Libros

 

 

 

Los discursos sociales contra el sida

 

Les discours sociaux contre le sida. Rhétorique de la communication publique

Michael Rinn

Éditions De Boeck Université

Bruselas, 2002

304 págs.

 

El sida y sus efectos sociales, políticos y culturales han generado en los últimos años «discursos» diversos por parte de las diferentes comunidades implicadas (afectados, médicos especialistas en el tema, sociólogos, políticos, comunicadores, población en general). Estos discursos –discursos médicos, discursos políticos, discursos sociales– han empezado a ser analizados desde las ciencias del lenguaje para dar cuenta de los mecanismos que intervienen en su construcción y valorar su eficacia comunicativa. Este es el enfoque que adopta el humanista Michael Rinn en su ensayo Los discursos sociales contra el sida. Su propósito es estudiar las estrategias de persuasión que utilizan las instituciones políticas y sanitarias en las campañas de prevención contra el sida. Para ello, parte de un amplio corpus de textos publicitarios que tienen como fin convencer a la opinión pública para que cambie determinadas prácticas sexuales y modifique algunas actitudes morales establecidas.

El marco de la retórica clásica ofrece instrumentos adecuados para el análisis de la argumentación publicitaria, ya que, como se cita en el libro, la publicidad constituye una de las pruebas más evidentes de la perpetuación de la retórica. Los géneros retóricos establecidos por Aristóteles (judicial, deliberativo y epidíctico) y las técnicas retóricas destinadas a la persuasión del auditorio son consideradas a la luz de los planteamientos de la nueva retórica (Grupo μ) y de los tratados de argumentación actuales (Anscombre, Ducrot, Bonhomme). Además de la perspectiva retórica, se considera la dimensión semiótica de la publicidad institucional. Toda publicidad constituye una textura semiológica mixta que comprende códigos icónicos y códigos lingüísticos. En este libro se analiza la calidad icónica de la imagen preventiva, entendida esta en sentido amplio, como la codificación visual de elementos lingüísticos, plásticos e icónicos.

La primera parte del ensayo de M. Rinn, «Estrategias argumentativas de las campañas de prevención», muestra con detalle los procedimientos retóricos utilizados en un amplio conjunto de discursos publicitarios creados por instituciones sociales y políticas de Suiza, Francia y Canadá fundamentalmente, con el fin de influir en la conducta sexual de la sociedad como forma de promover la salud pública. Diversos problemas se destacan en este análisis: en el capítulo 1 se discute sobre las soluciones de traducción en anuncios dirigidos a una población multilingüe (como la Suiza); en el capítulo 2 se plantea la variación de los argumentos en publicidad, en función de la audiencia (compleja cuando se trata de la drogodependencia, por ejemplo); en el capítulo 3 se analizan los estereotipos discursivos activos (tópicos), pero invisibles, empleados en los discursos de prevención para observar las estrategias retóricas de que se valen los publicistas con el fin de evitar la exclusión de las minorías especialmente afectadas por la enfermedad (como los homosexuales); y en el capítulo 4, se polemiza sobre la banalización de los mensajes de seguridad sanitaria en campañas publicitarias como la de la empresa Benetton, que a través de la expresividad del icono publicitario emplea una estrategia de choque como medio de persuasión.

En la segunda parte, titulada «Semiótica cultural de los discursos persuasivos», se destacan los valores sociopolíticos y culturales que las campañas publicitarias han de presentar para lograr en la población una actitud de solidaridad hacia las personas afectadas por HIV. En el capítulo 5 se analiza la postura oratoria (la imagen) del publicista institucional para ser eficaz en sus objetivos. Esta imagen (o ethos) se basa en un núcleo argumentativo del que se nutre toda la tradición retórica: la incidencia en la opinión pública se apoya en el modelo antiguo del hombre de bien, del orador íntegro. El capítulo 6 analiza la «poética», el «arte» verbal de las campañas de prevención en África. Destaca la búsqueda de originalidad en los eslóganes publicitarios africanos, conseguida por medio del uso de figuras retóricas como la antanaclasis, la silepsis o la tautología. Estas figuras de estilo buscan provocar sorpresas susceptibles de llevar a la audiencia a un proceso de interpretación que rompa sus esquemas ideológicos frente a determinadas conductas (como el empleo del preservativo en África).

El último capítulo del libro supone una inflexión con respecto a los discursos sociales considerados hasta este momento: en este caso el discurso analizado es de la literatura del sida, esto es, el discurso que presenta al gran público una experiencia límite provocada por la enfermedad. En el discurso literario lo peculiar no es el efecto persuasivo perseguido, sino su carácter «autopersuasivo», el enfrentamiento a las incertidumbres de la propia vivencia. Se comentan con detalle fragmentos de libros que presentan experiencias personales de la enfermedad, se destacan los temas abordados, los recursos retóricos compartidos con la publicidad y los recursos humorísticos predominantes en la literatura del sida.

Variedad de discursos sociales, pues, y variedad de análisis abordados en la obra. Estos estudios ponderan el impacto de los discursos sociales en la población, en función de su comprensión (significación que la institución quería dar al mensaje), credibilidad (persuasión) e identificación (asociación del mensaje o el producto presentado con la marca o el enunciador). Este ensayo trata de explicar el éxito o fracaso de las campañas de prevención contra el sida y la influencia social de sus mensajes educativos. Por ello, es un libro que puede interesar a los profesionales de la comunicación cultural, a los educadores en salud pública y a las agencias de márketing, así como a los estudiosos de la retórica de la comunicación pública.

Carmen López Ferrero

 

 

 

Medios de comunicación, sociedad y sida

 

 

Marta Martín Llaguno

La función de recuerdo de los medios de difusión

Universidad de Alicante

Secretariado de Publicaciones

Alicante, 2002

298 págs.

 

¿Por qué determinados problemas cobran periódicamente prominencia en los medios de comunicación, prensa, radio y televisión, y después vuelven a eclipsarse? ¿Qué repercusiones tienen las fluctuaciones de la agenda mediática en la percepción de la realidad que tenemos los ciudadanos? Estas cuestiones y otras constituyen el origen del ensayo La función de recuerdo de los medios de difusión, publicado por la Universidad de Alicante, y tesis doctoral que su autora, Marta Martín Llaguno, presentó en la Universidad de Navarra. La obra tiene su punto de partida en la constatación de una sospecha inicial: ciertos problemas sociales se convierten en noticia y aparecen de manera cíclica en las agendas informativas. La obra profundiza en el análisis de una de las funciones adjudicadas a los medios desde mitad de este siglo: la «vigilancia del entorno y la preparación para la respuesta» (H. Lasswell, 1948). Los medios ejercerían, pues, lo que la autora denomina una función de recuerdo, que se distingue de la alerta cuando surge una emergencia, y que se traduce en la atención mantenida por los medios de difusión a los diversos aspectos de un problema no resuelto. Los medios de difusión actualizan el problema, siguiendo unas pautas determinadas que analiza a lo largo de la obra.

La autora caracteriza la epidemia del sida como paradigma de tema que los medios sacan a relucir y esconden cada cierto tiempo. Los datos del análisis de contenido de la cobertura de un problema que persiste como el sida, los enfoques y las fuentes de información, ayudan a comprender el papel de la prensa en la reconstrucción del sida como problema social. A principios de la década de los noventa, el sida deja de ser, lentamente, un asunto novedoso, y pasa a convertirse en un problema normalizado. El interés general del estudio empírico realizado por Marta Martín Llaguno es doble. De un lado se analizan las posibilidades de impacto que ha tenido a priori el recuerdo del sida hecho por la prensa en el período de investigación (1994-1996), y de otro lado, intenta determinar qué encuadres del problema han sido promovidos por los propios medios y cuáles provienen de componentes externos de los ecosistemas informativos.

El libro está estructurado en un bloque de cuestiones teóricas y en un trabajo de campo de gran interés empírico. La disertación teórica incluye, a su vez, tres partes: la primera explica el marco general en el que se encuadra la investigación sobre el recuerdo mediático, la segunda repasa algunos conceptos relacionados con los medios de difusión básicos para la comprensión de la disquisición, y la tercera está centrada en el motivo que sirve para estudio de campo: el sida en la prensa, cuya investigación resumida al final del libro sirve de comprobación de los supuestos teóricos presentados anteriormente.

El libro de Marta Martín, además de su aportación teórica en un lenguaje preciso y riguroso, investiga cuidadosamente la imagen del sida en los medios que ha estudiado y aporta una reflexión acerca de la historia natural de la construcción social del sida como problema.

 

Núria Pérez

 

 

 

Ayudar a vivir positivamente

Manual de información para las personas seropositivas

Hospital Universitario Vall d’Hebron

Barcelona, 2001

105 págs.

 

Ayudar a vivir positivamente es un manual dirigido a las personas que conviven con el HIV (virus de la inmunodeficiencia humana), desarrollado por profesionales de la salud con una sólida experiencia en su haber y que, además, han contado con la colaboración y la motivación de personas seropositivas que han pasado por su unidad, en el Hospital de la Vall d’Hebron, en Barcelona. El propósito de esta guía es el de proporcionar la información necesaria para que las personas seropositivas puedan decidir y sepan qué les conviene hacer en diversos aspectos de la vida cotidiana, desde conocer los tratamientos que existen en la actualidad o los riesgos que suponen determinadas conductas sexuales, hasta cómo incluir las pastillas en la rutina diaria, y muchos más temas de interés.

El Manual está estructurado en una introducción, seis capítulos y dos anexos. El primer capítulo está dedicado a los sentimientos y emociones que la persona seropositiva tiene que afrontar: temor, enojo, pesar, depresión. Invita al lector a compartir con los demás estas emociones y sugiere maneras de comunicar la condición de seropositividad a los otros, a la familia, a los amigos; qué representa la vida, cómo pensar la muerte. Después de estos aspectos psicológicos, el libro se centra en aspectos científico-prácticos, de carácter más divulgativo, que versan, en primer lugar, sobre conceptos básicos acerca de qué es un virus, qué significa el recuento de CD4, la carga viral, o la carga viral indetectable, para abordar, en el siguiente capítulo, el tema de los tratamientos, cómo funcionan, cuál es el momento de iniciarlos, qué significa tomar la medicación de manera correcta, y presenta estrategias para cumplir bien con el tratamiento y evitar las resistencias. Se incluye una tabla de interacciones de los antirretrovirales con la metadona, ViagraÒ, el éxtasis, los analgésicos, las bezodiacepinas, etc.

Los capítulos 4 y 5 están dedicados a las medidas preventivas y a las relaciones sexuales. Se explica el correcto uso del preservativo, o la higiene de las jeringuillas, y se muestra en diversas viñetas gráficas. Informa de qué fluidos corporales son susceptibles de transmitir la enfermedad o de qué se está hablando cuando se menciona el sexo seguro. Incluye prácticos consejos dietéticos; dietas equilibradas e interacciones posibles entre los fármacos más utilizados y la alimentación.

Finalmente, el último capítulo facilita una lista de las asociaciones de ayuda al paciente HIV/sida, pertenecientes a las comunidades autónomas de nuestro país, y añade dos anexos, el primero de los cuales, a modo de agenda, permite anotar las fechas de las visitas al médico, el recuento de T4 o los tratamientos que se están tomando en ese momento. El segundo contiene una tabla que permite anotar y recordar qué medicación se debe tomar, qué cantidad y a qué hora.

Todos los contenidos que introduce el Manual se acompañan de agradables y divertidas viñetas que refuerzan la explicación, lo cual hace su lectura amena y fácil de entender.

El usuario tiene el derecho a ser informado, el derecho a decidir, el derecho a participar activamente en un proceso del cual es protagonista, a gestionar su propia salud. Es fundamental, por tanto, conocer sus expectativas, satisfacer sus requerimientos de atención y calidad de vida. Los cambios educativos, culturales y sociológicos exigen la implicación activa de la sociedad.

El espíritu del Manual es el de educar a las personas para promover y estimular cambios de comportamiento y de estilo de vida, ayudándolas de este modo a ser ellas los principales agentes en la gestión de su propia salud.

 

Núria Pérez

 

 

Enfermos activos e influyentes

 

Les malades en mouvements

Janine Barbot

Éditions Balland

París, 2002

308 págs.

 

En el último cuarto de siglo xx se ha producido un cambio que podríamos calificar de radical en la figura del enfermo y de sus actitudes respecto a la enfermedad, y a todo lo que la rodea. La relación médico-paciente, por ejemplo, ha sufrido una notable modificación, sobre todo por la importante irrupción de canales de información directa del mundo científico, médico y sanitario con el público en general.

El importante incremento de noticias médico-sanitarias que se ha experimentado en los medios de comunicación de masas (se ha duplicado el número de noticias en los últimos cuatro años, según el Informe Quiral, que analizan los cinco periódicos de mayor difusión de España) son un buen indicador de que hoy en día la población tiene la posibilidad de estar ampliamente informada sobre enfermedades, tratamientos, aspectos sociales de la enfermedad, investigación en curso, etc. sin necesidad estricta de tener una relación directa con el médico. Naturalmente, estamos hablando de aspectos cualitativos y cuantitativos, que se han incrementado recientemente (y lo harán todavía mucho más en próximos años) debido a la irrupción de Internet en nuestras vidas cotidianas. Es bien sabido que hoy en día es casi habitual que un paciente acuda a su médico con la copia de un artículo de periódico o una impresión de una web de Internet en la que se habla de su enfermedad, o que las asociaciones de pacientes agrupados en torno a determinadas enfermedades se hayan convertido en auténticos lobbies informativos y formativos.

Sin duda, el sida es un extraordinario caso de este fenómeno, por las especiales características de la propia enfermedad, los retos científicos y sociales que nos ha planteado y la especial sensibilidad individual y colectiva de determinados pacientes que la sufren.

La socióloga francesa Janine Barbot ha publicado una extensa obra, Enfermos en movimiento, en la que relata todos estos aspectos relacionados con la epidemia del sida. Los enfermos han cambiado: se organizan son proactivos, influyen mediante sus asociaciones no sólo en las consecuencias y aplicaciones sociales del conocimiento, prevención y tratamiento de la enfermedad, sino que incluso intervienen decisivamente en la investigación científica. Combaten no sólo la enfermedad sino la situación establecida en la sociedad para mejorar su condición. Exigen. Nace el activismo terapéutico. Luchan contra la hegemonía del poder médico y claman por una «democratización» de la medicina y de la ciencia. Influyen incluso en el desarrollo de determinados fármacos. Denuncian la injusticia, no de padecer una enfermedad sino de su desigual incidencia y tratamiento según los países o comunidades. Todo ello en buena parte en un campo de batalla muy determinado por su tremenda influencia en la sociedad: los medios de comunicación.

¡No hay duda de que los enfermos, por lo menos los enfermos de sida, ya no son lo que eran!

 Vladimir de Semir