La biotecnología como ejemplo
Biotechnology as an example Pere Puigdomènech
La biotecnología ha sido,
en los últimos veinte años, objeto de atención preferente en el diseño de las
políticas científicas europeas. En España, arropada por el buen nivel de la
biología y las ciencias de la vida en general, también ha ocupado un lugar
preeminente aunque, a juicio del autor, los esfuerzos llevados a cabo en este
período distan de ser los óptimos. In the last twenty years, biotechnology has received paramount attention in the design of European scientific policies. Spain’s position in biology and life sciences is considered good, and thus biotechnology has held a preeminent position despite, in the opinion of the author, the effort put forth have been less than optimal. La biotecnología apareció como una prioridad en la
política científica española antes incluso de que ésta existiera. De hecho en
Europa los programas de estímulo de la biotecnología aparecieron también antes
de la noción de Programas Marco de Investigación. Desde principios de los años
ochenta, en Europa se propusieron acciones con nombres como BEP, BAP
(Biotechnology Action Programme), BRIDGE o BIOTECH en períodos sucesivos. En
España se convocó un Programa Movilizador de Biotecnología que acabó englobado
en el Primer Plan Nacional y ahí sigue. Quizá por esta larga presencia en las
prioridades de política científica, el desarrollo de la biotecnología es un
buen ejemplo de los avatares seguidos por nuestra ciencia en los últimos años. Que la biotecnología sea considerada una prioridad
puede comprenderse por varias razones. Una de ellas es el interés intrínseco
que las aplicaciones de las ciencias de la vida han tenido en diversos campos
industriales en los últimos años. En segundo lugar, la constatación que se ha
hecho en Europa y en España de que la existencia de un buen nivel de
investigación en Biología básica no es ninguna garantía de que sus aplicaciones
lleguen a la sociedad a través de empresas europeas. Había por tanto que
estimular aquellas investigaciones que se basaran en el buen nivel de la
Biología pero que tenían un potencial tecnológico. Como existía la conciencia
de que la biología básica era uno de los campos donde la ciencia era más fuerte
en España, la conclusión era obvia. Si añadimos que en los años ochenta hacer
lo que Europa dictaba parecía siempre una decisión prudente, encontraremos
razones para explicar la prioridad dada a la biotecnología desde los inicios de
la política científica española. La biotecnología ha sido y es también prioridad en las comunidades autónomas que se han planteado un Plan de Investigación. En Cataluña, por ejemplo, antes de que se constituyera la CIRIT, la Comisión Interdepartamental de Investigación e Innovación Tecnológica del Departamento de Universidades, Investigación y Sociedad de la Información de la Generalitat de Catalunya, ya se había creado una Agencia de Biotecnología para coordinar las acciones en este campo, y existe un Centro de Referencia de Biotecnología que agrupa unidades de investigación de distintas instituciones. Estos inicios coinciden con uno de los escasos
períodos, el del inicio del Primer Plan Nacional de Investigación Científica y
Técnica, en los que llega dinero fresco a la ciencia española. Su creación
implicó un nuevo presupuesto del que la biotecnología se benefició de forma
clara. Por ejemplo, en el Plan se reconocía que había que financiar
prioritariamente proyectos pero también estimular la creación de centros en los
que se concentraran grupos e infraestructura dedicados a algunos temas como
microelectrónica o biotecnología, dos de las prioridades del Plan. De hecho se
decidió la creación de una red de centros y, en el caso de la biotecnología, se
comenzó por el primero en Madrid. La historia de este centro, el Centro Nacional de
Biotecnología (CNB), podría ser materia de estudio para quien se interese por
la creación y desarrollo de centros de excelencia en nuestro país. Se podría
analizar cómo se llegó a su coste final, el concurso internacional de grupos y
de director, que fue en primer lugar un súbdito de Su Majestad británica, o el
funcionamiento de su Patronato, que tenía que aceptar los grupos por períodos
de cinco años. La realidad fue que su gestión fue finalmente encomendada al
CSIC, por cuyas normas se rige su funcionamiento, y que su mantenimiento se ha
podido sufragar gracias a un convenio con la multinacional Pharmacia que ha
formado un departamento mixto en el CNB, una experiencia excepcional de
colaboración entre los sectores privado y público. Todo ello no ha impedido el
desarrollo de excelentes grupos de investigación en el centro. Desde luego de
la red de centros no se habló nunca más. Al mismo tiempo se fundaban empresas como Ingenasa,
Biokit e Invesgen de las que han sobrevivido las dos primeras con fortuna y
avatares diversos. Curiosamente, la tercera, arropada por uno de los primeros
grupos de inversión del país, fue la que menos resistió. Empresas como
Antibióticos S.A. crearon fuertes grupos de investigación que no sobrevivieron
a las oleadas de la generación del pelotazo. Con el tiempo continúan algunas de
estas empresas y se han creado otras nuevas como Sistemas Genómicos, Ainia,
Advancell o Bionostra. Otras empresas han incorporado a su actividad la
biotecnología como las farmacéuticas españolas (con Almirall-Prodesfarma como
mejor ejemplo) o extranjeras (la ya mencionada Pharmacia, MSD, Merck o Serono),
empresas de semillas como Fitó, veterinarias como Sobrino (hoy American Home
Products) o nuevas empresas de grupos como Zeltia o Puleva Biotec, que han
salido a Bolsa, y algunas más. La rigidez del marco legislativo y funcionarial y la
falta de iniciativas a distintos niveles pueden explicar que cueste tanto en
España crear empresas biotecnológicas aunque, como vemos, la actividad no es
nula y es sin duda creciente. Para agruparlas se creó una Agrupación de
Bioindustrias que se ha transformado ahora en ASEBIO. Obstáculos al desarrollo de la biotecnología La realidad es que durante este tiempo se ha creado
un conjunto de grupos en los que la biología básica se acerca a sus
aplicaciones en los campos de la salud, del medio ambiente y de la agricultura.
Ha ido apareciendo una mentalidad propicia en las jóvenes generaciones a la
colaboración con las empresas o incluso a su creación. No obstante, tres obstáculos como mínimo existen en
este momento al desarrollo de la biotecnología en España:
La biotecnología ha seguido de forma estrecha el
desarrollo de la investigación en España. Hubo una etapa inicial en la que el
sistema se construyó y creció. Esta etapa se benefició de la llegada de nuevos
fondos y del establecimiento de un sistema con limitaciones pero en crecimiento
y con una cierta coherencia. El desarrollo institucional y el crecimiento de la
financiación se estancaron hacia el inicio de los años noventa en una situación
que comenzaba a revelar también algunas de las debilidades del sistema, por
ejemplo en la contratación de personal y en la coordinación de grupos y la
creación y gestión de centros. El contexto industrial e internacional varió al mismo tiempo que cambiaba el Gobierno. La calidad y la cantidad de los grupos ha ido creciendo con la incorporación de las nuevas generaciones formadas en el extranjero. Los nuevos gestores han aportado nuevas ideas que no se han acompañado sin embargo de un incremento significativo de la financiación. El apoyo a las aplicaciones de las ciencias de la vida se ha manifestado con la convocatoria de una Acción especial de genómica y proteómica que se arropará en una fundación. Quizá es todavía pronto para tener una apreciación exacta del modelo hacia el que se pretende dirigir la ciencia española en los inicios del nuevo milenio. Pere Puigdomènech es Profesor de Investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Licenciado en Ciencias Físicas por la Universidad de Barcelona (UB) y doctor en Ciencias por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). Actualmente es director del Instituto de Biología Molecular de Barcelona (CSIC) y miembro del Comité Científico Director y del Grupo de Ética, ambos de la Comisión Europea. Frase destacada «El papel prioritario otorgado a la biotecnología es debido al interés que las aplicaciones de las ciencias de la vida han tenido en diversos campos industriales y en la necesidad de estimular investigaciones basadas en la Biología con un alto potencial tecnológico.»
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