La Setmana de la Ciència en
Cataluña
La primera edición de la Setmana de la Ciència en Cataluña, iniciativa pionera en España,
tuvo lugar en 1996.
Se han celebrado desde entonces siete ediciones gracias a la colaboración de un
número cada vez mayor de distintas instituciones, entidades y asociaciones
catalanas. Se busca un público lo más ámplio posible con un extenso repertorio
de propuestas. La difusión es un elemento clave para el
éxito de esta iniciativa.
The first edition of the Science Week in Catalonia, a pioneering initiative in Spain, took
place in 1996. Since then there have been held seven editions thanks to the
contribution of an increasing number of different Catalan institutions,
companies and associations. The target public is the widest possible with a
large list of proposals. The dissemination is a key element for the success of
such initiative.
Introducción
La revolución industrial del siglo xix dio, en cierto modo, el pistoletazo de salida de una
revolución mucho más profunda que la producida en el ámbito económico y social.
A partir de entonces y de una manera cada vez más acelerada, los nuevos
desarrollos tecnológicos han ido apareciendo en nuestras vidas, invadiendo en
algunos casos conductas y dominios tradicionalmente dependientes de la mano del
hombre. Hoy en día la tecnología está presente en nuestras vidas en solución de
continuidad. Como herramienta que es, la tecnología participa plenamente en las
acciones del hombre y aparece en algunos casos como mecanismo de actuación
nocivo y perjudicial. Sin embargo, en la mayoría de casos, la tecnología es
aliada del bienestar y de la supervivencia de los individuos en cuanto a
sanidad, seguridad y calidad de vida.
Cada vez más, por tanto, las instituciones públicas, los
gobiernos, las administraciones tanto nacionales como internacionales rigen y
regulan aspectos de nuestras vidas que conllevan un elevado componente de
ciencia y tecnología. También, las acciones que emprenden los gobiernos aludiendo
al interés público están repletas de connotaciones científicas y tecnológicas.
El ciudadano, para ejercer el derecho a valorar y opinar sobre dichas acciones,
necesita unos criterios propios que le permitan emitir valoraciones sobre
aquello que observa. Resulta imprescindible desarrollar una cultura científica
y tecnológica en la ciudadanía que permita entender y valorar las actuaciones
públicas con rigurosidad y criterio. Es esta una de las bases de una sociedad
democrática. Resulta relevante destacar que los dos conceptos ciencia y
tecnología están, en este contexto, íntimamente relacionados. Aunque sean quizá
los desarrollos tecnológicos los que afecten más directamente la vida de los
ciudadanos, no deja de ser cierto que éstos se fundamentan en unas bases
científicas fruto de la investigación. También la ciencia, como fuente
fundamental del saber, resulta de gran atractivo para la mente humana, ávida de
saber y de conocimiento.
Por todo ello, acercar la ciencia y la tecnología al
ciudadano es uno de los objetivos comunes de toda una serie de actuaciones
dirigidas a incrementar la cultura científica y tecnológica de la sociedad. Un
mayor conocimiento (awareness) y una
mejor comprensión (understanding) del
público hacia la ciencia y la tecnología deberían repercutir en una sociedad
más responsable del papel del hombre y de sus acciones en el planeta
encaminadas a un desarrollo sostenible de la humanidad. El formato de «semana
de la ciencia» es una de entre las diferentes iniciativas destinadas a este objetivo:
acercar la ciencia a la sociedad. Este formato está destinado a lograr una
máxima implicación de la sociedad y una activa participación de los diferentes
actores. La semana de la ciencia se inscribe en el proyecto general de difusión
de la ciencia y la tecnología para lograr acercamiento y conocimiento mutuo
entre ciencia y sociedad. Se dirige tanto a científicos, que pueden comunicar
en este marco, como a público en general cuya única condición es curiosidad e
interés. Todas las semanas de la ciencia tienen en común considerar ese
espectro amplio para organizar la gama más variada posible de actividades.
La Setmana de la Ciència en Cataluña.
Elementos del modelo
En 1996, en el décimo aniversario de su
constitución, la Fundació Catalana per a la Recerca
(FCR, Fundación Catalana para la Investigación) me encargó la organización de
la primera edición de la Setmana de la
Ciència en Cataluña. El hecho que esta iniciativa fuera pionera en España
obligó a contrastar ejemplos internacionales como las semanas de Francia y
Reino Unido. En el diseño de la misma se plantearon los ejes básicos que, hoy
en día, después de la séptima convocatoria en el año 2002, siguen estando vivos
y en permanente actualización. La fecha escogida para la primera edición no fue
casual. El día 15 de noviembre se celebra la festividad de san Alberto Magno,
patrón de los científicos. Las diferentes ediciones de la Setmana se han celebrado en torno a esta fecha, con alguna
oscilación y comprendiendo uno o varios fines de semana. De hecho, la Setmana de la Ciència dura más de siete
días. Su financiación también ha sido objeto de análisis. Desde sus inicios,
diversas fórmulas entre públicas y privadas han sido utilizadas.
Participación institucional y
asociativa
Un evento de estas características debe contar con la
participación del mayor número posible de entidades e instituciones
relacionadas. Este hecho se orquestó a dos niveles diferentes. Por una parte,
se estableció un conjunto de instituciones emblemáticas estrechamente
vinculadas al ámbito de la ciencia y la tecnología que, representadas en una
Comisión Organizadora, ejercían de grupo convocante de la Setmana de la Ciència. El número de estas instituciones ha ido
aumentando a la largo de los años y en la actualidad son las siguientes:
Generalitat de Cataluña (representada por tres departamentos como son
Universidades, Investigación y Sociedad de la Información, Enseñanza y
Cultura), Instituto de Cultura del Ayuntamiento de Barcelona, las once
universidades catalanas (Barcelona, Autónoma de Barcelona, Politécnica de
Cataluña, Pompeu Fabra, Girona, Lleida, Rovira i Virgili, Oberta de Catalunya,
Ramon Llull, Vic e Internacional de Cataluña), Institut d’Estudis Catalans, el Consejo Superior de Investigaciones
Científicas (Delegación Cataluña), la Asociación
Catalana de Comunicación Científica y el Círculo de Amigos de la Ciencia. La
Setmana de la Ciència ha contado
desde sus inicios con los auspicios de la UNESCO y su gestión ha sido llevada a
cabo por la Fundació Catalana per a la Recerca.
Por otra parte, derivado de la amplia tradición
asociacionista catalana, la Setmana de la
Ciència se ha beneficiado de la existencia en Cataluña un elevado número de
asociaciones, entidades, y organismos diversos vinculados a la ciencia y la
tecnología enormemente activos y especializados. Estos han sido los que año
tras año han engrosado la lista creciente de actividades en el programa de la Setmana de la Ciència. En la figura 1 se muestran el número de instituciones,
entidades y asociaciones catalanas que han participado en la Setmana desde su inicio en 1996 hasta ahora.
Territorialidad y
distribución temática
La participación de un elevado número de entidades
influía en dos de los temas que más nos preocupaban en el diseño inicial. Por
una parte, queríamos evitar una concentración de actos en la ciudad de
Barcelona, potenciando por el contrario la participación de entidades en todo
el territorio catalán. La figura 1 también muestra la evolución del número de
localidades participantes en las diferentes ediciones. Por otra parte, la
participación de tantas entidades diversas nos impedía, en cierta manera,
centrar la celebración de la Setmana
en un tema concreto. Este hecho, en cuanto a presencia en los medios de
comunicación, hubiera sido más aceptado. Sin embargo, la multiplicidad de
entidades diversas nos condicionaba, en cierto modo, una gran diversidad de
temáticas presentes en el programa de actividades.
Público y tipo de
actividades
Desde un primer momento, la intención fue llegar a
un público general, a la gente de la calle, teniendo en cuenta también
puntualmente determinados sectores específicos como escolares, universitarios,
periodistas, políticos, etc. Interesaba cubrir también un amplio margen de
niveles culturales. La Setmana no
podía ser una celebración para una elite culta. Por tanto los tipos de
actividades promovidos debían ser muy variados para poder dar respuesta a la
diversidad de la población. Uno de los probables flujos de información en las
actividades partía desde los científicos hacia el público; pero, finalmente, no
ha sido el principal sino que otras fuentes como museos, asociaciones y
profesionales pueden considerarse muy buenos agentes divulgadores de ciencia.
La evolución del número de actividades en las diferentes ediciones
se muestra en la figura 1, donde se comprueba una
evolución muy positiva. En cuanto a su tipo, muchas de las actividades
mantienen un enfoque tradicional como son las conferencias, jornadas,
seminarios, exposiciones. Pero cada vez más se han ido añadiendo otras
propuestas que además de fomentar la interacción y la participación (concursos,
jornadas de puertas abiertas, visitas guiadas, excursiones, premios) se valen
de las nuevas tecnologías para ampliar las posibilidades de los recursos
disponibles. La actualización de enfoques ha tenido una gran ayuda en Internet
que ha permitido superar las presentaciones tradicionales siendo, además, un
gran atractivo sobre todo para un público joven.
Difusión de la Setmana de la Ciencia
La difusión es un elemento crítico para que el público
reciba información de los numerosos actos a los que puede asistir o participar.
Televisión, Internet, prensa y radio cumplen esa función, aunque el gasto
económico que representa es muy elevado. Experiencias exitosas han sido la
publicación de un suplemento monográfico encartado en un periódico y la emisión
de anuncios televisados en la televisión catalana. Todas las ediciones de la Setmana de la Ciència en Cataluña han
sido invitadas a programas de radio, que es prácticamente el único medio
gratuito. El web de la Setmana
complementa el programa impreso en papel. En muchos aspectos resulta incluso
más útil por cuanto resulta más ágil buscar la información. Es precisamente el
programa en papel el que está pidiendo un formato más dinámico y atractivo aunque
se ve constreñido a límites que dificultan ese paso. El sitio
www.setmanaciencia.org está disponible durante todo el período de la Setmana y permite mantener los programas
de ediciones anteriores.
Agradecimientos
La realización de la Setmana
de la Ciència en Cataluña no sería posible sin la participación activa de
las numerosas entidades de diferente tipo y naturaleza que organizan las actividades.
También destacan las instituciones que forman parte de la Comisión Organizadora
y sus representantes. Debo agradecer el enorme esfuerzo del equipo de la
Fundació Catalana per a la Recerca, coordinadora de la Setmana, especialmente
de Enric Garrell, Begoña Durán y, más recientemente, Anna Güell y Carmen Chica.
La Generalitat de Cataluña y la Fundación Española de Ciencia y Tecnología
apoyan financieramente la Setmana.
Jordi Mas
Doctor en Biología por la Universidad de Barcelona.
En la actualidad ocupa el cargo de director general adjunto de la Fundació
Catalana per a la Recerca (FCR) desde la que coordina diversos proyectos de
investigación y de difusión científica y tecnológica (estudiesotreballes.com,
e-chemicalpark.com, investigaempresa.com). Ha coordinado las siete ediciones de
la Semana de la Ciencia en Cataluña (SC’96-02) y ha dirigido las dos ediciones
de la Feria Internacional de Tecnologías Emergentes, Empresa y Ciencia (FITEC
2000 y 2002). Recientemente ha sido elegido secretario ejecutivo de la Comisión
Asesora de Ciencias y Tecnología (CACIT) de la Generalitat de Cataluña.