegar
la noticia a los medios de comunicación de forma directa.
· Entre las personas
que se citan como fuente de información destacan de forma constante los
representantes políticos estatales y autonómicos, con menor representación del
sector asistencial propiamente dicho o del mundo de la investigación científica
y médica.
· Las
publicaciones científicas especializadas (Nature,
Science, JAMA, etc.) consolidan su papel como fuentes de información para
la prensa generalista. Este hecho está relacionado con la política activa que
han adoptado muchas de estas revistas en los últimos años, favoreciendo las
relaciones con los medios de comunicación y facilitando el trabajo a los
periodistas (ruedas de prensa, información anticipada mediante el uso de
comunicados de prensa o press releases).
En este sentido, destaca por su papel especialmente activo, el grupo editorial
de Nature.
· La
mayor inmediatez en el acceso a la información y la globalización de la
sociedad (productos alimenticios que viajan de un continente a otro antes de
ser consumidos, investigaciones realizadas en colaboración entre diversos
países, etc.) se traducen en una uniformidad de la información, tanto en los
temas que constituyen «la actualidad», como en el tratamiento de éstos por
parte de los medios de comunicación. El anuncio de la secuenciación del genoma
es un claro ejemplo: las investigaciones fueron realizadas de forma
multicéntrica y multinacional, la rueda de prensa fue convocada simultáneamente
por políticos y científicos de dos continentes distintos. Los medios de
comunicación cubrieron de forma muy similar el acontecimiento.
Independientemente del país o de la cultura a la que representaran, todos ellos
repitieron los mismos titulares, las mismas palabras, las mismas conclusiones,
la misma foto de Clinton y Blair... a la misma hora y el mismo día.
En otras palabras, la prensa –y la sociedad– está cada día más interesada
por los temas relacionados con la salud y la medicina. Sin embargo, que nadie
crea que estos temas son tratados de forma diferente a cómo se trata el resto,
la política, la economía, los deportes, los sucesos... Los mismos criterios que
sirven para seleccionar la actualidad en estos casos, son los que acaban por
definir «el acontecer sanitario», aquello que se transmite a la población
definiendo la actualidad. Por otra parte, los medios no sólo informan sobre
salud, también generan opinión, e incluso actúan como elementos de presión que
pueden acabar por desencadenar actuaciones o decisiones que afectarán a toda la
población.
Esta tendencia a la utilización de las secciones de opinión para
posicionarse sobre temas sanitarios es cada vez más común, tanto por parte de
los equipos editoriales como por parte de los propios lectores, entre los que
destaca el grupo de profesionales que representa al sector de asistencia
sanitaria. Finalmente, la evolución del Informe Quiral revela cómo la prensa
y en concreto, la utilización de las fuentes de información, refleja los
cambios tecnológicos y estructurales de la sociedad en general y del sistema
sanitario en particular.
Discusión y
comentarios finales
La salud, la medicina, la asistencia sanitaria... ¡Qué duda cabe que se
trata de temas de creciente interés en la sociedad actual! Lo percibimos al
entablar charlas coloquiales, al leer los titulares de la prensa o al observar
con detenimiento los numerosos anuncios en los que el «reclamo» es precisamente
el bienestar físico y mental, la ausencia de dolor, la longevidad, la
vitalidad, el crecimiento de los niños, la fuerza, etc. La sociología lo
confirma: entre los temas que más preocupan a los ciudadanos, la salud y los
cuidados médicos se sitúan entre los primeros puestos.
En España, en concreto, los tres primeros temas de preocupación son el
terrorismo, el empleo y la salud, no siempre por este orden. También el Informe
Quiral ha confirmado el creciente interés que por estos temas muestra la prensa
española.
Sorprende, por tanto, que siendo la salud algo tan importante para la
sociedad, ésta no reaccione más críticamente ante la información que recibe,
transmitida mayoritariamente a través de los medios de comunicación. Sorprende
también la poca reflexión que sobre esta cuestión se plantea la comunidad
médica o los propios periodistas, unos y otros quizá demasiado absortos en el
día a día de sus actividades profesionales.
Esperamos que el Informe Quiral y
todos los «productos» que de él derivan (Cuadernos
Quiral, Opinión Quiral, etc.)
contribuyan a favorecer esta reflexión sobre el papel de los medios de
comunicación como transmisores de la información, como creadores de opinión o
como elementos de presión.
Esperamos, por último, que también los científicos, los médicos, o los
representantes de la sanidad, conozcan a través de nuestro informe cuáles son
las dificultades y las limitaciones en el trabajo de los periodistas, sus
«aliados» en la compleja tarea de transmitir la información sobre salud y
medicina a la población.
Finalmente, deseamos agradecer a la Fundación Privada Vila Casas, la
posibilidad de permitirnos investigar con total independencia sobre estos
temas, así como la extraordinaria labor que posteriormente se realiza desde
esta institución en la celebración de los Encuentros
Quiral.
Licenciada
en medicina y cirugía por la Universidad de Barcelona y Máster en Comunicación
científica por la Universitat Pompeu Fabra. Su área de investigación se ha
centrado en las relaciones entre la ciencia y los medios de comunicación, así
como en la representación mediática de la salud y la medicina. Es responsable
de las publicaciones del Observatorio de la Comunicación Científica (UPF) y
coordinadora de la revista QUARK. Es coordinadora y profesora del Máster
en de Comunicación científica de la UPF y profesora de la Facultad de Ciencias
de la Salud y de la Vida de la UPF.
Maria
Roura Poch
Licenciada en biología por la Universidad Autónoma de Barcelona y en periodismo por la
UPF. Máster de Comunicación Científica, especialidad Medicina (UPF). Redactora
de la revista QUARK, Ciencia, Medicina,
Comunicación y Cultura. Doctoranda en periodismo en la Universidad Pompeu
Fabra de Barcelona y responsable de la sección de docencia del Observatorio de
la Comunicación Científica y Médica (UPF).