Virología y patogénesis del HIV
Los
continuos avances en el conocimiento del HIV reflejan los éxitos que pueden
alcanzarse en la investigación científica cuando se proporcionan los recursos
necesarios para desarrollarla. No obstante, pese al elevado nivel de
conocimiento que se tiene del virus, no se ha superado la incapacidad de curar
la enfermedad.
The
continuous evolution of knowledge on HIV, shows the successes that may be
reached in scientific research when the necessary resources are provided to
develop it. However, though there is
a high level of knowledge about the virus, the inability to cure the disease
has not been overcome.
Desde que en 1981 se comunicaron los primeros casos de
sida, el estudio de esta enfermedad representa el paradigma de la capacidad de
la ciencia moderna para abordar un problema nuevo cuando se ponen los medios
necesarios para su investigación. En estos 20 años deben destacarse los
siguientes hitos en la investigación sobre el sida:
1981
La eficacia de los modernos sistemas de vigilancia
epidemiológicos que, con un reducido número de casos detectados, permiten que
el Centro para el Control de Enfermedades (CDC) de Atlanta dé, en 1981, la
alarma sobre la aparición de una nueva enfermedad.
1983
El aislamiento del HIV en el Instituto Pasteur de París.
1984
La secuenciación completa del virus posibilita la
caracterización de sus genes y el conocimiento del ciclo biológico viral entre
los años 1984 y 1986.
1986
El descubrimiento del primer fármaco antirretroviral
inhibidor de la transcriptasa inversa, la azidotimidina.
1996
La aplicación de las técnicas de biología molecular a la
detección de los niveles del HIV en sangre permiten medir la «carga viral» del
paciente, un parámetro esencial para definir el pronóstico y evaluar la
respuesta al tratamiento de un paciente determinado.
1998
La introducción de nuevas familias de fármacos, como los
inhibidores de proteasa, en 1996, y análogos no nucleósidos de la transcriptasa
inversa en 1998.
2000
La caracterización de los correceptores virales y los
mecanismos de transmisión del HIV a nivel sistémico y celular, en el período
comprendido entre los años 1996 y 2000, definen el cuadro completo del ciclo
biológico del HIV in vivo.
Sin embargo frente a estos hitos científicos que han
permitido un progreso sin precedentes en la biología moderna recaen una serie
de sombras o desafíos que persisten y que requieren una respuesta por parte de
la comunidad científica:
·
La imposibilidad de erradicar el virus con los fármacos
actualmente disponibles.
·
Una caracterización más precisa de los mecanismos de
transmisión y propagación viral.
·
Los mecanismos moleculares responsables de la latencia y
reactivación del HIV.
·
Un mejor conocimiento de los mecanismos de destrucción de
los linfocitos CD4 por el HIV.
·
La comprensión de los mecanismos de toxicidad de la
medicación antirretroviral y su tratamiento.
·
La necesidad de obtener nuevos tratamientos más potentes,
menos tóxicos y capaces de contener indefinidamente la replicación viral.
·
La obtención de una vacuna preventiva eficaz frente al
HIV.
A estas incógnitas se suma un desafío mayor que sobrepasa
el terreno meramente científico: la necesidad de extender estos conocimientos y
los tratamientos que de ellos se derivan a todos los pacientes infectados.
Dicho de una forma directa: hemos adquirido un alto grado de conocimiento, pero
todavía no somos capaces de curar. Por eso, aunque hoy podemos afirmar que el
HIV es el mejor conocido de todos los virus, el sida sigue siendo una
enfermedad incurable y es necesario recordar que únicamente el 5 % de los
pacientes infectados tienen acceso a un tratamiento adecuado.
El lema de la XIV Conferencia Mundial del Sida,
«Conocimiento y compromiso para la acción», recoge el doble desafío a la vez
científico y político, sanitario y social, que plantea el sida, una pandemia
que supone uno de los mayores problemas sanitarios de los países desarrollados
y que amenaza la supervivencia de los países en vías de desarrollo.
Para comprender la patogenia del sida debemos estudiar la
infección por el HIV desde dos puntos de vista: a) un microcosmos en
que se enfrentan un virus y una célula y b) un macrocosmos en
que se enfrentan «ejércitos» de poblaciones virales, compuestos por billones de
virus y un sistema altamente especializado en la protección frente a los
distintos tipos de infección: el sistema inmune.
En este contexto microscópico se producen los distintos
pasos del ciclo biológico viral: entrada en la célula, retrotranscripción,
integración, latencia y reactivación, expresión de RNA y proteínas virales, así
como generación de una progenie infecciosa. En este «microcosmos», la clave
estriba en comprender en detalle los mecanismos mediante los cuales el HIV se
adapta a infectar la célula diana, el linfocito CD4. La investigación sobre las
distintas etapas del ciclo del virus y su adaptación a la célula generan un
conocimiento esencial para definir nuevas dianas y diseñar nuevos fármacos
frente al HIV.
Un macrocosmos en que se enfrentan «ejércitos» de
poblaciones virales y el sistema inmune
En este nivel, en el que el enfrentamiento se produce
entre las poblaciones virales, compuestas
por billones de virus, y un sistema altamente especializado en la protección
frente a los distintos tipos de infección, el sistema inmune, es
importante entender, por una parte, los mecanismos mediante los cuales el virus
destruye los linfocitos y, por otra, las distintas barreras defensivas que el
sistema inmune opone frente al HIV. En este apartado la clave estriba en
definir los mecanismos de escape viral y por qué el sistema inmune no es capaz
de controlar la replicación viral. Sólo comprendiendo estos mecanismos podemos
intentar modificar los «defectos» del sistema inmune y potenciar su función
mediante vacunas o tratamientos inmunoestimuladores para que sea capaz de
controlar el HIV.
Por tanto, a la complejidad de la interacción entre virus y
hospedador a estos dos niveles se suma la modificación del curso de la
enfermedad por las distintas intervenciones terapéuticas.
El conocimiento de los factores de patogenicidad del
virus, el estudio de los mecanismos de defensa del hospedador y el diseño de
nuevas estrategias de tratamiento, incluyendo el desarrollo de una vacuna,
constituyen los tres ejes sobre los que se centra la investigación actual sobre
el sida.
Alcamí J.: Patogenia de la infección por el VIH, Colección Monografías MTA
Medicina Interna, Masson, Barcelona, 1998.
Alcamí J.: «Inmunopatología del sida», En: Gatell J.M., Clotet V., Potzamczer D.,
Miró J.M., Mallolas J.: Guía práctica del sida. Clínica, diagnóstico y
tratamiento (6ª ed.), Masson, Barcelona, 2000.
Alcamí J.: «Situación actual y perspectivas de una vacuna frente al VIH», En: González J., Moreno S., Rubio R. (eds.):
Infección por VIH 2000, Doyma, Barcelona, 2001.
José Alcamí
Médico especialista en Medicina Interna, desde hace 15 años se dedica a la investigación sobre distintos aspectos de la infección por el HIV. En la actualidad dirige el Laboratorio de Inmunopatología del Sida del Instituto de Salud Carlos III y es un experto reconocido en el área de investigación clínica y básica de la infección por HIV. Es autor de 40 artículos en revistas internacionales y de una veintena de capítulos de libros monográficos sobre la infección por el HIV. Es copresidente del área de Ciencias Básicas de la XIV Conferencia Internacional del Sida y ha participado en la organización del VII Congreso de la ECEAR (Madrid, 2000), la XIII Conferencia Internacional del Sida (Sudáfrica, 2000) y la I Conferencia IAS sobre Investigación básica y clínica del Sida (Buenos Aires, 2001).