Marcas, patentes y propiedad intelectual relacionadas con el tratamiento del HIV
El mercado transforma a
los medicamentos en mercancías, sin embargo el acceso a la sanidad es un
derecho humano fundamental, incluyendo los medicamentos más adecuados, la
prevención, la atención y el apoyo. Este artículo trata de cómo hacer esto
realidad.
The market transforms drugs into goods, though
the access to health care is a basic human right, including the most
appropriate drugs, prevention, care and support. The following article tries to
find out the way to make it true.
Marcas, patentes y propiedad intelectual
son los protagonistas de este artículo, en un contexto de infraestructuras, ya que
éstas forman parte de un cuadro mucho más amplio en torno a la cuestión: ¿es
posible mantener la toma de fármacos si no hay nada más disponible?
El acceso a la sanidad es un derecho
humano fundamental. Sin embargo, el sistema global de mercado considera que los
productos farmacéuticos son como cualquier otra mercancía. Un enfoque amplio
del derecho a la salud del individuo debe incluir el derecho a la prevención,
atención, apoyo y tratamiento, incluyendo los tratamientos de elección,
independientemente de la compensación que debe recibir el propietario del bien.
Así, el acceso a la medicación es un problema global que afecta a la comunidad
HIV+ de todo el mundo. Las dificultades de acceso a los tratamientos y las
ayudas son muy graves y han provocado que la epidemia sea incontrolable. La
propiedad intelectual, ¿interfiere el acceso de las personas a sus derechos
fundamentales?
Millones de personas con sida mueren
prematuramente por falta de acceso a la medicación. Por tanto, es necesario
llevar a cabo más actuaciones en el ámbito internacional. ¿El comercio y las
patentes están evitando que los medicamentos lleguen donde deberían llegar?
Brasil es un ejemplo notable, pero incluso en la Unión Europea podríamos
encontrar carencias importantes de tratamiento y ayuda. Existen diferencias en
la evolución social y geográfica de la epidemia que provocan desigualdades
graves en el acceso a la atención y tratamiento de personas que viven con
HIV/sida, tanto en Europa como en los países en desarrollo.
La Coordinadora Gay-Lesbiana de Barcelona
está realizando una campaña de prevención/sensibilización iniciada en Londres
por el Terrence Higgins Trust (THT).
La coordinadora de Barcelona ha sido capaz de recoger el concepto del THT y
desarrollarlo en España. Creo que el hecho de compartir ideas y conceptos es
una buena lección. En un futuro, las mejores respuestas no procederán de una
sola área de decisión (gobiernos, industria farmacéutica, etc.) sino de una
plataforma multidisciplinaria. Puede que algunas iniciativas particulares
lleguen a tener éxito, por ejemplo la iniciativa de Gates, pero de lo que voy a
hablar a continuación será de las iniciativas tipo Global Fund (GFTAM), o de otras iniciativas de base comunitaria
que tienen en cuenta a la comunidad a la hora de abordar los problemas de una
forma exhaustiva.
Por ejemplo, ¿en qué consiste la experiencia accelerating access to care? Se trata de
una iniciativa mixta, de carácter público-privado, en la que participa la ONU y
también importantes empresas farmacéuticas. Esta iniciativa elabora proyectos
de investigación y desarrollo relacionados con el HIV con la finalidad de
facilitar el acceso a los tratamientos e incentivar el apoyo a las personas con
pocos recursos. La iniciativa ha seguido dos ámbitos de actuación. En primer
lugar, el de reducir los precios de los fármacos antirretrovirales en los
países con recursos escasos y, en segundo, la de ofrecer colaboración técnica
para expandir la capacidad de desarrollo en estos países en materia de
tratamientos, cuidados y soporte. La OMS lleva a cabo controles de calidad en
aquellas empresas productoras de fármacos genéricos que han presentado la
solicitud de participar en el proyecto. La OMS ha revisado y ha aprobado ya,
aproximadamente, unos 40 fármacos relacionados con el HIV.
La pregunta que debemos hacernos ahora es si
debemos continuar trabajando con las empresas farmacéuticas en investigación y
desarrollo (I+D).
La innovación en nuevos y mejores
tratamientos contra el HIV, en métodos de diagnóstico y tecnología de análisis,
es esencial para la lucha contra el sida. Hemos de tener en cuenta que los
tratamientos actualmente disponibles no ofrecen curación, y que la resistencia
a los fármacos constituye una amenaza para el éxito de dichos tratamientos. Por
tanto, la colaboración con la industria farmacéutica en investigación y
desarrollo es de vital importancia.
Otra estrategia posible es la colaboración
sur-sur. Ésta ha representado una importante ayuda en la mejora del acceso a
los tratamientos. Un ejemplo de ello es la declaración de intenciones que la
India y Sudáfrica firmaron a fin de colaborar en una gran variedad de ámbitos
relacionados con la salud, y que incluye transferencia de tecnologías e
importación de fármacos. Tailandia ha firmado un acuerdo de las mismas características
con Ghana. En marzo del 2002, 36 países del mundo realizaron sus planes
nacionales de atención y tratamiento de personas con HIV contando con la
asistencia técnica de la ONU. Dieciocho de estos países llegaron un acuerdo con
los fabricantes en la reducción de precios.
Así pues, si la innovación es esencial, las
empresas que invierten en I+D necesitan una «protección». No obstante, la
protección de patentes no ha funcionado (no ha beneficiado) a las personas que
viven con HIV/sida en países con pocos recursos. En el 2001, el ONUSIDA pidió
un «nuevo acuerdo» para garantizar el acceso a las terapias antirretrovirales
por parte de los países necesitados. Es necesario redefinir esta «protección»
de la que hablábamos antes, de manera que un nuevo acuerdo con la industria
permita:
·
Una fijación de precios diferencial, con
distintos niveles definidos según los ingresos relativos de los países.
·
Alcanzar reducciones de precio mediante
compras de gran volumen.
·
Obtener licencias de las empresas que tienen las
patentes en los países de menores recursos.
·
Priorizar la salud en los acuerdos
comerciales (licencias, etc.).
·
Nuevos mecanismos de financiación, públicos o
privados, para poder pagar los tratamientos.
Intervenciones llevadas a cabo en esta línea
son las de la reunión de Doha (Qatar) en la que se trató el tema del Comercio
de los Derechos de la Propiedad Intelectual (The agreement on Trade-Related aspects of Intellectual Property rightS,
TRIPS). En esta reunión se estableció una ampliación general de 10 años (desde
el 2006 al 2016) en los países denominados como «menos desarrollados» para que
pudieran de este modo cumplir con los requisitos de la patente TRIPS en el
sector farmacéutico. La Declaración de Doha afirma también que una «crisis de
salud pública» (sida, malaria, otras epidemias) puede considerarse una
«urgencia nacional», y que en estas circunstancias, los países propietarios de
las patentes pueden emitir una licencia
obligatoria que permita fabricar medicinas en otros países. El TRIPS
debería ser interpretado e implantado para proteger la sanidad pública y
promocionar el acceso a los medicamentos para todos.
Ahora bien, ¿es real la licencia obligatoria?
La ley francesa establece que: «Si es necesario en beneficio de la salud pública, las patentes
emitidas para fármacos pueden estar sujetas al régimen de licencias
obligatorias.» [Artículo L.613-16 del Código de la Propiedad
Intelectual] Esta
ley autorizó este procedimiento cuando los fármacos patentados «solamente se
proporcionan al público en cantidad insuficiente o a precios anormalmente
elevados».
La
ley española establece que las licencias obligatorias se pueden conceder en
cualquiera de las siguientes situaciones (Ley 11/1986, del 20 de marzo 1986,
sobre patentes, art. 86, art. 89): fracaso o funcionamiento deficiente del
invento patentado, transcurridos tres años de la concesión de la patente, o
cuatro años desde la presentación de la solicitud de patente; las necesidades
de exportación; dependencia de patentes; existencia de razones de interés
público, y si es imposible utilizar un invento sin infringir la patente.
En España quien toma la decisión sobre
licencias es el Registro de la Propiedad Industrial (Ley 11/1986, del 20 de
marzo 1986, sobre patentes, art. 91). Las licencias obligatorias para uso
gubernamental son gestionadas por el Ministerio de Industria y Energía, y se
formulan conjuntamente con el Ministerio de Sanidad o Defensa, respectivamente,
según el tipo de licencia obligatoria (Ley 11/1986, 20 de marzo, 1986, sobre
patentes, art. 90-3). Por «razones de interés público», el Gobierno puede hacer
que en cualquier momento una solicitud de patente o una patente ya aprobada
esté sujeta a la concesión de licencias obligatorias, actuando por Real
Decreto. Se entiende por «motivos de interés público» aquellos que favorecen el
inicio, el aumento o la generalización de inventos, o mejora de los mismos,
para la salud pública o la defensa nacional (Ley 11/1986, 20 de marzo, 1986,
sobre patentes, art. 101-2). La licencia ha de proporcionar una remuneración
adecuada conforme a las circunstancias particulares de cada caso, según la
importancia económica que se le conceda al invento (Ley 11/1986, 20 de marzo,
1986, sobre patentes, art. 101-2).
Ahora bien, una infraestructura de salud
pública es complicada. Si no hay agua potable, da lo mismo que los precios de
los fármacos sean caros o baratos. En muchos países, no sólo de África, sino
incluso de Oriente, Europa del Este y los antiguos Estados soviéticos, además
de agua potable requieren: profesionales sanitarios formados y motivados;
medios adecuados de gestión, y disponibilidad de vehículos, frigoríficos,
laboratorios, y otros equipamientos.
Por ejemplo, un centro de atención prenatal
precisa: personal adecuado, un sistema eficaz de referencia, provisión de
material de análisis y medicinas, así como un laboratorio de control de
calidad. En cambio, en estos países carecen de elementos básicos para una vida
segura: Seguridad Social; educación
sobre los derechos humanos, derechos de propiedad, o legales; evitar la
discriminación laboral (también por HIV); derechos legales de las personas
HIV+; educación e información acerca de la transmisión, y preservativos.
Las iniciativas de base comunitarias pueden
hacer mucho para ayudar a paliar todas estas carencias. Ensemble contre le Sida o Sidaction se han convertido en
protagonistas en la lucha contra la epidemia en países en desarrollo. Poco a
poco, Ensemble contre le Sida ha pasado de ser un mero distribuidor de
donativos a ser un proveedor de servicios al usuario: realización de tests de
diagnóstico, atención médica, nutrición, bancos de medicamentos, apoyo
psicológico, proyectos que generan ingresos, atención a los huérfanos, etc.
Sidaction, por su parte ha tenido un gran éxito en una pequeña ciudad fuera de la
capital de Burundi. Un apoyo continuo a las personas con HIV/sida hizo que el
Gobierno se interesara por ellos. El Centro TURIHO proporciona ayuda
psicológica, alimentos, educación sobre nutrición, y desde el año 2000,
formación a médicos.
Hay que hacer frente a un gran número de
retos:
·
Facilitar el acceso a los tratamientos a
todos aquellos que los necesiten.
·
Formar a profesionales de la salud en el
manejo de las terapias.
·
Negociar a la baja los precios de los
medicamentos.
·
Aumentar los recursos destinados a la
atención.
El EATG (European AIDS Treatment Group) tiene
también programas de base comunitaria, principalmente centrados en la Europa
del Este y la antigua Unión Soviética, donde cerca del 1 % de la población es
HIV+. En la Conferencia Internacional del Sida de Barcelona se organizarán
programas de formación para unas 350 personas, con la participación de 70
conferenciantes rusos a punto de convertirse en activistas. También se prevén
programas para los países del sur de Europa (Portugal, España, Italia y
Grecia). El enfoque que se quiere dar a la XIV Conferencia es el de una
movilización comunitaria global que incorpore las realidades culturales de cada
país.
Estas iniciativas tienen muchas aplicaciones,
y una de ellas, es simplemente demostrar a las personas HIV+ que ellas, como
las personas HIV-, tienen derecho a que se las escuche.
Deseo
agradecer a las personas que me han ayudado a elaborar esta presentación en
forma de ponencia del Seminario MSD, y
ahora de artículo de esta revista: Sidaction; M. Guarinieri, del grupo de
trabajo de acceso a la sanidad del EATG; C. McClure, investigador del ONUSIDA,
J. Love y K. Zaragoza. Para más información de EATG se puede consultar http://www.eatg.org,
o ponerse en contacto por correo electrónico (mailto:rob@eatg.org).
Rob Camp Como director del EATG (European AIDS Treatment Group) ha contribuido a definir el concepto de la formación en el campo de la Defensa (Advocacy) de las personas con HIV/sida en Europa. Desde 1997, ha trabajado en profundidad en la dirección de conferencias relacionadas con los fundamentos del HIV y Defensa, en los países del sur y desde 1999 en encuentros sobre Defensa en Europa del Este. Editor del boletín, traducido a cinco idiomas, European Treatment News durante los años 1997 a 2001. Acude e informa sobre conferencias realizadas por todo el mundo con relación a temas de tratamiento del HIV. En Barcelona, mensualmente, da charlas informativas sobre tratamiento en varias organizaciones, incluyendo la Escuela de Enfermería de Santa Madrona, ACTUA y La Coordinadora Gay-Lesbiana de Cataluña.