Entrevista

 

Tim Radford

 

«Una patente es un instrumento político, no una ley científica»

 

«A patent is a political tool, not a scientific law»

 

Mar Mediavilla

 

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Tim Radford es editor científico del periódico The Guardian, en el que trabaja desde 1973 y también ha ocupado cargos de editor de libros y arte. Lleva desde los 16 años en el mundo del periodismo, y al igual que cuando empezó, considera que lo importante es conseguir reflejar la complejidad de la vida.

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Periodistas y científicos, ¿cómo se llevan?

 

Es una vieja y difícil relación. Los científicos siempre se apoyan en: creo que... podría ser... Es decir, no pueden ayudar al periodista que, desde un punto de vista funcional, busca comunicar que ya se conoce cómo se puede curar el cáncer. Si pensamos desde un punto de vista periodístico, en general, hay que recordar que el mundo es complejo y debemos reflejar esa complejidad. Toda comunicación, de cualquier forma o manera, es un compromiso.

 

¿Cómo han evolucionado los temas de ciencia en la prensa?

 

La ciencia en los años cincuenta era como la «cura mágica» para muchas enfermedades que ahora ya están erradicadas, además a finales de esa década la ciencia también permitió una mejor calidad de vida (neveras, agua potable). Pero también tuvo sus momentos de crisis, yo diría que muy relacionados con la energía nuclear, y en esos momentos la sociedad dio un poco la espalda a los temas de ciencia porque no era tan benigna como hasta entonces. Años más tarde resurgió de sus cenizas: el hombre llegó a la Luna, se descubre el Big Bang... y en estos momentos nos encontramos ante el descubrimiento del «mapa de la vida». Uno se asombra al ver una lechuga y pensar que el 30 % de sus genes son los mismos que los nuestros. Si empleamos como metáfora el mundo del teatro diríamos que la ciencia es dramática, llena de color, emocionante y conmovedora.

 

La industria biotecnológica vive el efecto «fiebre del oro»...

 

¡Ya lo creo! En estos momentos en Inglaterra existen 450 industrias dedicadas a la biotecnología y en Estados Unidos la cifra supera las 3000 empresas de estas características. Es una industria con un crecimiento vertiginoso. Implica una inversión económica importante y donde hay dinero hay otro entusiasmo. Aunque existe una tendencia a tratar a los empresarios en este campo como si fueran estrellas de fútbol. En ocasiones, hay personas que al ver tantas fotos publicadas de Craig Venter han pensado que el Proyecto Genoma Humano ha sido suyo.

 

¿Le preocupan las patentes en el campo de la biotecnología?

 

Una patente es un instrumento político, no una ley científica. Creo que debemos preocuparnos pero sin exagerar. Pienso que lo que es verdaderamente importante es saber que el conocimiento está para todo el mundo.

 

¿La educación sobre ciencia es una asignatura pendiente en las escuelas?

 

Creo que se debe incidir en la importancia de aprender ciencia desde la escuela. Ello permitirá que las personas en el futuro comprenderán más sobre ciencia que lo que nosotros hemos llegado a alcanzar. Aunque en estos momentos los europeos que, en su día inventaron la ciencia, parece que ahora la rechazan un poco. Un caso significativo es el de una gran empresa británica que estudia abrir una planta de investigación en China;  allí hay más doctorados y doctorandos de los que hay en Gran Bretaña, otro caso similar es la India. En estos dos países asiáticos se ve la ciencia como una esperanza, una manera de salir de la pobreza. Es importante recordar que no debemos dar la espalda a la ciencia.

 

¿Cómo reflejó The Guardian la presentación del Proyecto Genoma Humano?

 

El día del anuncio realizamos un ejemplar especial de 12 páginas explicando el significado del Proyecto. Otro día, otras 12 páginas de especial analizando qué significará el proyecto y en un tercer día analizamos el qué ocurrirá. Desde mi punto de vista, en el periódico que trabajo creo que se ha realizado un importante esfuerzo, económico y humano, con el objetivo de informar bien al público; quizás en parte influido por el importante bagaje que llevamos en el campo de la comunicación científica.

 

 

Tim Radford

Nacido en Nueva Zelanda en 1940, Tim Radford lleva en el mundo del periodismo desde los 16 años y todavía sigue en activo. Ha trabajado en diversos periódicos: New Zeland Herald, Hull Daily Mail and Fishing News y Dover Express. Desde 1973 trabaja en el diario The Guardian, como editor en las secciones de arte, libros y ciencia. Asimismo ha colaborado en radio y televisión. En 1992 recibió el premio Science Writer of the Year Award. Ha publicado, entre otros libros, The crisis of life on Earth (Thorsons, 1990).

diane.heath@guardian.co.uk