Estrategias
de prevención del HIV/sida
Catherine
Pérez
Es indudable que la información
sobre los mecanismos de infección del HIV es necesaria, pero no suficiente para
conseguir una buena prevención. En el caso de la transmisión del HIV, el
comportamiento de las personas es el que ejerce un papel decisivo en la
prevención. Por ello, prevenir consiste en evitar comportamientos de riesgo y
mantener comportamientos preventivos.
Undoubtedly, the information about the mechanism of
HIV infection is necessary, but not enough to obtain a good prevention. As for
HIV transmission, people’s behaviour plays a decisive role in the prevention.
Thus to prevent means to avoid risk behaviours and carry out preventive
attitudes.
El sida se ha convertido en la
enfermedad más devastadora de las últimas décadas. Desde el comienzo de la
epidemia más de 60 millones de personas se han infectado por el virus del
HIV/sida, y constituye actualmente la primera causa de muerte en el África subsahariana,
y la cuarta causa a escala mundial. Según ONUSIDA, a finales del año 2001 se
estimaba que había 40 millones de personas en el mundo viviendo con el HIV, de
las cuales 19,6 millones eran hombres, 17,6 mujeres y 2,7 niños menores de 15
años.
Las vías
de transmisión del HIV se conocen bien desde el comienzo de la epidemia y, por
tanto, también sus mecanismos de prevención. Las tres posibles vías de contagio
son: por transmisión sexual, a través de contacto sexual oral, vaginal o anal
en relaciones hetero y homosexuales con personas seropositivas; por exposición
a sangre infectada, por la utilización de agujas y objetos cortantes
previamente infectados, tal como sucede con usuarios de drogas por vía
parenteral, accidentalmente por inoculación en el ambiente sanitario y por
transfusión de sangre o hemoderivados; y, por último, por lo que se denomina
transmisión vertical o
materno-infantil.
Como se aprecia, en el contagio del HIV
tiene un papel determinante el comportamiento de las personas. Y la prevención
consiste precisamente en el abandono de los comportamientos de riesgo, y la
adopción y mantenimiento de comportamientos preventivos. Ante esta situación la
primera acción que se nos ocurre para evitar que las personas se infecten es
informar sobre los mecanismos de transmisión y la manera de prevenir la
infección, es decir evitando los comportamientos de riesgo. Las primeras
iniciativas de prevención de la infección se orientaron a «informar» y
«sensibilizar» a la población más vulnerable. Pronto se constató que dicha
estrategia era poco efectiva y, al igual que sucede con otros problemas de
salud, se comprobó que la información es una condición necesaria, pero no
suficiente, para cambiar comportamientos. Ello es debido a que los
comportamientos vienen determinados por múltiples componentes, además de la
información. Intervienen la percepción de vulnerabilidad y de gravedad de la
enfermedad, la percepción de la norma social, la opinión de las personas de
referencia, las actitudes ante la salud, la capacidad de decidir, de
comunicación con la pareja, la falta o presencia de habilidades concretas para
adoptar conductas saludables, etc. Según las diferentes teorías explicativas
del comportamiento ponen más énfasis en uno u otro determinantes. Estas teorías
(modelo de creencias sobre la salud; teoría de la acción razonada; etapas del
cambio, teoría social cognitiva, teoría de la difusión e innovación, etc.) han
sido especialmente útiles como marco de referencia para desarrollar y evaluar
programas de prevención.
En la prevención del HIV/sida hay que
actuar a diferentes niveles:
·
Nivel individual. Implica la
promoción de actitudes de sexo más seguro, de habilidades, de presión de grupo,
de toma de decisiones, de reducción de daño, de la prueba del HIV en el marco
de consejo asistido, etc.
·
Nivel familiar o
de pareja. Promueve la comunicación entre padres y adolescentes, y entre los
miembros de una pareja; el desarrollo de la autoeficacia, la toma decisiones,
el retraso de las relaciones sexuales, etc.
·
Nivel comunitario. Incide a través de actividades
sociales, en pequeños grupos y en colectivos específicos que diseñan ellos
mismos las estrategias de prevención. Tiene un papel relevante la formación a
través de iguales («peers») y de
líderes comunitarios.
·
Nivel sanitario. Se promueve el diagnóstico y
tratamiento de enfermedades de transmisión sexual, del HIV y la prevención de
la transmisión perinatal.
·
Nivel político y legal. Aborda
factores estructurales, de pobreza, de discriminación, políticos, leyes
sancionadoras, posesión y distribución de material estéril de inyección, etc.
Las estrategias de prevención deben estar diseñadas
de forma específica para colectivos específicos. Los grandes grupos de interés
son: jóvenes y adolescentes, mujeres, personas que se inyectan drogas, hombres
que tienen relaciones sexuales con otros hombres, profesionales del sexo y sus
clientes.
Previamente a la introducción sobre los conceptos
básicos en los que se basa la prevención del HIV/sida, se comentarán los temas
de especial interés en la próxima Conferencia Internacional del Sida en este
contexto. Estos son los temas prioritarios que un grupo de expertos, miembros
de comité científico de la organización de la XIV Conferencia Internacional del
Sida - Barcelona 2002, consensuaron como prioritarios a abordar en el programa
de la conferencia:
·
Intervenciones sociales y conductuales para mujeres,
para jóvenes, para personas viviendo con HIV, para población migrante, para
hombres heterosexuales, para consumidores de alcohol y usuarios de drogas no
inyectables, para profesionales del sexo.
·
Prueba del HIV (HIV testing and counselling).
·
Estrategias de reducción de daño.
·
Vacunas preventivas.
·
Microbicidas.
·
Preservativos y otras barreras físicas y químicas.
·
Intervenciones terapéuticas para prevenir la
transmisión perinatal.
·
Efecto del tratamiento del HIV en la prevención.
·
Metaanálisis y revisiones sistemáticas de las
intervenciones preventivas del HIV.
·
Análisis de coste-efectividad de las intervenciones.
·
Aspectos éticos en la investigación y la
implementación de estrategias preventivas.
·
Relación de las intervenciones preventivas con otros
programas de atención sanitaria.
·
Tratamiento de enfermedades de transmisión sexual
para la prevención del HIV.
·
Profilaxis postexposición ocupacional y no ocupacional.
·
Prevención del HIV en sociedades en transición.
·
Intervenciones comunitarias.
Trabaja en el Centro de Estudios Epidemiológicos sobre el Sida de
Cataluña (CEESCAT) desde 1996. Es licenciada en Psicología y doctora en
Medicina y Cirugía por la Universidad Autónoma de Barcelona. Ha participado en
el desarrollo de diferentes estudios en poblaciones vulnerables y de
evaluación de estrategias de reducción del daño para usuarios de drogas
inyectables, como son los programas de mantenimiento con metadona y los
programas de intercambio de jeringuillas. En los últimos años, se ha
encargado de la monitorización, en la zona de Cataluña, de la prevalencia del
HIV y de comportamientos de riesgo en usuarios de drogas por vía parenteral y también
en hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres.