James Lovelock
Inventor y especialista en química atmosférica. Trabajó en el
Instituto Nacional de Investigación Médica (NIMR) de Londres de 1941 a 1961. En ese año
empezó a trabajar para la NASA colaborando en los experimentos relacionados con la
primera misión lunar Surveyor, a la vez que impartía clases en el Baylor College of
Medicine. Regresó en 1964 a Gran Bretaña aunque prosiguió su colaboración con la
agencia espacial estadounidense, y mientras asesoraba a las empresas Shell Research y Pye
Unicam. Sin embargo, su objetivo era y es la actividad científica creativa e
independiente, sin tipo alguno de presión. El momento culminante de su vocación de
independencia en la investigación fue la formulación de la hipótesis Gaia, que después
de su demostración matemática se convirtió en teoría.