Editorial

 

Con la mirada puesta en el 2004

 

With mu eyes set on 2004

 

Comienza un siglo en el que va a ser necesario que los seres humanos seamos capaces de aunar la herencia cultural que hemos recibido con nuestras nuevas capacidades científicas y tecnológicas. Un siglo en el que la mezcla de las ideas y de las creencias nos va a plantear grandes dificultades de convivencia, pero al mismo tiempo va a abrirnos los caminos de la diversidad que nos deben hacer mejores ciudadanos y ciudadanas del mundo, pues del intercambio y del diálogo surgen personas que comprenden y construyen.

Barcelona se ha propuesto abrir una amplia reflexión sobre las condiciones que han de servir para que el siglo xxi sea un siglo de paz y no de guerras, un siglo de civismo y ética y no de egoísmo, el siglo de la convivencia entre diferentes pensamientos y no el de la intolerancia entre ideologías. Por esta razón, la ciudad ha propuesto que bajo el paraguas de la UNESCO, las culturas e ideas del mundo se den cita en Barcelona durante más de cuatro meses de 2004 –concretamente desde el 9 de mayo al 26 de setiembre– en el Forum Universal de las Culturas para que podamos conocernos todos mejor y podamos aprender los unos de los otros. Paz, sostenibilidad –ecológica, pero también social– y conocimiento han de ser los ejes sobre los que se han de vertebrar esos meses de diálogo, exposición y fiesta.

No debemos olvidar que el mundo mediterráneo –y Barcelona no renuncia nunca a su condición de ciudad mediterránea– ha sido a lo largo de la historia un modelo de creatividad, difusión y de intercambio de la innovación, de la cultura y de la economía. Y que en su propia esencia figura la capacidad de integración. Por ello nos atrevemos a inventar un nuevo evento mundial para que durante este siglo otras ciudades del mundo sigan el ejemplo y continúen el diálogo que hayamos podido sembrar y cultivar en el 2004 en Barcelona.

Pero para conseguirlo necesitamos la ayuda de todos aquellos que estén dispuestos a dejarnos la semilla de sus ideas, desde ahora, para lograr que el camino de estos tres años hasta el Forum Universal de las Culturas sea fecundo en iniciativas y también en el 2004 para que la herencia que dejemos sea rica en ideas y en propuestas que puedan dejar un legado y un modelo de nuestra ciudad como ejemplo universal de que la diversidad cultural es una fuente de riqueza y no de conflicto.

Barcelona desea la ayuda de todos para vertebrar las tres principales líneas argumentales sobre las que girará el gran Diálogo de la Barcelona del 2004:

 

·        Lenguaje y comunicación: Cómo nos relacionamos, cómo expresamos sentimientos, identidades, qué condiciones son generadoras de cultura y de respeto a la diversidad.

·        Mitos y creencias: La herencia de las culturas tradicionales, cuáles son las diferentes formas de interpretar de dónde viene el mundo, de dónde venimos nosotros.

·        Formas de convivencia: Cómo nos organizamos sobre el territorio y cómo la ciudad organiza la convivencia y el hábitat.

 

Naturalmente, el deseo de un mundo mejor comienza por definir las condiciones de calidad de vida a la que aspiran todas las comunidades de seres humanos y hemos de saber dar respuesta a los muchos problemas que tenemos planteados. Hemos de aprender de los otros, para ello es indispensable conocernos mejor y ser capaces de comprender la diversidad. Un conocimiento más profundo lleva a fortalecer la convivencia, este podría ser un lema para el Forum Universal de las Culturas.

Como decía Victor Hugo, «una idea, cuando ha llegado su hora, es más fuerte que todos los ejércitos del mundo». Por ello, la idea del Diálogo de la Barcelona del 2004 debe convertirse en un vehículo de transformación de las relaciones entre sexos, entre padres e hijos, entre religiones, entre diferentes conceptos de poder, entre diversas ciudades del mundo, entre nociones de libertad, entre los comercios del mundo... y debe colaborar en que entendamos mejor un mundo diverso desde cómo comemos y cómo nos relacionamos en los más variados confines del mundo hasta cómo aprendemos a morir. Desde las condiciones más materiales a las más trascendentales para que podamos legar a generaciones futuras las mejores condiciones de calidad de vida posibles en un mundo basado en el respeto a las diferencias culturales.

Sabemos que el deseo se mezcla con la necesidad de que sepamos dialogar en este comienzo de siglo –es evidente que una voz que no es escuchada se puede convertir en grito–, un siglo en el que el desarrollo del conocimiento ha de ir en paralelo al fortalecimiento de la convivencia, en el que Barcelona ha de desempeñar un papel importante en el mundo económico de hoy y de mañana, al tiempo que saber preservar sus tradiciones y sus condiciones de vida mediterráneas, mientras apuesta una vez más por la innovación.

Por ello, en el preprograma aprobado en diciembre del 2001 por las tres administraciones que impulsan el proyecto (Estado, autonomía y municipio) figura la apuesta por «el multilingüismo y las nuevas tecnologías», culminación del programa que lleva a cabo la Comisión Asesora de Tecnologías de la Lengua del Ayuntamiento de Barcelona desde el año 1999 y que coordina la Concejalía de Ciudad del Conocimiento. Cada verano el Centro barcelonés Ernest Lluch de la Universidad Menéndez y Pelayo acoge cursos relacionados con las ciencias cognitivas y la lingüística computacional, actos preparatorios de la gran cita del 2004, y de nuevo Quark dedica un número a este aspecto tan relevante de las nuevas tecnologías y del conocimiento.

En el 2001, además de la segunda edición del curso de Tecnologías de la lengua, se celebró simultáneamente el curso sobre Evolución, lenguaje y conocimiento, y tuvo lugar una exposición de productos de empresas y equipos de investigación que se dedican a las tecnologías de la lengua. Quark ya se hacía eco en el número 19 de la voluntad política del Ayuntamiento de Barcelona de establecer nuevas formas de participación y relación con el mundo científico, universitario y empresarial, con el fin de convertir Barcelona en un centro internacional de debate y excelencia en todos los campos científicos. En esta línea, se ha confirmado que en el verano del 2002 el profesor Derek Bickerton, autor de la conocida obra Lingua ex Machina, dirigirá uno de los cursos. Asimismo, el Ayuntamiento de Barcelona y el Forum 2004 colaboran en la preparación de diversos congresos y encuentros científicos que tendrán lugar en Barcelona o para los que se ofrece la candidatura de Barcelona. Así, en enero del 2002 se celebrará la Conferencia «Language and Mind: Barcelona-Milano Philosophy Meeting», que organiza LOGOS, grupo de investigación en lógica, lenguaje y cognición de la Facultad de Filosofía de la Universidad de Barcelona; en mayo del 2002 se reúne el Congreso de la Association for the Scientific Study of Consciousness; y ya se ha cerrado la candidatura de Barcelona como sede del Congreso de la Association for Computational Linguistics en el 2004 en el marco del Forum de las Culturas 2004; mientras se gesta la organización de un Congreso de Ciencias sensoriales que se espera celebrar también en la Barcelona del 2004.

La universidad, la empresa privada y las diferentes administraciones se han implicado decididamente con el objetivo de situar a Barcelona como ciudad de referencia en el seno de la sociedad del conocimiento. Y nuevamente la revista Quark, Ciencia, Medicina, Comunicación y Cultura es una prueba más de que esta colaboración da resultados integradores y positivos con la mirada puesta en el 2004.

 

El Director